
La Copa Mundial de la FIFA 2026 será el evento deportivo más grande de la historia. México, Estados Unidos y Canadá recibirán millones de visitantes y una audiencia global sin precedentes. Para el sector restaurantero y de hospitalidad, el torneo representa una oportunidad extraordinaria para incrementar ventas, aumentar el consumo y fortalecer la fidelidad de los clientes.
Pero el Mundial también es uno de los eventos más protegidos en términos de derechos comerciales y propiedad intelectual. La FIFA obtiene miles de millones de dólares gracias a los derechos de transmisión, patrocinios y licencias comerciales, por lo que vigila activamente cualquier uso no autorizado de sus activos.
El Mundial 2026 promete llenar restaurantes, bares, hoteles y cafeterías de aficionados dispuestos a consumir mientras siguen los partidos.
No es recomendable. Las cuentas residenciales están diseñadas exclusivamente para uso privado. Utilizarlas en un restaurante, bar u hotel puede generar responsabilidades legales.
Aunque no exista un cobro directo, la autoridad puede considerar que existe un beneficio económico indirecto si la transmisión sirve para atraer clientes o aumentar ventas.
En muchos casos sí. Los negocios deben verificar con los titulares de los derechos o con los proveedores autorizados si cuentan con permisos comerciales para exhibición pública.
El organismo futbolístico aclara que no todas las exhibiciones públicas tienen fines comerciales. Por ejemplo, un restaurante que transmita un encuentro como parte de la experiencia habitual para sus clientes podría ser considerado un caso de exhibición no comercial, siempre que no cobre acceso, no obtenga ingresos por patrocinadores y no vincule la transmisión con actividades promocionales o lucrativas.
El IMPI destacó que puede imponer sanciones cuando exista una denuncia por parte del titular de los derechos afectados, en este caso la FIFA misma.
Dicho de otra manera, si eres un restaurante, bar, cafetería, hotel o negocio que normalmente tiene televisiones:
No necesitas registrarte ante el IMPI ni solicitar una licencia de FIFA si únicamente transmites los partidos como parte de tu operación habitual y no conviertes la transmisión en un evento especial. La FIFA considera esta situación como parte de la actividad normal del establecimiento.
Deben solicitar autorización cuando el evento tenga características comerciales o especiales, por ejemplo:
La FIFA habilitó un portal oficial para gestionar las licencias de exhibición pública del Mundial 2026:
Ahí deberás registrar:
Tener la licencia de FIFA no sustituye los derechos de transmisión. Debes asegurarte de que la señal que utilizarás (Televisa, TV Azteca, TUDN, ViX, etc.) permita ese uso público conforme a sus términos de servicio. En eventos grandes, la FIFA también exige que la señal utilizada sea legal y autorizada.
Las licencias contratadas por consumidores individuales están diseñadas para uso doméstico. Cuando un establecimiento utiliza esa señal para atraer clientes o generar ingresos indirectos, la transmisión puede considerarse una exhibición pública con fines comerciales. Según el IMPI, esto puede constituir una infracción a la Ley Federal del Derecho de Autor cuando no existe autorización para ese uso.
Esta es probablemente la pregunta más importante para cualquier dueño de negocio.
La respuesta es: depende de la infracción.
El IMPI emitió recientemente una aclaración porque varios medios difundieron que cualquier negocio que transmitiera partidos podría recibir multas de hasta 29 millones de pesos. Sin embargo, la autoridad explicó que esa cifra corresponde a determinadas infracciones en materia de propiedad industrial y comercio, no necesariamente a la retransmisión de señales deportivas.
Para la retransmisión no autorizada de emisiones protegidas por derechos de autor, la sanción principal puede alcanzar aproximadamente 586,500 pesos. No obstante, existen agravantes que pueden incrementar las multas, especialmente en casos de reincidencia o explotación comercial a gran escala.
Según las recomendaciones difundidas por el IMPI y especialistas en propiedad intelectual, estas son las principales medidas que deberían tomar restaurantes, bares, cafeterías, hoteles y otros establecimientos comerciales:
Si existe alguna duda sobre el tipo de licencia requerida, el IMPI ha señalado que los negocios pueden acercarse a los titulares de los derechos de transmisión o a los proveedores autorizados para regularizar su situación antes del inicio del torneo.
Contratar ViX, cable o cualquier plataforma con una cuenta personal no significa que automáticamente se tenga permiso para proyectar los partidos en un establecimiento comercial.
Uno de los puntos que más ha destacado el IMPI es que cobrar acceso específico para presenciar los encuentros puede aumentar el riesgo de sanciones cuando no existe autorización comercial correspondiente.
Los negocios deben evitar utilizar:
Todo ello forma parte de la propiedad intelectual protegida por la FIFA.
Un restaurante no puede anunciarse como “establecimiento oficial”, “sede oficial”, “patrocinador” o cualquier otra expresión que sugiera una relación comercial con la FIFA sin contar con autorización expresa.
Promociones como:
pueden generar problemas legales si utilizan marcas protegidas o inducen a error sobre una supuesta relación comercial con el torneo.
Los expertos recomiendan emplear expresiones genéricas como:
en lugar de usar marcas registradas o activos protegidos de la FIFA.
Playeras, vasos, gorras, souvenirs, banderas o productos que utilicen marcas registradas del Mundial podrían ser considerados mercancía infractora si no cuentan con licencia oficial.
Si el negocio cuenta con una licencia comercial válida, es recomendable mantener a la mano:
Esto puede facilitar cualquier aclaración ante una inspección.
La forma más segura de evitar sanciones es sencilla: tener una licencia comercial para transmitir los partidos y abstenerse de utilizar cualquier marca, logo, mascota o material oficial de la FIFA sin autorización.
Uno de los conceptos más importantes para los emprendedores es el llamado ambush marketing o marketing de emboscada.
Se trata de campañas que buscan aprovechar la popularidad de un gran evento deportivo sin ser patrocinadores oficiales. Por ejemplo, una empresa que utiliza imágenes oficiales del Mundial o sugiere una relación comercial con la FIFA cuando no existe.
Este tipo de prácticas son perseguidas activamente porque afectan el valor de los contratos de patrocinio que la FIFA vende a empresas globales. De acuerdo con especialistas en propiedad intelectual, es precisamente en este terreno donde pueden surgir algunas de las sanciones más elevadas.
Las multas no son el único problema.
Las autoridades también pueden imponer medidas cautelares como el aseguramiento de pantallas, proyectores, sistemas de audio y otros equipos utilizados para la transmisión. En algunos casos también pueden ordenarse clausuras temporales de establecimientos.
Para un restaurante o bar pequeño, perder operaciones durante varias semanas en plena temporada mundialista podría representar un golpe económico mucho más severo que la propia sanción monetaria.
El Mundial 2026 llega en un contexto en el que México ha reforzado sus mecanismos de protección de derechos de autor y propiedad intelectual.
El gobierno federal ha anunciado monitoreo especial sobre transmisiones ilegales en internet y plataformas piratas. El IMPI también ha reiterado que vigilará el cumplimiento de la normativa durante el torneo.
Esto significa que la edición 2026 no solo será una fiesta deportiva, sino también una prueba importante para el sistema mexicano de protección de contenidos y marcas.
