
La startup Fussion Perú ha transformado más de 49,000 bolsas plásticas en carteras, billeteras, agendas, cartucheras y otros productos utilitarios mediante un proceso de termofusión que convierte los residuos en un material similar al cuero.
El caso fue presentado por ProInnóvate, programa del Ministerio de la Producción de Perú, como ejemplo de cómo el capital semilla puede ayudar a un emprendimiento ambiental a profesionalizar su producción y acceder a nuevos mercados. La empresa recibió 60,000 soles de financiamiento no reembolsable a través del concurso Startup Perú 9G.
Hay una precisión importante: aunque algunas versiones del comunicado señalan que las bolsas fueron “recuperadas del mar”, la publicación oficial indica que fueron recuperadas y transformadas para evitar que llegaran a playas y océanos.
Fussion fue fundada por la emprendedora socioambiental Paula Tamayo. Su modelo consiste en recolectar bolsas plásticas desechadas por la comunidad, limpiarlas y someterlas a calor y presión para fusionar varias capas.
El resultado es el llamado “cuero plástico”: una lámina flexible y resistente que después puede cortarse, coserse y transformarse en accesorios.
El término es comercial; no se trata de cuero de origen animal ni de un material biodegradable.
Antes de contar con financiamiento, Tamayo utilizaba planchas domésticas y materiales aislantes para realizar el proceso de forma artesanal. La técnica de termofusión había permitido a la marca fabricar neceseres, tarjeteros, portalaptops y bolsas reutilizables, pero su capacidad estaba limitada por el equipo y el espacio disponible.
El apoyo de ProInnóvate permitió instalar un taller, adquirir equipos térmicos, mejorar los procesos creativos y reducir los residuos generados durante la fabricación. La empresa también desarrolló una página web con funciones de realidad aumentada y recibió capacitación especializada.
Este punto resulta relevante para otros emprendimientos: el financiamiento no se destinó únicamente a publicidad o inventario. Se utilizó para resolver cuellos de botella concretos en producción, equipamiento, digitalización y acceso comercial.
Los productos de la marca tienen precios desde 35 soles, aunque la información pública no ofrece un catálogo completo ni detalla ventas, ingresos, márgenes o el número de empleos creados.
Evitar que miles de bolsas terminen en rellenos sanitarios, ríos o playas representa un beneficio ambiental.
La dimensión del problema sigue siendo considerable. Perú genera cerca de 1,794 toneladas de residuos plásticos al día y consume aproximadamente 3,000 millones de bolsas al año, equivalentes a unas 6,000 por minuto, según el Ministerio del Ambiente.
El comunicado entregado contiene un error al afirmar que se utilizan 3,000 millones de bolsas “al día”. La cifra oficial corresponde al consumo estimado por año.
El caso de Fussion forma parte de una estrategia más amplia. En junio de 2026, Perú puso en marcha una nueva etapa de ProInnóvate, que prevé movilizar 122 millones de dólares durante cinco años para innovación, digitalización y desarrollo productivo de micro y pequeñas empresas.
El programa espera beneficiar directa o indirectamente a más de 135,000 mype y 5,000 emprendimientos innovadores.
Durante julio, el Ministerio de la Producción también reconoció a Fussion y a otros nueve proyectos de economía circular. ProInnóvate informó que ha movilizado más de 54 millones de soles en fondos no reembolsables para financiar más de 200 iniciativas relacionadas con circularidad y acción climática.
Para los gobiernos, el desafío consiste en evitar que estos apoyos se midan únicamente por el número de beneficiarios. También deberían evaluarse las ventas posteriores, los empleos creados, la supervivencia de las empresas, el capital privado atraído y la cantidad verificable de residuos aprovechados.


