
Grupo Gigante está moviendo piezas financieras mientras el mercado espera saber si finalmente se quedará con La Casa de Toño, una de las cadenas de comida mexicana de mayor reconocimiento en Ciudad de México y su zona metropolitana.
El conglomerado informó el 19 de agosto de 2026 que subsidiarias de su división inmobiliaria contrataron con Banco Inbursa un crédito por hasta 3,500 millones de pesos. De esa cantidad, 3,141.7 millones serán utilizados para refinanciar obligaciones existentes con Inbursa, Santander y HSBC; los 358.3 millones restantes corresponden a financiamiento nuevo para capital de trabajo y propósitos corporativos generales.
La operación coincide con las negociaciones alrededor de La Casa de Toño, cuya venta ha sido valuada en alrededor de 400 millones de dólares por reportes de mercado. Pero coincidencia no significa causalidad: Grupo Gigante no ha dicho que estos 3,500 millones financiarán la adquisición.
El nuevo crédito tiene una duración de 84 meses —siete años— y 24 meses de gracia para amortizar capital. Después de ese periodo comenzarán pagos mensuales de capital e intereses, con una tasa variable referenciada a la TIIE de Fondeo más un margen.
Eso importa porque la mayor parte del dinero no representa efectivo nuevo para salir de compras: aproximadamente 90% sustituirá deuda que Grupo Gigante ya tenía.
El beneficio potencial está en otro lugar. Al extender vencimientos y reorganizar obligaciones, el grupo puede obtener mayor flexibilidad para contratar financiamiento adicional si decide concretar otra operación.
Especialistas consultados por EL CEO consideran que la eventual adquisición podría financiarse mediante más deuda, recursos propios, un aumento de capital o una combinación de alternativas.
El tamaño de La Casa de Toño convierte el financiamiento en una de las grandes preguntas.
Al cierre de junio, Grupo Gigante tenía 3,417 millones de pesos en efectivo, equivalentes a alrededor de 201 millones de dólares según EL CEO. Al mismo tiempo, registraba 8,931.3 millones de pesos en préstamos bancarios: 2,205.7 millones de corto plazo y 6,725.5 millones de largo plazo.
Si el precio de La Casa de Toño terminara cerca de los 400 millones de dólares reportados por Bloomberg y retomados por distintos medios, la caja disponible equivaldría aproximadamente a la mitad del monto de adquisición.
Eso hace improbable que una operación de esas dimensiones se cubra únicamente con efectivo disponible sin modificar significativamente la posición financiera del conglomerado.
Sin embargo, los 400 millones de dólares tampoco son un precio oficial. Grupo Gigante comunicó desde julio que estaba realizando una evaluación “inicial y preliminar”, pero aclaró que no había firmado contratos definitivos ni vinculantes, ni acordado precio o contraprestación alguna.
No.
La empresaria Patricia Armendáriz afirmó esta semana que Grupo Gigante avanzaba como principal interesado y calificó una eventual operación en 400 millones de dólares como una adquisición particularmente atractiva. También señaló que BBVA participa como asesor financiero del proceso. Esas declaraciones no equivalen a un anuncio de Grupo Gigante.
Hasta este 26 de agosto, la página de eventos relevantes de Grupo Gigante en la Bolsa Mexicana de Valores muestra el refinanciamiento del 19 de agosto y la aclaración sobre La Casa de Toño de julio, pero no registra un anuncio posterior confirmando una adquisición.
Por ahora, el verbo correcto sigue siendo “podría”.
La adquisición no sumaría simplemente más restaurantes.
Grupo Gigante ya opera Toks, Shake Shack, Panda Express, El Farolito y Beer Factory, pero analistas consultados por El Economista señalan que La Casa de Toño le permitiría entrar con mayor fuerza al segmento de comida mexicana accesible y de consumo masivo, un espacio diferente al de buena parte de su portafolio actual.
Además, el grupo podría aprovechar su división inmobiliaria para colocar nuevas unidades en inmuebles y centros comerciales propios.
El directorio actual de La Casa de Toño muestra 66 sucursales en 24 alcaldías y municipios, aunque reportes previos han manejado cifras mayores dependiendo del momento y del tipo de establecimientos contabilizados.
Para Grupo Gigante, el verdadero activo estaría tanto en esos restaurantes como en un formato estandarizado susceptible de crecer hacia otras ciudades y eventualmente otros mercados.
