
Después de una racha negativa de cinco meses, Bitcoin (BTC) ha recuperado el brillo. En las últimas 24 horas, la criptomoneda saltó un 7%, situándose cerca de los 73,050 dólares, su nivel más alto en un mes. Mientras tanto, en los mercados de apuestas y análisis técnicos indican que la siguiente parada son los 80,000 dólares.
Este repunte llega en un momento crítico, rompiendo una tendencia de seis semanas de pérdidas. El catalizador principal no fue solo el optimismo, sino un fenómeno técnico conocido como “short squeeze” (estrangulamiento de posiciones cortas).
Muchos operadores apostaron a que el precio de Bitcoin caería debido a las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Al no estallar un conflicto regional mayor, estas apuestas “en contra” (posiciones cortas) se volvieron insostenibles.
Dato clave: A pesar del salto, Bitcoin sigue un 42% por debajo de su máximo histórico de 126,080 dólares alcanzado en octubre pasado.
Los analistas de Glassnode señalan que el tramo entre los 72,000 y los 80,000 dólares es una “bolsa de aire”. Esto significa que hay muy poca oferta de Bitcoins en ese rango (apenas el 1% del suministro total).
Curiosamente, el sentimiento general (Índice de Miedo y Codicia) marca 19/100, lo que indica “miedo extremo”. Sin embargo, las cifras cuentan otra historia:
En el plano político, el presidente Donald Trump ha vuelto a encender la polémica al defender su ley de stablecoins (GENIUS Act). Trump acusó a los bancos tradicionales de intentar “socavar” la ley para frenar la competencia.
La pelea es técnica pero vital para el ecosistema: los bancos quieren limitar cómo las stablecoins pagan rendimientos, mientras que el sector cripto busca libertad total bajo la nueva propuesta de ley conocida como Clarity Act.
