
La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) abrirá una oportunidad adicional para quienes buscan ingresar a una universidad pública: por primera vez realizará un proceso extraordinario de admisión para incorporar estudiantes durante el trimestre 27-Invierno, cuyas clases comenzarán el 18 de enero de 2027.
La decisión fue anunciada el 24 de agosto y forma parte de los esfuerzos para ampliar la matrícula de educación superior ante el creciente número de jóvenes que concluyen el bachillerato y no encuentran espacio en las instituciones públicas con mayor demanda.
Sin embargo, hay un dato importante para quienes ya buscan inscribirse: la UAM todavía no ha publicado la convocatoria extraordinaria. Tampoco están definidos públicamente el número de lugares por carrera, las licenciaturas participantes ni los requisitos finales de admisión.
Según la universidad, esa información será presentada una vez que sesionen sus órganos colegiados, previsiblemente a principios de octubre.
Hasta ahora, la fecha confirmada más importante es el inicio de clases: 18 de enero de 2027.
La UAM explicó que serán los consejos divisionales quienes determinen los cupos y puntajes de admisión de cada plan de estudios, de acuerdo con las capacidades académicas y operativas de cada división. Después se publicará la convocatoria con fechas, lugares disponibles y condiciones para participar.
Esto significa que todavía no puede asegurarse qué carreras tendrán espacios adicionales ni cuántos aspirantes serán aceptados.
También conviene hacer una precisión sobre el examen. El Gobierno federal señaló que los lugares concentrados en la plataforma Educación Superior 2026 pueden consultarse como alternativas “sin examen ni cuotas”; sin embargo, la propia UAM indicó que determinará de manera autónoma sus condiciones y puntajes de admisión. Por lo tanto, hasta que aparezca su convocatoria extraordinaria no debe darse por hecho que el proceso específico de la UAM será de ingreso automático o sin evaluación.
El anuncio ocurrió junto con el lanzamiento de Educación Superior 2026, una nueva plataforma de la Secretaría de Educación Pública que concentra lugares disponibles en instituciones públicas.
El sistema comenzó a operar este 25 de agosto y reúne 37,503 espacios: 18,674 presenciales y 18,829 en modalidades virtuales, híbridas o mixtas. Los jóvenes pueden buscar alternativas por institución, carrera, área de interés y ubicación.
Entre las instituciones consideradas aparecen la Universidad Nacional Rosario Castellanos, Tecnológico Nacional de México, universidades tecnológicas y politécnicas, UnADM, UPN, BUAP, UAEMéx y la propia UAM, entre otras.
La plataforma surge particularmente como alternativa para estudiantes que no obtengan un lugar en instituciones de alta demanda, incluida la UNAM, cuyos resultados del proceso de ingreso se conocerán a finales de agosto.
Todavía no se sabe.
Los 37,503 lugares anunciados por el Gobierno corresponden al conjunto de al menos 11 instituciones participantes y no deben interpretarse como nuevos lugares exclusivos de la UAM.
La universidad explicó que la cantidad que podrá abrir dependerá de las capacidades de cada división. El rector general, Gustavo Pacheco López, señaló además que la ampliación de matrícula irá acompañada de gestiones para obtener un incremento presupuestario que permita atender a nuevos alumnos sin afectar a quienes ya estudian en la institución, sus actividades académicas ni las condiciones laborales del personal.
Esa consideración es relevante: abrir lugares universitarios no implica únicamente agregar pupitres. Requiere profesores, laboratorios, infraestructura, servicios administrativos y presupuesto permanente.
La decisión se inserta en una política federal más amplia para aumentar la cobertura universitaria.
La SEP informó que durante los últimos dos años se han generado alrededor de 245 mil nuevos espacios de educación superior pública. El gobierno mantiene además la meta de crear 330 mil nuevos lugares hacia 2030.
Para la UAM, el reto tiene también un componente histórico. La institución recordó que nació en 1974, precisamente en un contexto de fuerte presión sobre la capacidad de las universidades públicas para absorber la creciente demanda estudiantil.
Más de medio siglo después, vuelve a recurrir a una expansión extraordinaria frente a un problema similar.
