
Buscar “pasta”, revisar decenas de resultados, elegir una marca y repetir el proceso con salsa, queso, bebidas y postre es la forma tradicional de comprar por internet.
Walmart quiere sustituir parte de ese recorrido por una conversación.
La compañía lanzó Sparky en México, su asistente de compras impulsado por inteligencia artificial, disponible dentro de la aplicación de Walmart. En lugar de pedir al usuario que encuentre producto por producto, la herramienta permite plantear una necesidad completa: organizar una fiesta infantil, preparar una cena, planear comidas para varios días o comparar alternativas antes de decidir una compra.
El lanzamiento mexicano forma parte de una estrategia tecnológica global que Walmart comenzó a desplegar en Estados Unidos en 2025 y que ahora intenta escalar a otros mercados. Más allá de añadir un chatbot a una aplicación, el movimiento apunta a un cambio mayor en el comercio electrónico: pasar de buscar productos a expresar intenciones de compra.
Sparky utiliza inteligencia artificial generativa para interpretar conversaciones y conectarlas con el catálogo de Walmart.
Un consumidor puede pedir recomendaciones, comparar productos, explorar opciones o plantear una ocasión completa. Walmart explica que la herramienta combina información de productos y capacidades de personalización para guiar al usuario desde una necesidad hasta una decisión y, finalmente, una compra.
La versión internacional de Sparky ya puede sintetizar reseñas, construir listas y recomendar productos de acuerdo con una ocasión. Walmart también trabaja en funciones de voz, cámara, recompra automática de artículos habituales y mayor integración entre experiencia digital y tiendas físicas.
En México, la compañía asegura haber adaptado la experiencia al idioma, expresiones y forma de comprar de los consumidores locales, en lugar de trasladar sin cambios el sistema estadounidense.
La aplicación de Walmart México continúa disponible gratuitamente para iPhone y iPad —además de Android, según la compañía— y ya integra funciones como listas, favoritos, entrega a domicilio y compras de Walmart y Walmart Express.
El comunicado mexicano sostiene que los usuarios estadounidenses de Sparky gastan alrededor de 35% más que quienes no lo utilizan.
Los resultados financieros globales de Walmart permiten precisar ese dato: en febrero de 2026, la compañía informó que los clientes que usan Sparky tienen un valor promedio de pedido aproximadamente 35% superior al de quienes no utilizan la herramienta. No significa necesariamente que cada usuario gaste 35% más en Walmart durante todo el año, sino que el ticket de los pedidos asociados con Sparky es mayor.
La adopción también está creciendo. En mayo, Walmart reportó que los usuarios activos semanales de Sparky habían aumentado más de 100% durante el trimestre anterior, mientras las mejoras realizadas a la tecnología elevaron 40% la calidad e “inteligencia” de sus respuestas, de acuerdo con métricas internas de la compañía.
Para Walmart, esa combinación —más usuarios y carritos mayores— convierte a la IA en algo mucho más estratégico que una herramienta de atención al cliente.
Durante dos décadas, gran parte del comercio electrónico se construyó alrededor de una barra de búsqueda: el consumidor escribe un producto, compara resultados y añade artículos al carrito.
La IA empieza a cambiar ese modelo.
PwC considera que el comercio agéntico está creando un nuevo canal en el que sistemas de IA se colocan entre la intención del consumidor y la ejecución de una compra. En lugar de navegar manualmente por catálogos, una persona puede explicar un objetivo y permitir que la tecnología organice parte del proceso.
La agencia McKinsey identifica precisamente a asistentes como Sparky entre los primeros ejemplos de retailers que están incorporando IA conversacional directamente dentro de sus plataformas. La consultora considera que estas herramientas tienen mayores posibilidades de adopción cuando están integradas en experiencias que el consumidor ya utiliza y no aparecen como una aplicación independiente.
Sparky todavía debe entenderse principalmente como un asistente: ayuda a descubrir, comparar y construir una compra bajo supervisión del consumidor. Pero representa un paso hacia sistemas con mayor capacidad para ejecutar tareas de comercio.
El cambio también puede afectar a quienes están del otro lado del carrito.
Si los compradores comienzan a pedir “una cena italiana para seis personas por menos de 1,000 pesos” en lugar de buscar individualmente pasta, vino, salsa y postre, las marcas tendrán que pensar no solo en aparecer ante una persona, sino en ser interpretadas correctamente por el sistema que construye la recomendación.
Información de producto clara, atributos completos, disponibilidad, precio, reseñas y datos estructurados pueden adquirir todavía más importancia.
PwC advierte que, conforme avance este modelo, comerciantes y fabricantes necesitarán optimizar sus catálogos también para agentes de IA, porque parte del descubrimiento de productos puede ocurrir antes de que el consumidor vea una página convencional.
Para pequeñas empresas y proveedores, eso puede modificar progresivamente la lógica de posicionamiento digital: ya no bastará con pensar únicamente en SEO, publicidad o ubicación en anaquel.
Cuanto más útil pretende ser un asistente, más relevantes se vuelven las preferencias que conoce.
Walmart México señala que Sparky incorpora salvaguardas para que los usuarios mantengan control sobre cómo se utilizan o comparten sus datos y puedan solicitar su eliminación.
El aviso de privacidad de comercio electrónico de Walmart en México contempla además derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición (ARCO) sobre los datos personales, así como mecanismos para revocar o limitar el consentimiento.
La privacidad será un componente central de esta nueva etapa. PwC señala que, conforme los asistentes intervengan más en descubrimiento, recomendaciones y eventualmente transacciones, la confianza sobre datos y permisos será una ventaja competitiva para los retailers.

