
Después de más de 16 millones de pasajeros, giros de 360 grados y casi dos décadas como una de las atracciones insignia de Six Flags Magic Mountain, X2 no volverá a operar.
Brian Oerding, presidente del parque ubicado en Valencia, California, anunció el 29 de septiembre la decisión de “retirar permanentemente” la montaña rusa. X2 llevaba cerrada desde el 12 de julio de 2026, mientras autoridades estatales investigaban un incidente relacionado con la atracción.
La empresa no admitió que el diseño de la montaña rusa causara las lesiones denunciadas. Por el contrario, señaló que X2 había pasado “una multitud de pruebas de seguridad”. Su argumento para retirarla fue distinto: la pérdida de confianza entre los visitantes.
La presión aumentó durante julio.
Pamela Guillen subió a X2 el 5 de julio y posteriormente fue hospitalizada con un hematoma subdural agudo que requirió cirugía cerebral de emergencia. Seis días después, Naomi Greer-Wilkinson, de 25 años, colapsó tras utilizar la misma atracción y también tuvo que ser intervenida por una hemorragia cerebral grave.
Médicos que atendieron a ambas mujeres dijeron a CNN que, en su opinión, las lesiones eran compatibles con un evento traumático de aceleración y desaceleración experimentado durante el recorrido. Esa valoración forma parte de las acusaciones y no equivale todavía a una conclusión oficial del regulador.
La California Division of Occupational Safety and Health, a través de su unidad que supervisa atracciones, abrió una inspección que seguía en curso al momento del anuncio del cierre definitivo.
Aquí conviene distinguir varias cifras.
Los abogados que representan a afectados dijeron haber recibido contacto de más de 300 personas que aseguran haber sufrido lesiones relacionadas con X2. De ellas, más de 100 corresponderían a personas que alegan lesiones cerebrales durante los últimos dos años y cuyos casos podrían convertirse en demandas individuales.
CNN, mediante revisión de registros y antecedentes judiciales, documentó más de una docena de lesiones graves u hospitalizaciones asociadas temporalmente con la montaña rusa durante las últimas dos décadas.
Eso significa que no existe una resolución oficial que confirme “cientos de lesiones cerebrales causadas por X2”. Lo que existe es una combinación de casos documentados, litigios, testimonios médicos y centenares de reportes recibidos por despachos que representan a posibles demandantes.
El historial judicial incluye casos anteriores.
Christopher Hawley, de 22 años, murió después de utilizar X2 en 2022. El médico forense determinó que falleció por traumatismo contundente en la cabeza. Su familia demandó a Six Flags y al fabricante de los vehículos de la atracción; el caso terminó en un acuerdo confidencial en agosto de 2026, antes de llegar a juicio.
El Los Angeles Times también documentó el caso de Hilda Farias, quien sufrió una hemorragia cerebral después de montar X2 en 2010 y posteriormente falleció, de acuerdo con expedientes judiciales.
Estos antecedentes son relevantes, pero tampoco sustituyen una determinación judicial general de que X2 fuera responsable de todos los incidentes señalados.
X2 tenía una característica poco común: los pasajeros viajaban en asientos instalados a los lados de la vía que podían girar 360 grados hacia delante y hacia atrás independientemente del movimiento del tren.
La atracción alcanzaba aproximadamente 76 millas por hora, unos 122 km/h, e incluía una caída cercana a 200 pies, además de movimientos conocidos como raven turns. wplg
La montaña rusa apareció originalmente en 2002 como X, considerada pionera de las montañas rusas de “cuarta dimensión”. Fue modificada y reabierta como X2 en 2008 con nuevos trenes y efectos especiales. Desde esa reapertura recibió a más de 16 millones de visitantes, según Six Flags. Los Angeles Times
La decisión ofrece una lección más amplia para empresas que venden experiencias de alto riesgo controlado.
Una atracción extrema necesita ser emocionante precisamente porque aparenta peligro, pero el modelo de negocio depende de que el cliente confíe en que ese peligro está técnicamente controlado.
Six Flags afirma que X2 continuaba aprobando sus pruebas. Sin embargo, la existencia de investigaciones, litigios y casos de gran impacto mediático modificó un activo menos tangible: la confianza.
Y el propio presidente del parque reconoció ese factor al justificar el retiro.
