
Aprender a conducir puede parecer una habilidad cotidiana. Para una mujer que no tiene acceso a un automóvil, no puede pagar clases o nunca tuvo a alguien que le enseñara, también puede convertirse en una barrera para conseguir empleo o generar ingresos por cuenta propia.
El Gobierno de Yucatán e inDrive quieren intervenir justamente en ese punto con Juntas Llegamos, un programa presentado el 1 de septiembre en Mérida que combina formación digital gratuita, clases prácticas, acompañamiento y becas que cubrirán entre 35% y 100% del costo de aprender a manejar y obtener una licencia de conducir.
La iniciativa tiene una meta nacional de 5,000 mujeres capacitadas durante 2026. De ellas, 800 avanzarán hacia clases prácticas y obtención de licencia y 300 recibirán acompañamiento para comenzar a generar ingresos. La mayoría de las participantes y beneficiarias se concentrará inicialmente en Mérida, aunque las organizaciones no han publicado una cuota específica para Yucatán ni una fecha límite de registro.
La propuesta tiene además una lectura empresarial: inDrive está creando una nueva vía para ampliar su base potencial de conductoras al intervenir antes de que una persona tenga siquiera licencia o automóvil.
La inscripción al componente teórico es gratuita y no requiere experiencia previa al volante. Las participantes estudian conceptos básicos, seguridad vial y conducción mediante una plataforma digital a su propio ritmo. Después pueden solicitar apoyo económico para continuar con las clases prácticas.
Quienes superen la evaluación inicial podrán postularse para una beca. El porcentaje se asignará después de analizar cada caso y podrá cubrir entre 35% y 100% de las clases y el proceso de licenciamiento, sujeto a disponibilidad y criterios del programa. Las seleccionadas serán canalizadas hacia escuelas de manejo aliadas.
Una vez obtenida la licencia, conducir para inDrive es opcional. El sitio oficial explica que las participantes pueden posteriormente explorar cómo generar ingresos mediante la aplicación, pero inscribirse no equivale a recibir automáticamente empleo, automóvil o ingresos garantizados.
Ese matiz importa: el programa abre una posibilidad laboral, no promete un salario.
La falta de vehículo es precisamente una de las barreras reconocidas por el programa.
El sitio mexicano de Juntas Llegamos señala que para completar el registro como conductora en inDrive se necesita un automóvil. Sin embargo, añade que existen opciones mediante socios de flota en CDMX, Mérida, Guadalajara y Cancún para quienes no cuentan con uno propio.
De acuerdo con la misma página, un arreglo habitual consiste en compartir los ingresos —por ejemplo, 70% para la conductora y 30% para el propietario de la unidad—, aunque las condiciones pueden variar y deben revisarse en cada caso. inDrive informa también que su comisión para conductores en México suele rondar 10% a 12% del valor del viaje.
Para una participante, por lo tanto, la cuenta económica no termina al conseguir la licencia: combustible, mantenimiento, participación del propietario de la unidad y comisión de la plataforma pueden determinar cuánto ingreso queda realmente disponible.
El componente financiero del programa tampoco es menor.
El registro estatal de trámites fija en 2026 el costo de una licencia nueva de automovilista en 845 pesos por dos años, 1,267 pesos por tres años y 2,252 pesos por cinco años.
Yucatán mantiene, además, un esquema independiente de apoyos durante 2026: trabajadores con determinados niveles de ingreso pueden acceder a un descuento de 50% en derechos de licencias de dos años, mientras amas de casa sin remuneración, estudiantes becados y personas desempleadas que buscan incorporarse a un trabajo remunerado pueden obtener una exención de 100%, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
Esto significa que algunas beneficiarias podrían encontrarse con más de una vía de apoyo. Ni el Gobierno estatal ni inDrive han detallado públicamente cómo se coordinarán ambos esquemas cuando una participante sea elegible para los dos.
Yucatán parte de una posición relativamente favorable en participación laboral femenina, aunque las brechas siguen existiendo.
Los datos de INEGI para 2025 ubicaron la participación económica de las mujeres yucatecas en 53.3%, una de las tasas más altas del país.
En el primer trimestre de 2026 había alrededor de 519,000 mujeres ocupadas en Yucatán, frente a 723,000 hombres, dentro de una población ocupada total cercana a 1.2 millones de personas.
El estado también avanzó cuatro lugares en Estados #ConLupaDeGénero 2026 del IMCO gracias a mejoras en educación, cuidados y seguridad para las mujeres. Aun así, el instituto advierte que una mayor participación laboral no garantiza por sí misma mejores condiciones de empleo o autonomía económica.
En todo México, las mujeres todavía dedican 58% más tiempo que los hombres al trabajo no remunerado, una diferencia que afecta la posibilidad de incorporarse y permanecer en empleos formales.
Para algunas mujeres, la flexibilidad de una plataforma de movilidad puede ser atractiva precisamente por esa carga de horarios, aunque trabajar mediante aplicaciones también implica ingresos variables y costos propios de la actividad.
