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06-10-2026, 10:21:23 AM

Sam Altman llamó “abusón” a Elon Musk y explicó cómo enfrentarlo

Sam Altman calificó a Elon Musk de “abusón” y volvió a poner bajo los reflectores una rivalidad que mezcla IA, negocios, regulación y tribunales.

Sam Altman y Elon Musk fueron parte del grupo fundador de OpenAI.
Sam Altman y Elon Musk fueron parte del grupo fundador de OpenAI. © Imagen hecha con Dall-E.

La rivalidad entre dos de los empresarios más influyentes de la inteligencia artificial volvió a escalar. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, calificó a Elon Musk de “abusón” y defendió que, en ocasiones, es necesario responder con la misma contundencia a sus ataques.

“No me gustan los abusones, y creo que Elon es uno”, afirmó Altman en una extensa entrevista publicada por Vanity Fair, en la que habló sobre OpenAI, regulación, política, riesgos de la inteligencia artificial y su relación con algunos de los personajes más poderosos de Silicon Valley.

Las declaraciones muestran que el enfrentamiento ya no es solamente empresarial. Musk y Altman fundaron OpenAI junto con otros empresarios e investigadores en 2015, pero hoy representan dos visiones diferentes sobre la compañía, su estructura y el futuro de la inteligencia artificial.

De cofundadores de OpenAI a rivales

Musk formó parte del grupo fundador de OpenAI y dejó su consejo en 2018. La organización creó posteriormente una estructura con fines de lucro para captar el capital necesario para desarrollar modelos cada vez más costosos.

Años después, Musk se convirtió en uno de sus críticos más visibles y lanzó su propia compañía de inteligencia artificial, xAI, que actualmente forma parte de SpaceX.

La confrontación llegó también a tribunales.

Musk acusó a OpenAI, Altman y Greg Brockman de haber abandonado la misión original de la organización para favorecer intereses comerciales. En mayo de 2026, un jurado federal falló contra Musk al determinar que presentó sus reclamaciones fuera del plazo legal. El juez aceptó el veredicto y desestimó sus acusaciones. Musk anunció que apelaría.

El juicio expuso además una ruptura profundamente personal entre los antiguos socios.

Ahora Altman reconoce abiertamente esa animadversión. En Vanity Fair sostuvo que Musk, como otros “abusones”, respeta especialmente a quienes responden a sus ataques.

A pesar de todo, Altman dice que trabajaría con Musk

La confrontación tiene un límite curioso.

Aunque sus declaraciones fueron particularmente duras, Altman también dijo que estaría dispuesto a colaborar con Musk si fuera necesario para resolver problemas relacionados con seguridad y gobernanza de la inteligencia artificial.

El detalle resulta importante porque la industria atraviesa un momento en el que los principales competidores tienen que cooperar en determinadas áreas.

OpenAI, Anthropic, Google, Nvidia y compañías relacionadas con Musk han participado durante las últimas semanas en conversaciones con el Gobierno estadounidense sobre controles para los sistemas más avanzados.

Para Altman, las empresas no deberían decidir solas las reglas que gobernarán una tecnología con impacto económico y social tan amplio.

“Necesitamos que nuestros gobiernos den un paso al frente”

En ese punto, Altman adopta una posición distinta de quienes defienden exclusivamente la autorregulación empresarial.

En la entrevista insistió en que los gobiernos deben asumir un papel en las decisiones esenciales sobre inteligencia artificial.

La posición coincide con declaraciones que había realizado previamente: las decisiones fundamentales sobre sistemas extremadamente poderosos no deberían concentrarse exclusivamente dentro de unos cuantos laboratorios tecnológicos de San Francisco.

Al mismo tiempo, Altman reconoce que diseñar las reglas será complicado.

En la segunda parte de la conversación con Vanity Fair señaló que todavía es difícil anticipar cuáles serán los primeros problemas graves derivados de modelos más capaces. Una crisis relacionada con ciberseguridad, por ejemplo, podría generar una respuesta política muy diferente a un incidente relacionado con biotecnología o acceso a modelos.

El resultado es una posición que combina dos ideas: continuar desarrollando IA rápidamente, pero construir mecanismos públicos de supervisión conforme aumenten sus capacidades.

OpenAI también quiere convencer a inversionistas

La regulación no fue el único tema empresarial de la entrevista.

Altman habló también de una eventual salida a bolsa de OpenAI y sostuvo que, si en algún momento existiera un conflicto entre los intereses financieros de los accionistas y la misión de la organización, la compañía priorizaría su objetivo declarado de beneficiar a la humanidad.

OpenAI tiene actualmente una estructura poco habitual.

La empresa está formada por la organización sin fines de lucro OpenAI Foundation y la compañía comercial OpenAI Group PBC, una public benefit corporation. La fundación mantiene el control del grupo empresarial. Su misión oficial continúa siendo conseguir que la inteligencia artificial general beneficie a toda la humanidad.

Esta estructura es precisamente uno de los elementos que alimentó durante años las críticas y demandas de Musk.

El fallo judicial de mayo eliminó uno de los principales obstáculos legales para una posible oferta pública de acciones de OpenAI, aunque la compañía no ha establecido públicamente una fecha definitiva para salir a bolsa.

Altman cree que los beneficios de la IA justifican asumir riesgos

El CEO de OpenAI tampoco plantea detener el desarrollo tecnológico.

En las entrevistas recientes ha defendido que los posibles beneficios de la inteligencia artificial —incluidos avances científicos y médicos— justifican asumir determinados riesgos, siempre que existan sistemas adecuados de seguridad y supervisión.

Entre los ejemplos que menciona están posibles avances futuros para enfermedades como el cáncer o el Alzheimer.

Eso no significa que esas curas existan actualmente gracias a la inteligencia artificial, sino que Altman las utiliza como ejemplo del potencial científico que espera que puedan acelerar sistemas más avanzados.

La discusión representa uno de los dilemas centrales de la industria: cuánto riesgo está dispuesta a aceptar la sociedad para obtener los beneficios prometidos por la tecnología.

Musk contra Altman es también una batalla por la narrativa de la IA

El enfrentamiento tiene además un componente de reputación y liderazgo.

Musk presenta a OpenAI como una organización que se alejó de sus principios originales. Altman sostiene que la compañía necesitó evolucionar para financiar una infraestructura tecnológica cuyo costo aumentó enormemente.

Ambos compiten además en el mismo mercado.

ChatGPT se enfrenta a productos desarrollados por xAI, Google, Anthropic, Meta y otros actores mientras la industria invierte enormes cantidades de capital en chips, centros de datos, electricidad y nuevos modelos.

En ese contexto, una disputa personal entre dos multimillonarios también termina influyendo en la percepción pública de quién debería controlar las tecnologías más poderosas.

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autor El equipo editorial de EMPRENDEDOR.com, que por más de 27 años ha trabajado en impulsar el emprendimiento.