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Humanos para emprender, agentes para multiplicar.

Las cooperativas cafetaleras mexicanas tendrán una nueva vía para vender sus productos directamente a dependencias y entidades del Gobierno federal.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno puso en marcha el primer Acuerdo Marco de Café exclusivo para Organismos del Sector Social, un mecanismo que busca simplificar las contrataciones públicas, diversificar la proveeduría gubernamental y dirigir una mayor proporción del gasto hacia las comunidades productoras.
El instrumento permitirá que 66 dependencias y entidades de la Administración Pública Federal adquieran café producido por cooperativas y otras organizaciones sociales participantes. En una primera etapa, el Gobierno estima una demanda de alrededor de 70 toneladas de café tostado y molido.
El acuerdo permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre de 2029 y forma parte del Modelo de Compras Públicas Sostenibles impulsado por el Gobierno federal.
Un Acuerdo Marco establece anticipadamente condiciones generales de calidad, precio, entrega y contratación para bienes que distintas instituciones compran de forma recurrente.
En lugar de que cada dependencia diseñe desde cero un procedimiento para adquirir café, las instituciones podrán recurrir a proveedores y condiciones previamente incorporados al instrumento.
Esto puede reducir tiempos, costos y trámites administrativos tanto para las áreas compradoras como para las cooperativas participantes, según la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Sin embargo, la firma del Acuerdo Marco no significa que cada organización recibirá automáticamente un contrato. Las dependencias deberán generar sus pedidos o contratos específicos, mientras que las cooperativas tendrán que cumplir las condiciones técnicas, fiscales, comerciales y logísticas correspondientes.
La demanda de 70 toneladas también es una estimación inicial, no una compra garantizada que será distribuida en partes iguales entre los proveedores.
El esquema contempla tres categorías principales:
Las dependencias podrán elegir la categoría, presentación, volumen y lugar de entrega que necesiten, conforme a las condiciones establecidas en el acuerdo y en cada contrato específico.
El producto estará destinado principalmente al consumo en oficinas e instalaciones gubernamentales. Entre las instituciones que pueden representar una demanda relevante se encuentran grandes compradores como la Secretaría de la Defensa Nacional y el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Para las cooperativas, esto implica que no bastará con producir café en grano. Las organizaciones deberán tener acceso a procesos de beneficio, tostado, molienda, envasado, etiquetado, almacenamiento y distribución.
El nuevo modelo deriva de una experiencia iniciada durante 2025, cuando siete organismos del sector social suministraron aproximadamente 1.5 toneladas de café a cinco dependencias federales.
Después de esa primera fase, el Gobierno decidió ampliar el esquema a 66 instituciones y alrededor de 10 grupos productores.
En noviembre de 2025, las autoridades calculaban que las compras de 2026 podrían alcanzar 68 toneladas, con un valor estimado cercano a 20 millones de pesos. El acuerdo presentado en julio actualizó la meta inicial a aproximadamente 70 toneladas.
El monto final dependerá de los pedidos que realicen las dependencias, los tipos de café seleccionados, los precios contratados y la capacidad de entrega de las organizaciones participantes.
El acuerdo está reservado para Organismos del Sector Social de la Economía. Dentro de esta categoría se encuentran figuras como ejidos, comunidades, organizaciones de trabajadores y sociedades cooperativas, de acuerdo con el Instituto Nacional de la Economía Social.
En el caso de este instrumento, las organizaciones deben desarrollar actividades vinculadas con la producción, transformación y comercialización de café.
El comunicado no anuncia una convocatoria pública permanente para incorporar inmediatamente a cualquier cooperativa. Las organizaciones interesadas deberán revisar el Acuerdo Marco disponible en Compras MX y vigilar posibles procesos de adhesión, invitaciones o actualizaciones del padrón.
La primera etapa ya incluye a cooperativas participantes, entre ellas Nak Nimiles, organización de Ahuacatlán, Puebla, que intervino en la preparación y presentación del modelo.
