
El Segundo Simulacro Nacional 2026 se realizará el sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas, tiempo del centro de México. Será la primera ocasión en que este ejercicio nacional se lleve a cabo en sábado, por lo que la convocatoria busca involucrar no solo a oficinas y escuelas, sino también a familias, pequeños negocios y comunidades.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) planteó cinco escenarios sísmicos para diferentes regiones del país. El principal será un sismo hipotético de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla.
Antes de que llegue la fecha, hay varias cosas que conviene tener claras: qué se va a simular, dónde puedes registrar tu inmueble, qué debe revisar tu negocio y cómo aprovechar el ejercicio para detectar fallas en tu plan de emergencia.
El ejercicio será el sábado 19 de septiembre de 2026 a las 12:00 horas, tiempo del centro de México.
Que sea sábado es una de las principales novedades de esta edición. Para las familias representa una oportunidad de practicar el plan de emergencia desde casa y, para los negocios, de revisar qué sucede cuando el equipo no está reunido en una jornada laboral normal.
La hipótesis dependerá de la región. Protección Civil definió cinco escenarios:
Estos son escenarios diseñados para el ejercicio, no una predicción de dónde ocurrirá el próximo terremoto.
No es necesario registrarse para participar en el simulacro, pero la CNPC mantiene abierta una plataforma oficial para inscribir viviendas, escuelas, centros de trabajo y espacios comunitarios o de esparcimiento.
El registro es gratuito y quienes participen podrán descargar una constancia al finalizar el ejercicio.
Más importante que obtener la constancia es aprovechar el registro para sentarse a definir qué hacer durante una emergencia. Un plan que solamente existe en papel difícilmente será útil cuando las personas tengan que reaccionar rápidamente.
Antes del simulacro, un emprendedor debería revisar al menos cinco puntos.
1. Identifica las salidas. Revisa que las rutas de evacuación estén despejadas y que todos sepan utilizarlas.
2. Define un punto de reunión. El personal debe saber dónde concentrarse después de evacuar y quién comprobará que todos estén a salvo.
3. Asigna responsabilidades. Determina quién coordinará la respuesta y quién se encargará de tareas específicas.
4. Considera a clientes y proveedores. Si tu negocio recibe personas externas, el protocolo debe contemplarlas.
5. Protege la continuidad del negocio. Identifica qué información, equipos y procesos son indispensables para volver a operar después de una emergencia.
El simulacro también es una oportunidad para que cada hogar tenga un plan.
Antes del 19 de septiembre, conviene identificar las zonas seguras de la vivienda, establecer un punto de reunión y acordar cómo se comunicarán los integrantes de la familia si no están juntos.
También es recomendable revisar qué objetos podrían caer, qué salidas existen y qué hacer si el sismo ocurre cuando alguno de los integrantes se encuentra fuera de casa.
Como el ejercicio será en sábado, vale la pena pensar también en los lugares que la familia suele visitar durante el fin de semana, como centros comerciales, restaurantes, mercados o espacios deportivos.
Cuando se active el alertamiento, no se trata de observar cuánto tarda en terminar ni de continuar con las actividades normales. El objetivo es poner en práctica el protocolo como si se tratara de una emergencia real.
Conserva la calma, sigue la ruta establecida y dirígete al lugar seguro definido previamente. No utilices elevadores durante una evacuación y presta atención a las indicaciones de las autoridades o responsables del inmueble.
Después del ejercicio viene una de las partes más importantes: la evaluación.
¿Alguien no sabía qué hacer? ¿La salida estaba bloqueada? ¿Tardaron demasiado en reunirse? ¿Funcionó la comunicación? ¿Se pudo comprobar que todas las personas estaban a salvo? Esas respuestas convierten el simulacro en una herramienta útil.
