
A los 19 años, Luis divide su tiempo entre la universidad, los entrenamientos de boxeo a nivel profesional y jornadas como repartidor de Rappi. Su agenda no deja mucho espacio para el descanso, pero aún así está buscando un ingreso más que le permita cubrir renta, transporte y alimentación. Su historia no es excepcional: es un ejemplo claro de cómo el polyworking se ha vuelto parte de la realidad de miles de jóvenes que combinan múltiples trabajos para sostenerse y avanzar en sus metas.
El polyworking es la nueva tendencia laboral: trabajar en más de un rol o empleo al mismo tiempo.
En un contexto donde la estabilidad económica parece cada vez más difícil de alcanzar con una sola fuente de ingresos, el polyworking está dejando de ser una excepción para convertirse en una estrategia común, especialmente entre las generaciones más jóvenes.
Así, a medida que más profesionales buscan seguridad financiera y flexibilidad laboral, el polyworking se consolida. Esto implica que los empleadores también enfrentan un nuevo reto: ofrecer salarios más competitivos, horarios flexibles y beneficios que realmente respondan a las necesidades actuales si desean retener talento.
El mundo laboral está evolucionando rápidamente y cada vez más profesionales están adoptando el polyworking como parte de su estrategia de vida. Pero, ¿por qué las personas (y en particular los jóvenes) optan por tener varios empleos en lugar de uno de tiempo completo? Hay dos razones principales, y la primera es económica.
El aumento del costo de vida ha empujado a muchos jóvenes a buscar ingresos adicionales para cubrir necesidades básicas. De acuerdo con un informe del Pew Research Center de 2024, casi el 60% de los trabajadores considera que sus salarios no han seguido el ritmo de la inflación. Este desfase es uno de los motores más importantes detrás del crecimiento del polyworking.
La segunda razón es el control. Tener múltiples trabajos permite diseñar una trayectoria profesional más alineada con intereses personales, valores y metas. Ya no se trata solo de “tener empleo”, sino de construir una carrera más dinámica y personalizada.
Según el Polyworking Poll 2025 de Monster, casi la mitad de los trabajadores tiene más de un empleo. Esto significa que una proporción significativa de la fuerza laboral ya está diversificando activamente sus ingresos.
Los datos muestran beneficios claros asociados a esta tendencia:
Estos números reflejan que el polyworking no es simplemente una moda pasajera, sino una adaptación a las condiciones actuales del mercado laboral. Diversificar ingresos y habilidades se está convirtiendo en una nueva forma de construir estabilidad.
Entre quienes practican polyworking actualmente, las combinaciones son variadas:
Lo más revelador es que el 59% de los trabajadores afirma que estaría dispuesto a tener más de un trabajo de tiempo completo si fuera necesario.
Aunque cada caso es distinto, las razones para adoptar este estilo de trabajo tienen patrones claros. Las presiones financieras encabezan la lista.
El 68% de los trabajadores afirma que necesita ingresos adicionales para cubrir gastos básicos. Esto incluye vivienda, alimentación, transporte y servicios, elementos que han aumentado significativamente en costo en los últimos años.
El 47% busca independencia y flexibilidad financiera, lo que refleja una motivación más aspiracional: no depender de una sola fuente de ingresos. El 46% utiliza el polyworking como una herramienta para pagar deudas, mientras que el 34% lo ve como una red de seguridad ante la incertidumbre laboral.
En este sentido, el polyworking no solo responde a la necesidad, sino también a una mentalidad más estratégica. Tener múltiples ingresos reduce riesgos, permite mayor autonomía y abre oportunidades de crecimiento en distintas áreas.
Sin embargo, esta tendencia no está exenta de desafíos. El impacto del polyworking en la productividad y el bienestar es mixto y genera opiniones divididas.
El 29% de los trabajadores afirma que tener múltiples empleos mejora su productividad, posiblemente porque diversificar tareas reduce la monotonía y aumenta la motivación. Por otro lado, el 31% considera que la reduce, debido al desgaste físico y mental que implica sostener varias responsabilidades. Un 40% no percibe cambios significativos.
A largo plazo, la sostenibilidad del polyworking también genera debate. El 38% planea mantener múltiples trabajos como parte de su estrategia para alcanzar metas profesionales. El 31% lo ve como una solución temporal mientras define su camino. Sin embargo, el 26% cree que esta práctica puede tener un impacto negativo en su salud mental.
Este último punto es clave. Si bien el polyworking puede ofrecer beneficios económicos y profesionales, también exige una gestión cuidadosa del tiempo, la energía y el descanso. El riesgo de agotamiento es real, especialmente cuando la motivación principal es la necesidad más que la elección.
En última instancia, el auge del polyworking revela una transformación profunda en la forma en que entendemos el trabajo. Ya no se trata de un solo empleo que define la vida profesional, sino de un portafolio de actividades que, juntas, construyen estabilidad, aprendizaje y oportunidades. La clave estará en encontrar un equilibrio que permita aprovechar sus beneficios sin comprometer la salud ni la calidad de vida.
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