
“¡Tulio, estamos al aire!” volverá a escucharse en la televisión mexicana.
31 Minutos regresará a la programación de Canal Once a partir del próximo martes 6 de octubre, devolviendo a la pantalla a Tulio Triviño, Juan Carlos Bodoque, Juanín Juan Harry, Patana, Policarpo Avendaño, Mario Hugo y el resto de los habitantes de Titirilquén.
La televisora pública anunció el regreso mediante un video protagonizado por Bodoque recorriendo las instalaciones del canal, acompañado por un mensaje que confirma que el programa chileno tendrá nuevamente un espacio regular en México.
La fecha de regreso será el martes 6 de octubre de 2026 a las 17:30 horas.
A partir de ese día, el programa se transmitirá todos los martes y jueves a las 5:30 de la tarde por Canal Once.
El anuncio no detalla por ahora qué temporadas o episodios integrarán la programación ni cuánto tiempo permanecerá la serie en pantalla, por lo que no conviene asumir todavía que se emitirán todos los capítulos producidos.
Canal Once mantiene además su programación y horarios actualizados en su plataforma oficial.
Para buena parte del público mexicano, la combinación de 31 Minutos y Canal Once no es nueva.
Un documento histórico de la propia televisora señala que el programa comenzó a transmitirse en México a través de Once TV en 2006 y permaneció al aire mientras estuvieron vigentes los derechos de transmisión disponibles para el canal.
La producción había debutado originalmente en Chile en 2003, creada por Álvaro Díaz y Pedro Peirano como una parodia de un noticiero televisivo protagonizado por títeres.
Su fórmula mezcló noticias absurdas, sátira, reportajes y canciones que terminaron convirtiéndose en parte central de la identidad del programa.
Temas como “Mi muñeca me habló”, “Tangananica Tangananá”, “Yo nunca vi televisión” y “Diente blanco, no te vayas” ayudaron a que la producción trascendiera la televisión infantil y construyera una audiencia que creció con sus personajes.
La decisión de Canal Once llega en un momento de renovada popularidad para la franquicia en México.
El 30 de abril de 2026, 31 Minutos presentó gratuitamente el espectáculo Yo Nunca Vi Televisión en el Zócalo de la Ciudad de México como parte de las celebraciones por el Día de las Infancias.
La Secretaría de Cultura capitalina reportó una asistencia superior a 230 mil personas. Familias completas y adultos que vieron el programa durante su primera etapa en México acudieron al concierto, mostrando cómo el público original ahora convive con una nueva generación de espectadores.
Canal Once también transmitió aquel espectáculo en televisión abierta.
El dato ayuda a explicar por qué la serie puede volver a una franja infantil sin depender exclusivamente de las infancias actuales: 31 Minutos funciona hoy como una franquicia intergeneracional.
El regreso televisivo coincide con otro momento importante.
31 Minutos: Calurosa Navidad fue nominada en los International Emmy Awards 2026 dentro de la categoría Kids: Live-Action, donde aparece acreditada como una producción de Amazon MGM Studios y Aplaplac, Chile.
La nominación confirma que la marca continúa generando contenido más de dos décadas después de su estreno original.
Para una propiedad intelectual nacida en televisión pública chilena, el recorrido es significativo: episodios televisivos, discos, película, teatro, conciertos multitudinarios, especiales para streaming y ahora un nuevo ciclo de exposición en televisión abierta mexicana.
Parte de su permanencia está en que el programa nunca dependió únicamente de su condición de contenido infantil.
Su humor absurdo funciona para niños, pero incluye sátira mediática, referencias culturales y chistes capaces de conectar con adultos. Sus canciones, además, adquirieron vida independiente del programa.
Eso le permitió escapar de uno de los principales problemas de muchas franquicias infantiles: que su público envejezca y simplemente las abandone.
En el caso de 31 Minutos, una parte de quienes lo vieron en Canal Once durante la década de 2000 ahora puede regresar a verlo con sus hijos.
La televisión abierta obtiene así algo cada vez más difícil de conseguir en un mercado fragmentado entre plataformas: un contenido conocido por varias generaciones y con una comunidad activa fuera de la pantalla.

