
Trabajar desde una cafetería en Bangkok, un coworking en Lisboa o un departamento en Ciudad de México forma parte de una tendencia laboral que sigue transformando ciudades, negocios y mercados inmobiliarios alrededor del mundo.
En 2026, Ciudad de México es la urbe latinoamericana más visitada por los nómadas digitales y ocupa la posición número 11 a nivel global, según estadísticas de la plataforma especializada Nomads.
La capital mexicana concentra 0.98% de los viajes registrados por la comunidad. En América Latina le siguen Buenos Aires, que ocupa el lugar 22 mundial con 0.69%, y Medellín, en la posición 23 con 0.62%.
Bloomberg Línea señala que el análisis utilizado para su reporte se basa en 424,718 viajes realizados por 16,142 participantes de la plataforma. Se trata, por tanto, de información sobre el comportamiento de su comunidad y no de un ranking universal de calidad de vida.
Esta distinción importa: estar entre las ciudades más visitadas revela capacidad para atraer a trabajadores geográficamente independientes, pero no significa automáticamente ser la ciudad más barata, segura o conveniente del planeta.
Los datos de Nomads muestran una fuerte presencia de Asia, Europa y Estados Unidos entre los principales centros para trabajadores remotos.
El ranking es:
Curiosamente, visitar mucho una ciudad y valorarla mejor tampoco son exactamente lo mismo. En las valoraciones recopiladas por Nomads, Kuala Lumpur aparece con una calificación de 4.50; Tokio y Budapest, con 4.38; mientras Ciudad de México obtiene 4.29, empatada con Chiang Mai y Madrid entre las ciudades mejor evaluadas de la muestra publicada.
El costo dejó de ser el único criterio.
Especialistas consultados por Bloomberg Línea señalan factores como seguridad, conexión a internet y cobertura móvil, disponibilidad de alojamiento, naturaleza, idioma y oferta cultural. A estos elementos se suman transporte, conectividad aérea, servicios médicos, coworkings y una comunidad con la cual socializar.
Para Ciudad de México hay además una ventaja geográfica importante: su huso horario permite trabajar con empresas de Estados Unidos y Canadá prácticamente durante las mismas jornadas laborales.
México, sin embargo, no cuenta con una visa denominada oficialmente “visa para nómadas digitales”. Para estadías superiores a 180 días existe la visa de residente temporal, que permite permanecer en el país por un periodo de hasta cuatro años si se cumplen los requisitos correspondientes.
Para emprendedores, la movilidad laboral ha creado demanda para coworkings, alquileres flexibles, cafeterías, servicios profesionales, experiencias turísticas, bienestar, educación, movilidad y productos dirigidos a residentes temporales.
Pero el fenómeno también presenta una cara problemática.
Bloomberg Línea advierte que cuando trabajadores extranjeros con mayores ingresos llegan a mercados donde la oferta de vivienda no crece al mismo ritmo, pueden aumentar las presiones sobre los precios y afectar a residentes locales.
El asunto es particularmente sensible en Ciudad de México. Desde 2025 el gobierno capitalino puso en marcha el Bando 1 por una Ciudad Habitable y Asequible, que busca combatir el encarecimiento excesivo de las rentas, el desplazamiento de habitantes y la desaparición de negocios locales en zonas sometidas a procesos de gentrificación.
La discusión, entonces, ya no consiste únicamente en cómo atraer a más trabajadores remotos, sino en cómo convertir su gasto y talento en beneficios económicos sin expulsar a quienes ya viven en las ciudades que se vuelven populares.
