
Las condiciones laborales de las mamás trabajadoras en México están lejos de ser justas. Pensando en esto y en su sueño de emprender, Daniela Rocha vendió su camioneta, juntó sus ahorros y puso todo su dinero en un pequeño local y equipo para abrir Go! Nails, su propio salón de uñas que comenzó operaciones durante la pandemia.
Mientras la empresa crecía, Rocha convirtió una preocupación personal en parte de su cultura laboral: construir un lugar donde las mujeres pudieran trabajar y cuidar a sus familias. Lo que arrancó con dos empleadas y restricciones para recibir clientes hoy suma tres sucursales, 28 trabajadoras y alrededor de 1,600 clientas atendidas al mes.
En entrevista con Emprendedor.com, Daniela cuenta que el crecimiento no llegó de golpe: primero tuvo que enfrentar una sociedad que no funcionó, aprender a reinvertir las utilidades y comprobar que el modelo podía repetirse antes de pensar en sucursales.
El primer año de Go! Nails puso a prueba la paciecia de Daniela y su capacidad para tomar decisiones difíciles.
“El primer local era de 20 m², chiquitito”, recordó. En la primera semana hubo un día en que no llegó ningún cliente. Con el tiempo, Go! Nails comenzó a ganar clientas recurrentes y abrió Nápoles en 2023 y Moliere en 2025.
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La sociedad inicial dejó de funcionar y, después de negociaciones que describió como un periodo “tortuoso”, compró la participación de su socia. Para hacerlo pidió préstamos a familiares, amigos y a su esposo, pero decidió pagarlos con intereses.
Después comenzó una etapa de reinversión constante. “Es literal ahorrar prácticamente todas las utilidades y reinvirtiéndolo en el negocio”, explicó a Emprendedor.com.
La estrategia también marcó su decisión de no franquiciar todavía. Aunque algunos conocidos querían invertir en Go! Nails, Rocha quería comprobar primero que podía replicar el concepto. “No me atrevo hoy a pedir dinero de alguien más cuando no sé verdaderamente la fórmula”, dijo.
La segunda sucursal llegó en Nápoles en 2023, tres años después del primer local. Comenzó con cuatro manicuristas y rápidamente sumó dos más; actualmente, esa unidad cuenta con 10 trabajadoras. En 2025 abrió Moliere, que pasó de cuatro a ocho manicuristas.
Entre las tres sucursales, Go! Nails ya atiende alrededor de 1,600 clientas al mes y ha acumulado más de 7,000 registros.
Desde que empezó a planear Go! Nails, Rocha imaginó una empresa que pudiera darle mayor libertad para combinar trabajo y maternidad. “Trato de ser superempática”, explicó.
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Su experiencia previa en corporativos también influyó en esa decisión, especialmente después de observar las dificultades que enfrentaban algunas compañeras para conciliar ambos mundos. Actualmente, la empresa busca ofrecer prestaciones laborales y flexibilidad para situaciones relacionadas con el cuidado familiar.
Rocha contó que el año pasado tuvo tres trabajadoras embarazadas y que les dio tres meses de maternidad, además de un mes adicional con horario especial para lactancia. Durante ese periodo trabajaron cuatro horas diarias con pago completo. “Les di medio tiempo pagado a full”, señaló.
La flexibilidad también alcanza situaciones cotidianas: festivales escolares, entrega de boletas, torneos deportivos o enfermedades de los hijos. “Si el hijo se enferma es como si ella se hubiera enfermado”, dijo.
Para Rocha, estas medidas forman parte de la empresa que quiso construir desde el principio:
“Quiero este tipo de empleos y de empleadas impulsen en cambio en la industria en el que se trate mucho más humanamente a las colaboradoras, especialmente a las mamás”, afirmó la creadora y fundadora de Go! Nails.
