
Coca-Cola quiere estar presente en más momentos del día y para hacerlo decidió eliminar un ingrediente que durante décadas ha formado parte de su fórmula: la cafeína. La compañía lanzó en México Coca-Cola Zero Sin Cafeína, una nueva variante que combina cero azúcar, cero cafeína y cero calorías y que estará disponible desde el 1 de octubre de 2026.
La empresa presenta el producto como complemento —no sustituto— de Coca-Cola Original y Coca-Cola Zero Azúcar. Su posicionamiento está dirigido particularmente al consumo durante la tarde y la noche, cuando algunas personas prefieren evitar bebidas con cafeína.
La novedad, sin embargo, necesita una precisión: la versión sin azúcar y sin cafeína no es completamente nueva para Coca-Cola a nivel internacional. En España, por ejemplo, Coca-Cola Zero Azúcar Zero Cafeína se comercializa desde 2010. Lo nuevo es su incorporación al portafolio mexicano.
La estrategia resulta interesante porque el producto no busca diferenciarse principalmente por un sabor distinto.
La compañía construyó la propuesta alrededor de un daypart: las horas posteriores a las 5:00 de la tarde, cuando las actividades laborales empiezan a ceder espacio a cenas, películas, videojuegos, reuniones o descanso.
En marketing, ampliar las ocasiones de consumo puede ser tan relevante como conseguir nuevos compradores. Una marca madura puede crecer no solo convenciendo a más personas de consumirla, sino encontrando nuevos momentos en los que un consumidor existente tenga razones para elegirla.
Así, Coca-Cola Original conserva su propuesta tradicional; Zero Azúcar atiende a quienes buscan eliminar azúcar y calorías, y Zero Sin Cafeína añade una tercera variable: reducir la barrera que representa la cafeína para algunos consumidores al final del día.
La propia compañía explica que la nueva versión busca ampliar su presencia a lo largo de las 24 horas.
El lanzamiento se apoya en una marca que ha ganado peso dentro del negocio de Coca-Cola FEMSA.
En 2025, el volumen de Coca-Cola Zero en México creció 22% respecto del año anterior, de acuerdo con el Informe Integrado 2025 de Coca-Cola FEMSA. En el conjunto de los territorios donde opera la embotelladora, la marca registró un incremento de 32% y completó su quinto año consecutivo con crecimiento de doble dígito.
La empresa describe actualmente a Coca-Cola Zero como uno de los motores de crecimiento de su portafolio y señala que las opciones reducidas o sin azúcar responden a cambios en las preferencias de los consumidores.
El nuevo producto permite extender esa estrategia: después de eliminar azúcar y calorías, la marca elimina también cafeína para crear otra opción dentro de la misma familia.
El movimiento llega apenas semanas después de que Coca-Cola actualizara en México la identidad visual de sus versiones Original y Sin Azúcar, unificando elementos de diseño pero manteniendo códigos para distinguirlas.
Aquí conviene separar el argumento comercial de una afirmación médica.
El comunicado posiciona el producto para las horas previas al descanso y señala que eliminar la cafeína evita los efectos atribuibles a ese ingrediente. Sin embargo, Coca-Cola Zero Sin Cafeína no es una bebida para dormir ni existe en el anuncio una promesa clínica de mejorar la calidad del sueño.
La cafeína es un estimulante y su impacto varía según cantidad, sensibilidad individual, medicamentos y otras condiciones. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) señala que hasta 400 miligramos diarios no suelen asociarse con efectos negativos en la mayoría de los adultos, aunque la tolerancia cambia considerablemente entre personas.
Además, estudios controlados han encontrado que dosis elevadas de cafeína incluso seis horas antes de acostarse pueden alterar el sueño. Esos resultados no deben trasladarse directamente a una lata de refresco —las cantidades estudiadas fueron mucho mayores—, pero sí ayudan a explicar por qué existe un segmento de consumidores que evita cafeína por la tarde o noche.
La propuesta comercial de Coca-Cola, por tanto, puede resumirse de manera más precisa: elimina una fuente de cafeína para quien prefiera no consumirla, no garantiza dormir mejor.
La llegada tardía de la variante al país también muestra cómo las multinacionales administran sus portafolios de manera distinta según cada mercado.
Coca-Cola comercializa desde hace años versiones descafeinadas en países europeos. En España, la Coca-Cola Zero Azúcar Zero Cafeína fue lanzada en julio de 2010 y convive con otras alternativas sin cafeína.
México, pese a ser uno de los mercados más importantes para el sistema Coca-Cola, no contaba con esta variante dentro del portafolio actual de la marca.
La compañía confirmó la llegada nacional, pero no informó en su comunicado precios, presentaciones ni una lista detallada de cadenas o canales donde estará disponible. Por ello, esos datos no deben darse por confirmados hasta que Coca-Cola o sus embotelladores los publiquen oficialmente.

