
El nuevo teléfono, la consola que acaba de salir, los tenis de moda o el videojuego del momento. La velocidad con la que las marcas lanzan productos también alcanza a niñas, niños y adolescentes, que pueden comenzar a tomar decisiones de consumo mucho antes de tener ingresos propios.
Ante este escenario, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) llamó a las familias a formar hábitos de consumo responsable desde la infancia, enseñando a los menores a reflexionar antes de comprar, comparar calidad y precio y aprovechar durante más tiempo los productos que todavía funcionan correctamente.
La recomendación llega además en plena temporada de regreso a clases, cuando muchas familias mexicanas enfrentan gastos en útiles, ropa, calzado, mochilas y dispositivos. Para 2026, Profeco organizó 54 Ferias de Regreso a Clases en el país con productos, promociones, orientación y servicios para consumidores.
Para Profeco, el punto de partida es enseñar que querer algo no significa necesariamente necesitarlo.
Antes de adquirir un producto, recomienda preguntarse si el interés responde a una necesidad real o simplemente a que se trata del modelo más reciente. También aconseja calcular cuánto se utilizará, comparar precios y características en diferentes establecimientos y no asumir que lo más barato es siempre una buena compra o que lo más caro necesariamente ofrece mayor calidad.
La misma lógica puede aplicarse a un teléfono, una mochila o unos audífonos: si el producto actual sigue funcionando, prolongar su vida útil puede evitar un gasto innecesario y liberar recursos del presupuesto familiar.
Profeco lleva décadas trabajando el tema de educación del consumidor infantil y desde mayo de 2025 publica Consuminis Profeco, una sección de la Revista del Consumidor dirigida específicamente a niñas y niños. Entre sus temas están el valor del dinero, la diferencia entre necesidad y antojo, el ahorro familiar, el cuidado de los objetos y los derechos de las personas consumidoras.
La conversación resulta más compleja en un entorno donde una parte importante del consumo ocurre frente a una pantalla.
UNICEF advierte que las niñas y niños están expuestos a publicidad, contenido patrocinado, recomendaciones de influencers y técnicas de personalización que pueden influir sobre sus decisiones y preferencias.
La organización señala que el marketing digital puede incluso transformar actividades como jugar o navegar en experiencias permanentemente vinculadas con una oportunidad de compra.
En 2026, UNICEF actualizó su guía para empresas sobre derechos de la infancia y marketing digital, dirigida a marcas, agencias, plataformas y compañías de tecnología publicitaria. El documento llama a las empresas a evaluar cómo sus prácticas comerciales afectan a menores y a incorporar protección infantil desde el diseño de sus estrategias digitales.
Esto significa que la responsabilidad no puede recaer únicamente en los padres o en los propios niños.
Las compañías que venden videojuegos, tecnología, moda, alimentos o entretenimiento también deben considerar cómo presentan sus productos a una audiencia que todavía desarrolla herramientas para distinguir entre publicidad, entretenimiento y recomendación.
Enseñar a comparar precios o decidir si una compra puede esperar no es únicamente una estrategia para ahorrar unos pesos durante el regreso a clases. También forma parte de la alfabetización financiera.
La OCDE encontró en su evaluación PISA 2022 de alfabetización financiera que más de 85% de los estudiantes de 15 años de los países y economías participantes había comprado algo por internet durante el año previo, mientras alrededor de 60% ya tenía una cuenta bancaria, tarjeta de pago o débito.
Los estudiantes con mayores habilidades financieras mostraron además conductas más favorables: quienes obtuvieron mejores resultados tenían 50% más probabilidades de comparar precios entre establecimientos y 72% más probabilidades de ahorrar.
La recomendación de Profeco puede convertirse en una dinámica sencilla dentro de casa.
Antes de una compra, padres e hijos pueden preguntarse: ¿realmente lo necesito?, ¿el que tengo todavía funciona?, ¿cuánto lo voy a utilizar?, ¿hay una opción con mejor relación calidad-precio? y ¿qué otra cosa podría hacer con ese dinero?
Después de comprar, el aprendizaje continúa. Profeco recomienda comprobar que el artículo esté completo y en buenas condiciones y seguir las instrucciones del fabricante para alargar su duración.
Agosto ofrece una oportunidad práctica para poner estos principios a prueba. En lugar de reemplazar automáticamente mochila, calculadora, computadora o ropa, las familias pueden revisar qué artículos todavía tienen vida útil y definir qué compras realmente son prioritarias.
Las Ferias de Regreso a Clases 2026 de Profeco incluyen ropa, mochilas, calzado, útiles, libros y algunos servicios con promociones. En Ciudad de México, la feria se realizará 15 y 16 de agosto en Expo Reforma, con entrada gratuita.
La edición 594 de la Revista del Consumidor también incorpora contenidos dirigidos a niños, como una actividad para fabricar un portalápices de porcelana fría y recetas de refrigerios vinculadas con la estrategia Vive Saludable, Vive Feliz.
