
Para muchos emprendedores, el alza del petróleo puede convertirse rápidamente en un problema de costos. El encarecimiento del crudo, que actualmente ronda los 100 dólares por la guerra en Irán, impacta el transporte, la logística y el precio de insumos, lo que termina presionando los márgenes de las pequeñas y medianas empresas (Pymes).
Leonardo Castillo, consultor en estrategias de inversión de Fintual México, explicó en entrevista con Emprendedor.com que el efecto puede trasladarse gradualmente a toda la economía. Con ello, no solo subirían los combustibles, sino también el transporte de mercancías, la logística y la producción de insumos.
“El petróleo es uno de los productos que se usa prácticamente para todo. Impacta bienes y servicios. Cuando sube su precio, encarece el costo productivo de prácticamente todo”, señaló.
A diferencia de las grandes corporaciones, muchas pequeñas y medianas empresas no cuentan con instrumentos financieros para cubrir el precio del combustible. Compañías como las aerolíneas y cruceros, de las más expuestas a vaivenes por shocks energéticos, suelen asegurar el precio del combustible mediante contratos a futuro que les permiten estabilizar sus costos durante varios meses.
“Las empresas grandes pueden cubrir el precio de los combustibles con contratos financieros. En el caso de las pymes es más difícil, porque el volumen de operaciones muchas veces no justifica entrar en instrumentos complejos para cubrir el precio del petróleo o de las gasolinas”, explicó Castillo.
Mientras el peso sigue depreciándose contra el dólar, rozando ya la barrera de las 18 unidades, contar con estrategias de cobertura cambiaria con derivados podría hacer la diferencia. Pero para la mayoría de las pymes, este camino resulta inaccesible.
Ante este escenario, muchas empresas terminan trasladando parte del aumento de costos a sus clientes finales. Sin embargo, la capacidad para hacerlo depende del sector y del nivel de competencia en el mercado.
“Hay pymes que pueden subir precios con mayor facilidad, sobre todo en sectores donde hay pocos sustitutos. Pero en otros sectores con mucha competencia, como restaurantes o algunos servicios, la presión es mayor porque los consumidores pueden cambiar fácilmente de proveedor”, indicó.
El impacto tampoco se limita al combustible. El conflicto en Medio Oriente también ha comenzado a elevar otros costos asociados al comercio internacional. Entre ellos, el aumento en las primas de seguros para transporte marítimo, lo que puede encarecer la importación o exportación de mercancías.
“Algo que estamos viendo es que los precios del seguro marítimo han estado aumentando por el conflicto. Eso puede afectar a empresas que importan productos desde Asia o que exportan por vía marítima”, señaló.
Además del impacto en costos operativos, el encarecimiento del petróleo también puede influir en el acceso al financiamiento.
Cuando la energía presiona la inflación, los bancos centrales tienen menos margen para reducir las tasas de interés, lo que mantiene elevado el costo del crédito y vuelve más selectivos a los inversionistas.
Esto porque los activos de menor riesgo, como los bonos del Tesoro o los Cetes, permanecen atractivos, y se vuelve necesario justificar más riesgo.
“Si el precio del petróleo mantiene presiones inflacionarias, será más difícil sostener el ciclo de bajas de tasas que habíamos empezado a ver. Eso implica que el costo de financiarse probablemente se mantenga alto por más tiempo”, explicó Castillo.
En ese contexto, las empresas que buscan levantar capital pueden enfrentar un entorno más exigente. Los inversionistas tienden a priorizar modelos de negocio con flujo de caja estable y márgenes más protegidos frente a choques de costos.
“En momentos de incertidumbre suele decirse que cash is king (el efectivo es rey). Los inversionistas empiezan a fijarse mucho más en empresas que generan flujo de caja y que pueden proteger sus márgenes”, afirmó.
Frente a este entorno, la diversificación financiera puede convertirse en una herramienta para mitigar riesgos. Para las empresas que cuentan con excedentes de liquidez, invertir parte de su invertir parte de su liquidez en distintos instrumentos puede ayudar a amortiguar los efectos de episodios de volatilidad.
Estos instrumentos son más accesibles, por ejemplo, que adquirir derivados financieros. Sin embargo, advirtió que no se deben adquirir solo empresas del sector energético.
“Más que reaccionar solo a la noticia del petróleo, lo importante es mantener una diversificación constante. Tener una mezcla entre renta fija y renta variable, como acciones o ETFs de distintos sectores, puede ayudar a compensar eventos como este”, dijo.
Para el especialista, este episodio también funciona como recordatorio como recordatorio de la importancia de preparar las finanzas de un negocio para escenarios de incertidumbre.
“Tener un colchón financiero y una estrategia diversificada es clave para enfrentar este tipo de choques. Son eventos que no siempre se pueden prever, pero sabemos que eventualmente van a ocurrir”, concluyó.
