
Polymarket dejó una de las historias más sorprendentes del Mundial 2026 después del empate entre España y Cabo Verde. Mientras un usuario apostó 1 millón de dólares a la victoria de la selección española y terminó perdiéndolo todo, otro operador tomó la posición contraria y obtuvo ganancias por más de 4.3 millones de dólares gracias al inesperado 0-0.
Lo que parecía una apuesta prácticamente segura se convirtió en una de las mayores sorpresas de la primera fase del torneo. España llegaba como favorita por su condición de campeona de Europa y enfrentaba a una selección que disputaba su primera Copa del Mundo, pero la actuación del portero caboverdiano frustró todos los pronósticos.
El caso también puso bajo los reflectores a Polymarket y al crecimiento de los mercados predictivos, donde millones de dólares cambian de manos según las probabilidades que los usuarios asignan a eventos deportivos, políticos o económicos.
El Mundial de 2026 dejó una de sus primeras historias fuera de la cancha. Un operador anónimo de la plataforma de mercados predictivos Polymarket apostó 1 millón de dólares a que España derrotaría a Cabo Verde en su debut dentro del Grupo H.
Sobre el papel parecía una decisión lógica: la selección española llegaba como campeona de Europa, acumulaba una racha de 30 partidos sin perder y enfrentaba a una selección que disputaba por primera vez una Copa del Mundo.
Sin embargo, el partido disputado en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta terminó con un inesperado empate 0-0.
El resultado convirtió una apuesta que podía generar un pago de $1,085,943 dólares en una pérdida total. En los mercados predictivos no existen premios de consolación: si el evento apostado no ocurre, el valor de la posición cae a cero cuando el mercado se resuelve.
Gran parte de la sorpresa tuvo nombre propio: Josimar Évora, conocido como “Vozinha”. El guardameta de 40 años fue la figura del encuentro tras registrar ocho atajadas.
España dominó prácticamente todos los indicadores ofensivos. Generó 27 disparos contra apenas seis de Cabo Verde y contó con oportunidades claras de Ferran Torres, Mikel Oyarzabal y Lamine Yamal. Torres incluso estrelló un balón en el travesaño en una de las jugadas más peligrosas del encuentro. Pero ninguna de esas ocasiones terminó en gol.
La resistencia defensiva de Cabo Verde convirtió el empate en uno de los resultados más inesperados de la primera semana del torneo y provocó una oleada de reacciones en redes sociales, donde el partido fue rápidamente catalogado como una de las mayores sorpresas recientes en una Copa del Mundo.
La historia se volvió aún más llamativa por lo ocurrido en el lado opuesto de la operación.
Un usuario de Polymarket identificado como “Fishalive” tomó la posición contraria y apostó a que España no ganaría el encuentro. Según los datos públicos de la plataforma, adquirió más de 4.7 millones de participaciones a un precio promedio de 9 centavos de dólar.
Cuando el empate quedó confirmado al finalizar el partido, esas participaciones se liquidaron a un dólar cada una. El valor final de la posición alcanzó 4.74 millones de dólares, generando una ganancia cercana a 4.31 millones de dólares, equivalente a un rendimiento superior a 1,000%.
A primera vista puede parecer que el mercado creó dinero de la nada, pero la explicación está en el funcionamiento de los mercados predictivos.
En Polymarket los participantes compran y venden probabilidades. Una participación del resultado “Sí” puede valer 92 centavos si el mercado estima que existe una probabilidad cercana al 92% de que ocurra. La participación complementaria, “No”, valdría alrededor de 8 centavos.
Cuando el evento se resuelve, las participaciones ganadoras pasan a valer un dólar y las perdedoras cero.
En este caso, el operador que apostó por España estaba comprando una posición extremadamente cara porque el mercado consideraba muy probable la victoria española. Su potencial de ganancia era limitado: arriesgó cerca de 1 millón de dólares para obtener poco más de 85,000 dólares adicionales.
Por el contrario, “Fishalive” compró una posición considerada altamente improbable. Al pagar apenas 9 centavos por participación pudo adquirir millones de contratos. Cuando el empate invalidó la victoria española, cada uno de esos contratos pasó a valer un dólar.
La diferencia entre ambas cifras también refleja la estructura del mercado. El apostador que perdió 1 millón no necesariamente estaba enfrentándose únicamente a “Fishalive”. Miles de participantes pueden estar comprando y vendiendo contratos al mismo tiempo, por lo que las ganancias y pérdidas se distribuyen entre múltiples operadores.
El caso ilustra una característica fundamental de los mercados predictivos: cuando se apuesta a resultados considerados casi seguros, el potencial de ganancia suele ser pequeño frente al riesgo asumido. En cambio, las posiciones contrarias a la opinión mayoritaria pueden generar rendimientos extraordinarios cuando ocurre una sorpresa.
El interés por las apuestas vinculadas al Mundial continúa creciendo. Los mercados sobre el ganador de la Copa del Mundo en Polymarket y Kalshi ya superan un volumen combinado de 2,340 millones de dólares.
El crecimiento también ha llamado la atención de reguladores en Estados Unidos, donde algunos estados han enviado órdenes de cese de actividades a ambas plataformas por la naturaleza de los mercados deportivos que ofrecen.
