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Humanos para emprender, agentes para multiplicar.

El Tecnológico de Monterrey inauguró oficialmente el Hub de Innovación y Emprendimiento Eduardo Garza T., un espacio diseñado para conectar emprendedores, startups, empresas, inversionistas y talento creativo en un mismo ecosistema. El complejo forma parte del Distrito de Innovación del Tec y complementa las capacidades de Expedition FEMSA, edificio enfocado en investigación y desarrollo tecnológico inaugurado en diciembre de 2024.
De acuerdo con Blanca Flores, directora de Expedition FEMSA, el nuevo edificio amplía la apuesta institucional hacia el emprendimiento y la innovación aplicada.
“El enfoque de Expedition FEMSA es generar conocimiento, desarrollo tecnológico e investigación para resolver los grandes problemas de la globalidad. Entonces, viene el Hub de Innovación y Emprendimiento como este segundo edificio que viene a complementar las capacidades, ahora con un enfoque más hacia las startups”, explicó.
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El Hub fue diseñado por la firma Sasaki, la misma responsable del campus Santa Fe y del campus Ciudad de México del Tec. El espacio fue concebido bajo cuatro pilares: recreación, inspiración, creación y conexión, integrando laboratorios especializados, áreas colaborativas y zonas abiertas al público.
Lucía Nazhieely, integrante del Instituto de Emprendimiento, explicó que el Hub busca funcionar como una plataforma para acompañar proyectos desde la idea inicial hasta su acercamiento al mercado.
“Nuestro objetivo es atraer, retener y conectar talento. Talento sí del Tec, pero también de otras universidades, de corporativos e inversionistas”, señaló.
El primer pilar es recreación. Incluye la Plaza de la Innovación, espacios de descanso, terraza y roof garden abiertos al público general. También incorpora un food market donde participa Metabrews, empresa enfocada en fermentados como kombucha y cerveza, que además funcionará como laboratorio experimental para estudiantes.
El segundo eje es inspiración, encabezado por el Master Stage, un foro que abarca todo el centro del edificio, con capacidad para 200 personas sentadas, cuatro pisos de altura y una pantalla de gran formato destinada a conferencias, pláticas y eventos. El edificio también incorpora dos salas llamadas hangares, pensadas para trabajo colaborativo, eventos y hackatones.
Esta área también incluye una galería experimental “para mostrar prototipos hechos en colaboraciones entre estudiantes, profesores y la comunidad del Tec”, explicó Ariadna Samonetti, líder nacional de artes de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo del Tecnológico de Monterrey.
La primera muestra se titula Catálisis, una red de actores para la innovación y está compuesta por proyectos como una ventana que funciona como celda solar, tela hecha a partir de hongo de kombucha o celulosa, y una curiosa IA que analiza los elementos en el agua y los expresa en forma de ‘haikus’.
El tercer pilar, creación, concentra los espacios especializados para el desarrollo de prototipos físicos y biotecnológicos. Entre ellos destaca el Prototyping Lab, equipado con impresoras 3D, máquinas láser, herramientas para trabajar fibra de carbono, Wood Shop y cabina de pintura para acabados finales.
“Este pilar de creación es donde las cosas empiezan a suceder”, comentó Lucía Nazhieely. “Los emprendedores que vienen y trabajan aquí, además de tener acceso a esta infraestructura, van a tener acompañamiento de personas que saben utilizar las cosas”.
Uno de los espacios más especializados es el Bioworkshop, dirigido a proyectos de biotecnología y ciencias vivas. El laboratorio cuenta con áreas de cultivo de células vegetales, células de mamífero y microbiología, además de refrigeradores especializados y equipos de control biológico.
Entre los dispositivos más relevantes se encuentra un biorreactor, herramienta que permite monitorear variables como oxígeno y pH para evaluar si un proyecto está listo para escalar industrialmente. “Vamos a tener uno de esos equipos aquí, que son muy difíciles de conseguir para los emprendedores”, explicaron durante el recorrido.
El cuarto pilar es conexión. El Hub cuenta con áreas de coworking con capacidad aproximada para 120 personas, además de 18 garages, que son oficinas privadas para startups, aliados estratégicos, aceleradoras e inversionistas.
“Estamos tratando de ir más allá. Además del espacio, ofrecerte una experiencia de vida distinta. Un valor agregado es esta interacción con otros emprendedores, que permite que las ideas avancen mejor”, señalaron representantes del proyecto.
Aunque varias áreas como la plaza, la terraza y el Master Stage estarán abiertas al público general, el uso de laboratorios, hangares, garages y espacios especializados requiere un proceso de selección y membresía.
Los emprendedores deben postularse mediante convocatorias permanentes abiertas desde abril de 2026. Después, el Hub evalúa la viabilidad, innovación y etapa de desarrollo de cada proyecto. “No es solamente que vengan y paguen y puedan desarrollar su proyecto”, explicaron. “Estamos buscando el perfil adecuado y que puedan lograr lo que quieran hacer”.
El modelo incluye membresías, renta por hora y contratos flexibles. Los espacios de coworking tendrán costos desde 3,500 pesos mensuales, mientras que las estaciones de laboratorio rondan los $4,000 pesos mensuales, cifras que el Tec de Monterrey considera competitivas frente a otros espacios privados y laboratorios internacionales.
