
¿Qué hay realmente dentro del plato de tu gato? Una nueva investigación volvió a poner bajo la lupa a la industria de comida para mascotas después de detectar metales como plomo, arsénico, cadmio y mercurio en buena parte de los productos analizados.
El estudio fue realizado por Clean Label Project (CLP), una organización estadounidense enfocada en evaluar contaminantes que normalmente no aparecen en las etiquetas. El grupo analizó 100 productos de 62 marcas entre alimentos secos, húmedos, liofilizados y secados al aire mediante un laboratorio independiente acreditado bajo la norma ISO 17025.
El resultado suena alarmante: plomo en 99% de las muestras, cadmio en 96% y arsénico en 94%.
Pero hay una diferencia fundamental entre detectar una sustancia y demostrar que existe una dosis peligrosa.
Clean Label Project no planteó su informe como una declaración de que 99% de los alimentos sean inseguros.
De hecho, la propia organización advierte que sus resultados permiten comparar contaminación dentro de una categoría, pero no constituyen una determinación de seguridad para cada producto individual.
Una de las diferencias más marcadas apareció entre formatos.
Los alimentos secos mostraron aproximadamente tres veces más plomo que los húmedos o secados al aire.
La formulación también influyó. Cerca de 84.8% de los productos cuya proteína principal provenía de aves cumplió con el estándar de pureza propio de CLP, frente a solo 25.7% de las fórmulas basadas en pescado y mariscos.
Sí, al menos dentro de esta muestra.
Las fórmulas con pescado y mariscos registraron aproximadamente 18 veces más mercurio que el resto de los alimentos analizados.
La presencia de mercurio en productos marinos no es inesperada.
La FDA explica que los metales tóxicos pueden encontrarse naturalmente en el ambiente y entrar a la cadena alimentaria. En particular, el mercurio puede acumularse en determinadas especies de pescado. La autoridad estadounidense monitorea de manera habitual arsénico, cadmio, mercurio y plomo en alimentos para animales.
Un trabajo científico publicado en abril de 2026 aporta contexto adicional. Investigadores analizaron 300 alimentos secos para gatos y 750 animales y encontraron diferencias en metales según la proteína principal.
Las dietas con pescado y carne roja presentaron más cadmio que las de aves, pero todos los metales medidos permanecieron debajo de los límites regulatorios utilizados por los investigadores. Tampoco encontraron una acumulación consistente en sangre o pelo en función del tipo de dieta o el tiempo de consumo.
El nuevo informe no permite llegar a esa conclusión.
El Pet Food Institute, asociación que representa a fabricantes estadounidenses, criticó el estudio porque utiliza un estándar de “pureza” desarrollado por Clean Label Project y no límites regulatorios establecidos mediante una evaluación de riesgo.
También señaló otra limitación: solo se analizó un lote de cada producto.
Eso no invalida el hallazgo de los contaminantes, pero sí limita lo que puede afirmarse a partir de ellos.
La FDA recuerda que la toxicidad depende de variables como concentración y duración de la exposición. Es posible detectar cantidades mínimas de un metal gracias a tecnologías analíticas modernas sin que necesariamente exista una dosis capaz de provocar enfermedad.
También aquí conviene evitar extrapolaciones.
El estudio evaluó productos comercializados en Estados Unidos. Aunque algunas de las marcas analizadas también tienen presencia internacional, los productos, proveedores, formulaciones y lotes vendidos en México pueden ser distintos.
En nuestro país, el Senasica regula establecimientos, fabricantes, importadores y comercializadores de productos alimenticios para uso o consumo animal, además de autorizar y vigilar productos bajo la normatividad sanitaria mexicana.
Para una persona que alimenta diariamente a su gato, una medida razonable es observar el producto completo: que sea apropiado para la edad y condición del animal, revisar ingredientes y fabricante y consultar con un veterinario antes de realizar cambios importantes en la dieta.
