
Durante años, la Economía de Creadores ha sido vista como una tendencia impulsada por proyectos individuales y experimentación digital. Hoy, los datos muestran un cambio estructural. En América Latina, este mercado ha superado su etapa inicial y ha entrado en una fase de escala real, consolidándose como un motor de crecimiento económico, innovación y nuevas formas de trabajo.
De acuerdo con el más reciente reporte de Hotmart “Economía de creadores en América Latina hispanohablante: El mercado y las oportunidades para los productores de contenido”, el sector en la región crecerá más de nueve veces hacia 2033, alcanzando ingresos cercanos a los 98 mil millones de dólares. Este crecimiento no es hipotético: responde a la convergencia entre mayor conectividad, cambios en los hábitos de consumo de contenido digital y una acelerada profesionalización de los productores que hoy convierten su conocimiento en negocios sostenibles.
América Latina hispanohablante reúne condiciones particularmente favorables. Cerca del 80 % de la población está conectada a internet, más del 66 % utiliza activamente redes sociales y las personas pasan más de un tercio de su día en línea. Lo relevante no es solo el tiempo digital, sino cómo se está transformando: de entretenimiento al aprendizaje, los productos digitales, las comunidades y, sobre todo, la generación de ingresos.
Desde la perspectiva de la oferta, el ecosistema también muestra señales claras de madurez.
En Hotmart, más de 250 mil productores activos a nivel global y más de 8.7 millones de compradores en América Latina desde su fundación en la región confirman que este mercado ya está consolidado. El desafío actual ya no es empezar, sino construir modelos de negocio escalables, replicables y sostenibles en el largo plazo.
Uno de los indicadores más claros de esta evolución es cómo los productores estructuran sus negocios. El estudio demuestra que los productores más avanzados apuestan principalmente por cursos en línea como producto central (88 %), diversifican sus portafolios (el 34 % ya gestiona tres o más productos activos) y combinan modelos de venta evergreen con lanzamientos estratégicos para equilibrar estabilidad y crecimiento. Cada vez más, los productores operan como fundadores de empresas digitales.
Escalar también implica pensar globalmente. Más del 50 % de las transacciones en Hotmart LATAM son transfronterizas, con Estados Unidos como uno de los principales destinos para productores mexicanos. El español se consolida así como un idioma de negocios a escala internacional, y los productos digitales creados en la región ya compiten en mercados globales.
La inclusión es otro rasgo distintivo de esta economía. Las mujeres representan el 47% de los productores en Hotmart LATAM y el 60% de los compradores, superando ampliamente los promedios del emprendimiento tradicional. Más que crecer, la Economía de Creadores está redefiniendo quién participa en la creación de valor digital.
El comportamiento del consumidor refuerza esta tendencia. Los compradores adquieren en promedio casi dos productos digitales al año, y los usuarios más comprometidos acceden a los contenidos hasta 40 veces anuales. Esto abre oportunidades claras para modelos basados en recurrencia, membresías, comunidades y aprendizaje continuo.
La conclusión es clara: la Economía de Creadores en América Latina ha cruzado un punto de inflexión. Lo que comenzó como un movimiento impulsado por individuos hoy es una industria profesional, internacional y diseñada para escalar. El futuro del trabajo, la educación y el emprendimiento en la región ya se está construyendo y los infoproductores están en el centro de esa transformación.


