
La empresa mexicana La Moderna, que lleva más de un siglo formando parte de la alimentación de millones de familias, presentó junto con LLYC la campaña “Querida pasta, gracias”, una iniciativa que busca convertir los recuerdos cotidianos en una herramienta de crecimiento de marca. La apuesta consiste en dejar atrás los mensajes funcionales para dar voz a historias reales que muestran cómo la pasta ha acompañado celebraciones, desafíos, aprendizajes y momentos familiares a lo largo de generaciones.
La campaña “Querida pasta, gracias” nace de una pregunta estratégica: ¿cómo convertir más de cien años de historia en una ventaja competitiva para el futuro?
La respuesta fue alejarse de los códigos tradicionales de la categoría. En lugar de destacar atributos como sabor, variedad o calidad, La Moderna decidió construir una narrativa basada en las experiencias que millones de consumidores han vivido alrededor de un plato de pasta. Según la compañía, el objetivo es fortalecer la conexión emocional con sus clientes e impulsar el crecimiento de la marca en mercados donde enfrenta una competencia más intensa.
Esta estrategia se alinea con una tendencia global del marketing. Diversos estudios han demostrado que las decisiones de compra suelen estar influenciadas tanto por factores emocionales como racionales, especialmente en categorías vinculadas al hogar, la alimentación y la familia.
La campaña también aprovecha uno de los activos más valiosos de la empresa: su legado.
La Moderna fue fundada en Toluca en 1920 y se ha convertido en una de las compañías alimentarias más reconocidas del país. Actualmente es considerada la marca de pasta líder en México y, de acuerdo con datos históricos de la propia empresa, ha llegado a concentrar alrededor del 75% del mercado nacional de pasta.
Su presencia no se limita a México. La compañía exporta productos a Estados Unidos, Centroamérica y otros mercados internacionales, consolidándose como uno de los principales productores de alimentos derivados del trigo en la región.
Uno de los elementos más distintivos de la iniciativa es que prescinde de actores y guiones tradicionales.
La campaña da voz a testimonios reales de consumidores como Marina, Margarita y Alfredo, quienes comparten cómo la pasta estuvo presente en momentos significativos de sus vidas. La intención es reforzar la idea de que La Moderna no solo forma parte de la cocina mexicana, sino también de la memoria colectiva de varias generaciones.
“Querida pasta, gracias” se construye sobre una premisa sencilla pero poderosa: los alimentos no solo alimentan, también acompañan experiencias, relaciones y recuerdos.
La estrategia llega en un momento favorable para la categoría.
De acuerdo con IMARC Group, el mercado mexicano de pasta alcanzó un valor aproximado de 1,450 millones de dólares en 2025 y podría superar los 1,900 millones de dólares hacia 2034. El crecimiento está impulsado por cambios en los hábitos alimenticios, la urbanización y la búsqueda de alimentos prácticos y accesibles.
Además, los consumidores están ampliando sus preferencias hacia nuevas variedades de pasta, incluyendo opciones integrales, funcionales y enfocadas en la salud, lo que abre oportunidades para que las marcas sigan innovando.
