
La inteligencia artificial ya no está entrando a las pequeñas empresas mexicanas (Pymes) solamente a través de chatbots o herramientas para redactar textos. Cada vez aparece más en una actividad directamente vinculada con el dinero: conseguir clientes.
El estudio The Impact of Digital Ads and AI for Advertising in Mexico, desarrollado por Advertiser Perceptions y difundido por Google, encontró que 82% de las micro, pequeñas y medianas empresas encuestadas que utilizan IA en sus estrategias de marketing digital reporta un impacto directo y positivo en ventas y rentabilidad. Entre los grandes anunciantes incluidos en la investigación, el porcentaje fue de 77%.
La investigación consideró 175 MiPyMEs de uno a 499 empleados y 101 grandes anunciantes con 500 o más trabajadores en México, una clasificación propia del estudio que no coincide necesariamente con la estratificación oficial mexicana por sector y número de empleados. El Cronista
Por eso, el 82% no debe leerse como “ocho de cada diez empresas mexicanas ganan más gracias a la IA”. Es un resultado autodeclarado por las empresas participantes que ya utilizan estas herramientas en marketing, no una medición experimental que demuestre causalidad.
Uno de los resultados más relevantes para un pequeño negocio quizá no tenga que ver directamente con los ingresos.
El 78% de las MiPyMEs encuestadas afirma que la automatización apoyada en IA le permite ahorrar tiempo y recursos, mientras 80% considera que simplifica de manera tangible la gestión de sus operaciones. Además, tres de cada cuatro relacionan esas herramientas con la captación de más clientes.
Google había adelantado en agosto otro resultado del mismo estudio: 75% de las PyMEs señala que el tiempo y dinero liberados mediante IA pueden reinvertirse en otras áreas del negocio, incluido el crecimiento del equipo.
Este punto importa especialmente en empresas donde el dueño también vende, atiende mensajes, supervisa inventario, revisa pagos y administra publicidad.
Automatizar parte de la segmentación, optimización de campañas o análisis de búsquedas no significa eliminar ese trabajo. Significa que determinadas decisiones repetitivas pueden ejecutarse con menos intervención manual, dejando más tiempo para producto, clientes, operación o estrategia.
El estudio también revela hasta qué punto los canales digitales dejaron de ser complementarios.
De acuerdo con los resultados difundidos, 85% de las PyMEs anunciantes consultadas depende de los anuncios digitales para atraer prospectos y mantener ventas.
Eso ayuda a explicar por qué la IA publicitaria puede tener un efecto especialmente visible.
Google, Meta, Amazon y otras plataformas llevan años automatizando pujas, audiencias y distribución de anuncios. La generación actual incorpora además modelos capaces de interpretar mejor la intención de una búsqueda, elegir dónde mostrar una campaña o adaptar recursos creativos.
En Google Ads, por ejemplo, Performance Max utiliza IA para optimizar una campaña en canales como Búsqueda, YouTube, Display, Discover, Gmail y Maps desde un mismo sistema. IA Max, en cambio, funciona como una capa de optimización dentro de campañas de Búsqueda, utilizando señales en tiempo real para ampliar consultas relevantes y ajustar recursos publicitarios. Ayuda de Google
Esto tampoco significa que el software pueda arreglar una mala oferta. Google advierte incluso que herramientas como IA Max necesitan presupuesto suficiente, datos adecuados y objetivos de conversión claros para funcionar correctamente. Ayuda de Google
Google presentó Marlovet Hospitales, una red veterinaria de Ciudad de México, como ejemplo de esa aplicación.
La empresa utilizó Performance Max para mejorar su presencia cuando usuarios buscaban atención veterinaria cercana, incluidas búsquedas realizadas mediante Google Maps.
Según los resultados proporcionados por Google, Marlovet duplicó los clientes provenientes de sus canales de Google y aumentó 145% sus visitas físicas trimestrales. Otra comunicación posterior de ejecutivos de Google habló de una triplicación en llamadas y solicitudes de cita, por lo que se trata de métricas distintas reportadas en momentos diferentes y no de resultados auditados independientemente.
El caso ilustra un uso particularmente lógico para un negocio local: no intentar mostrar el anuncio a todo el mundo, sino identificar al consumidor que está buscando ese servicio precisamente en ese momento.
El segundo caso presentado fue Mex Rent a Car.
La arrendadora buscaba aumentar 10% sus reservaciones y utilizó IA Max en campañas de búsqueda para captar consultas de viajeros aunque no utilizaran exactamente las mismas palabras clave previstas por la empresa.
Google explica que IA Max puede ampliar la coincidencia de términos utilizando palabras clave existentes, contenido de los anuncios y páginas del sitio para identificar otras búsquedas potencialmente relevantes.
Según los datos proporcionados para el caso, los ingresos de Mex Rent a Car aumentaron 33.9% de un trimestre a otro y las conversiones totales crecieron 14% interanual. Nuevamente, son resultados específicos reportados por Google y la empresa, no una expectativa de desempeño aplicable a cualquier anunciante.
La principal ventaja de la IA para una PyME quizá no sea hacer algo que antes era imposible.
Puede ser hacer más rápido algo que ya consumía horas del día: identificar búsquedas, ajustar campañas, encontrar prospectos o analizar qué publicidad funciona.
Los resultados de Advertiser Perceptions muestran una percepción favorable entre las empresas consultadas, pero la prueba definitiva sigue ocurriendo dentro de cada negocio.
Para un emprendedor, la pregunta útil no es simplemente “¿debo usar IA?”, sino qué tarea consume tiempo, qué indicador quiere mejorar y cómo comprobará si la herramienta realmente produjo un resultado mejor.
La IA puede automatizar una campaña. Medir si esa campaña dejó más clientes, margen o ingresos sigue siendo responsabilidad de la empresa.
