
Mercado Libre quiere que su peso en México deje de medirse solamente en paquetes entregados o transacciones procesadas.
Durante Mercado Libre Experience 2026, realizado el 9 y 10 de septiembre en Ciudad de México, la compañía presentó Efecto MELI, un estudio con el que estima que su ecosistema tuvo durante 2025 un impacto directo e indirecto superior a 106,400 millones de pesos en la economía mexicana. También calcula más de 136,800 puestos de trabajo vinculados directa o indirectamente con su operación.
La fotografía más interesante para el ecosistema emprendedor está en las pequeñas empresas. Más de 220,000 pymes comercializaron productos en Mercado Libre durante 2025 y, para 68%, esa fue su primera experiencia vendiendo por internet. Además, dos de cada tres lograron llegar a una ciudad donde antes no tenían presencia.
Los datos llegan mientras el comercio electrónico mexicano continúa expandiéndose: la AMVO calcula que las ventas retail online alcanzaron 941,000 millones de pesos en 2025, con 77.2 millones de compradores digitales y un crecimiento anual de 19.2%.
El dato que mejor muestra la dependencia creciente de los marketplaces es que 51% de las pymes participantes en el estudio considera a Mercado Libre su principal canal de ventas. Además, la compañía estima que más de 300,000 personas trabajan exclusivamente en actividades relacionadas con el marketplace dentro de esas empresas.
Eso representa un cambio significativo frente a la idea del marketplace como simple escaparate adicional.
Para miles de negocios, la plataforma concentra descubrimiento, pagos, publicidad, logística y acceso a consumidores fuera de su mercado local. El propio estudio encontró que 82% de los compradores encuestados identifica a Mercado Libre como su primera opción para buscar productos, mientras 65% valora encontrar artículos que no están disponibles en su ciudad.
El contexto favorece este modelo. La AMVO señala que 88.2% de los internautas mexicanos ya compra en línea y considera que los marketplaces se han convertido en uno de los puntos de partida del recorrido digital de compra.
Para un emprendedor, la oportunidad es evidente, pero también aparece un riesgo: cuando un solo canal concentra buena parte de las ventas, cambios en comisiones, posicionamiento, publicidad o reglas internas pueden afectar rápidamente al negocio.
Efecto MELI incorpora otro dato particularmente relevante en 2026: 47% de las pymes consultadas utilizó inteligencia artificial por primera vez mediante herramientas vinculadas con Mercado Libre.
La adopción no necesariamente ocurre porque una pequeña empresa contrate un equipo de científicos de datos. Puede producirse cuando el software utilizado diariamente incorpora funciones para crear publicaciones, mejorar imágenes, analizar ventas, gestionar publicidad o automatizar operaciones.
La tendencia coincide con la evolución general del comercio electrónico. AMVO considera que la IA se está convirtiendo en una ventaja competitiva para marcas y retailers y ya analiza la llegada del llamado comercio agéntico, en el que sistemas de inteligencia artificial pueden buscar, comparar e incluso ejecutar compras en nombre de consumidores.
Eso plantea una nueva frontera para las pymes: no solo necesitan aparecer en búsquedas humanas, sino preparar catálogos, datos, inventarios y precios para un entorno donde la IA puede empezar a decidir qué productos recomendar.
El informe muestra que el ecosistema financiero está adquiriendo un peso comparable al marketplace.
Durante 2025, más de 950,000 empresas y emprendedores utilizaron Mercado Pago para procesar cobros. Para 85% fue su principal herramienta de pago y para más de la mitad, la única. Además, Mercado Libre afirma que más de 40% de los usuarios mexicanos que recibió un préstamo mediante Mercado Pago accedió por primera vez a un crédito personal.
Ese crecimiento explica por qué la empresa busca avanzar todavía más hacia la banca.
Mercado Pago solicitó en 2024 una licencia bancaria en México y, al 9 de septiembre de 2026, su director general, Pedro Rivas, señaló que el proceso se encontraba aproximadamente “a mitad” y todavía sin una fecha concreta de autorización. Una licencia permitiría ampliar productos como cuentas tradicionales, nómina y otros servicios bancarios.
Para pequeños negocios, la estrategia de Mercado Libre consiste precisamente en unir comercio y finanzas: una empresa vende, cobra, genera datos de operación y eventualmente puede utilizar esa información para acceder a crédito.
Aquí conviene hacer una precisión metodológica.
Mercado Libre señala que sus 106,400 millones de pesos equivalen aproximadamente a 0.4% del PIB mexicano. El estudio fue construido con información propia, más de 42,000 encuestas y un modelo de insumo-producto basado en metodología de la OCDE para estimar impactos directos e indirectos.
Por tanto, la cifra no corresponde a ingresos de Mercado Libre ni a dinero depositado directamente por la empresa en la economía mexicana. Es una estimación del efecto económico de su ecosistema.
Además, el INEGI calcula un PIB nominal anual de 35.26 billones de pesos para 2025. Una comparación simple de 106,400 millones contra esa cifra equivale aproximadamente a 0.3%, no 0.4%. La diferencia podría responder a la base de precios o metodología utilizada por Efecto MELI, pero el comunicado no detalla suficientemente esa conciliación. Por ello, lo más preciso es atribuir el porcentaje de 0.4% a la estimación de la compañía.
La escala seguirá creciendo.
En junio, Mercado Libre anunció una inversión de 4,600 millones de dólares en México durante 2026, 35% más que en 2025 y la mayor inversión anual de su historia en el país. El plan contempla tecnología, logística, servicios financieros y 8,500 nuevos puestos, con el objetivo de cerrar el año con alrededor de 42,000 empleados directos.
La compañía ya había invertido 3,400 millones de dólares durante 2025.
La apuesta ayuda a explicar por qué México es uno de sus mercados estratégicos: combinar una industria de comercio electrónico que ya roza el billón de pesos con millones de pequeños negocios que todavía tienen espacio para digitalizar ventas y pagos.


