
Las clínicas de medicina estética ya concentran una mayor proporción del gasto en autocuidado que los servicios de belleza tradicional en México. De acuerdo con datos de AgendaPro de septiembre de 2026, estos servicios representan 39.3% del gasto, frente a 26.2% de la belleza tradicional, una señal del peso que han ganado los tratamientos especializados dentro del presupuesto de los clientes.
Esta brecha también se observa en el valor de cada visita. El ticket promedio en clínicas de medicina estética alcanza los 1,384 pesos, casi tres veces los 478 pesos registrados en belleza tradicional. Aunque los servicios tradicionales se mantienen como parte de las rutinas de cuidado personal, los tratamientos de medicina estética implican un desembolso promedio mayor.
A ello se suma una dinámica de contratación distinta: uno de cada seis tratamientos se adquiere mediante paquetes de sesiones, con un promedio de siete sesiones por paquete, mientras que en belleza tradicional esta modalidad representa menos de 1%, según nuestra investigación en AgendaPro.
Este esquema extiende la relación con el cliente más allá de una sola visita y contribuye a explicar el mayor gasto que concentra la medicina estética.
Estamos viendo una transformación en la manera en que las personas distribuyen su gasto en autocuidado.
La medicina estética ha ganado espacio con una oferta diversa en tratamientos y precios, pero también con una mayor recurrencia, ya que parte de sus servicios se contrata en paquetes de varias sesiones. Para los negocios, esto cambia la relación con el cliente y la forma de planificar su operación.
Los datos de reservaciones permiten ver qué tratamientos están impulsando esta categoría. El Botox encabeza la demanda en medicina estética, con un precio promedio de 2,298 pesos, seguido por Dermapen, con 1,211 pesos, e Hydrafacial, con 1,266 pesos.
Después aparecen la presoterapia, con 2,394 pesos, y el microblading, con 2,307 pesos, entre los cinco servicios más demandados.
Pero la demanda no se concentra únicamente en tratamientos con tickets superiores a los 1,000 pesos. Entre los servicios más solicitados también aparecen opciones como radiofrecuencia, con un precio promedio de 710 pesos; radiofrecuencia facial, con 906 pesos; drenaje linfático, con 944 pesos; y dermaplaning, con 676 pesos.
Esta variedad muestra un mercado con diferentes rangos de precio y una oferta que puede responder a distintos presupuestos y necesidades de autocuidado.
Para las clínicas, esta combinación de servicios abre una oportunidad de negocio que va más allá del ticket de cada tratamiento, pues representa la posibilidad de integrar diferentes opciones dentro de su oferta.
Según vemos en AgendaPro, estos tres cambios ayudan a entender esta nueva composición:
En este contexto, las reservaciones se convierten también en una fuente de información sobre hacia dónde se mueve el mercado.
Analizar qué tratamientos ganan demanda permite a los establecimientos identificar cambios en las preferencias de sus clientes y tomar decisiones sobre su oferta con base en el comportamiento real de consumo.
Cuando cambia lo que buscan los clientes, también cambia la manera de entender el mercado.
Las reservaciones permiten identificar qué servicios están ganando relevancia y dar a los establecimientos información para tomar decisiones de acuerdo con el comportamiento de su demanda.

