
El Día del Trabajo se conmemora gracias a los Mártires de Chicago. A ellos les debemos que el 1 de mayo sea libre. Ellos lucharon para que el horario laboral fuera de ocho horas y no de 12 a 16 horas. El 1 de mayo de 1886 cerca de 200 mil trabajadores iniciaron una huelga que duró hasta el 4 de mayo.
A fines del siglo XIX la explotación capitalista era extrema. La reducción de la jornada laboral se convierte en bandera de lucha. Ocho horas para trabajar, ocho horas para descansar y ocho horas para disfrutar. La clase obrera desafía el poder de los capitalistas y la represión no se hace esperar.
Después de varias manifestaciones, el 3 de mayo a las afueras de la fábrica McCormick, los policías comienzan a disparar a los trabajadores y seis de ellos resultaron heridos. A pesar de todo esto el movimiento no se detiene. El 4 de mayo miles comienzan a congregarse en Haymarket Square. La policía vuelve a remeter: 38 muertos y más de 200 heridos.
Los dirigentes son apresados para enfrentar un juicio. Se les acusa de pertenecer a una sociedad secreta cuyo fin es destruir el orden establecido. Todo está armado para condenarlos. Cinco de ellos mueren en la horca y tres fueron a prisión. Estas ocho personas se convirtieron en los Mártires de Chicago. Aquí puedes ver el discurso completo de los sentenciados.
Si yo he de ser ahorcado por profesar mis ideas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo nada que objetar.
Las últimas palabras de Adolf Fischer, periodista y Mártir de Chicago.
¿Creen que cuando nuestros cadáveres hayan sido arrojados a la fosa se habrá acabado todo? ¡Ah, no! Sobre nuestro veredicto quedará el mundo entero para demostrar que las injusticias sociales nos llevan hasta la muerte.
Albert Parsons, activista sindical y Mártir de Chicago.
En México se celebró por primera vez el Día del Trabajo el 1 de mayo de 1913. Hace 111 años alrededor de 25 mil trabajadores se movilizaron para recordar a los Mártires de Chicago y exigir a Victoriano Huerta, presidente de México, una jornada laboral de ocho horas.
La Casa del Obrero Mundial (COM) creada en 1912 fue un actor clave. Estaba conformada por sindicatos, artesanos, profesionistas e intelectuales. El 1 de mayo de 1913, los obreros de la Ciudad de México se reunieron en torno a la COM y realizaron una enorme protesta. Durante la marcha los trabajadores se dirigieron a la Cámara de Diputados.
Los dirigentes entregaron a los diputados un documento con sus demandas: jornada de ocho horas, pago por accidentes de trabajo, reconocimiento de la COM, entre otras. Fue hasta el 5 de febrero de 1917 que se promulgó la Constitución con un carácter profundamente social. El artículo 123 que regula el trabajo marcó un hito en la historia.
La creación del artículo 123 se debe a la influencia del profesor michoacano Francisco J. Mújica, vinculado con los hermanos Flores Magón y su Plan del Partido Liberal. Pero fue hasta 1923 que el Día del Trabajo fue retomado por el gobierno mexicano y declarado día de descanso obligatorio.
El Día del Trabajo nace para defender los derechos humanos de los trabajadores. El 1 de mayo es un buen día para reflexionar sobre el valor del trabajo humano y es una oportunidad para que los dueños de negocios reafirmen su compromiso de garantizar la justicia en las relaciones laborales y la construcción de mejores ambientes de trabajo.
El Día del Trabajo es celebrado oficialmente en 80 países y extraoficialmente en muchas otras naciones. Fue instituido por el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional (París, 1889) como homenaje a los Mártires de Chicago. Estos son los derechos de los trabajadores de acuerdo al artículo 123 de la Constitución Mexicana:


