
Una prueba de manejo de un Tesla Model Y terminó con un automóvil estrellado contra un salón de belleza, una conductora gravemente herida y, casi dos años después, una demanda que supera los 10 millones de dólares.
Alemzewd Lawgalet, de 59 años, demandó a Tesla en Estados Unidos al alegar que empleados de la compañía le entregaron un vehículo configurado en “Insane Mode”, el modo de aceleración de máximo desempeño, sin advertírselo antes de que saliera sola a probar el automóvil.
El expediente federal Lawgalet v. Tesla, Inc. et al., registrado el 22 de julio de 2026 en el Tribunal de Distrito para el Distrito Este de Virginia, clasifica el litigio como un caso de lesiones relacionadas con un vehículo motorizado.
La demanda solicita al menos 10 millones de dólares por daños compensatorios y 350,000 dólares adicionales por daños punitivos, según reportes que revisaron la denuncia. Las acusaciones todavía deben probarse ante tribunales.
El accidente sucedió el 21 de septiembre de 2024 en Arlington, Virginia.
De acuerdo con la demanda, Lawgalet había informado a personal de Tesla que nunca había conducido un automóvil eléctrico y preguntó qué debía saber antes de manejarlo. Según su versión, le dijeron que funcionaba de manera similar a un vehículo de gasolina y salió sin acompañamiento de un representante.
Durante el recorrido por la interestatal I-395, afirma que se sorprendió cuando el automóvil comenzó a desacelerar al retirar el pie del acelerador. Ese comportamiento corresponde al frenado regenerativo, una característica normal de los vehículos eléctricos que recupera energía mientras reduce la velocidad. Tesla explica en su propio manual que el Model Y desacelera cuando el conductor deja de presionar el acelerador.
La conductora decidió regresar al establecimiento. Tras detenerse en un semáforo, asegura que el vehículo aceleró con una intensidad mayor de la que esperaba y perdió el control hasta impactarse contra Posh Salon.
Reportes publicados inmediatamente después del accidente confirmaron que el Tesla entró al establecimiento, se incendió y que una persona fue trasladada al hospital con heridas graves. En ese momento, la causa del choque no se conocía públicamente.
Aquí está el punto técnico clave del litigio.
El manual actual del Tesla Model Y describe Insane como un modo disponible en determinadas versiones Performance que proporciona inmediatamente el máximo nivel de aceleración disponible. Para seleccionarlo es necesario entrar en los controles de dinámica y modificar la configuración de aceleración.
La demanda sostiene que un empleado de Tesla habría seleccionado ese modo antes de entregar el vehículo a Lawgalet y que ella no fue informada.
Eso no significa que el modo acelere el vehículo por sí mismo, ni que ya se haya determinado que provocó el accidente. La discusión judicial será, entre otras cuestiones, qué configuración tenía exactamente el vehículo, qué información recibió la conductora y qué muestran los datos sobre el uso del pedal durante el choque.
Tesla todavía no había emitido una declaración pública detallada sobre el caso al momento de las primeras coberturas. Sin embargo, The Independent reporta que, cuando el litigio se encontraba en una corte estatal, la empresa respondió que Lawgalet no habría actuado con el cuidado razonable y no habría tomado medidas suficientes para reducir sus daños.
Ese contrapunto es importante porque la demanda no equivale a una sentencia.
También existe un antecedente regulatorio que exige cautela. NHTSA analizó años atrás una petición que atribuía a distintos Tesla episodios de aceleración súbita involuntaria. En enero de 2021, la agencia rechazó abrir una investigación de defecto tras concluir que no había evidencia suficiente que justificara nuevas acciones.
Ese procedimiento no investigó el accidente de Lawgalet y no determina quién tiene razón en este nuevo litigio.
