
Existe una franquicia china que muchos no conocen, pero ya es más grande que McDonald’s y Starbucks. Se trata de Mixue, una marca de helados suaves, bubble tea, café y limonadas (a bajo costo) con más de 45,000 tiendas en todo el mundo: 40,000 en China y 5,000 en 11 países, principalmente asiáticos.
Para que te des una idea, esta es la presencia que tienen otras cadenas:
Zhang Hongchao es el fundador de Mixue, la franquicia más grande del mundo. Siendo universitario, en 1997, Zhang comenzó a vender helados con un préstamo de su abuelita de 3,000 yuanes (414 dólares o 7,500 pesos mexicanos).
Para 1999, el emprendedor ya tenía su primer local. Pero en 2005 lanzó su primer ice-cream por un yuan (1 dólar) y esto le trajo un éxito rotundo. Así, su primera tienda encendió una reacción en cadena de franquicias.
Otro de los productos estrella es la limonada fresca hecha con fruta real (limón eureka). Hasta ahora, Mixue ha vendido más de 1,000 millones de limonadas anualmente.
En 2012, Zhang Hongchao ya tenía su propia fábrica; y en 2018 abrió su primera franquicia en el exterior: Vietman. Y luego se expandió con una nueva tienda más: Malasia. Así, el creador de Mixue se hizo multimillonario gracias a su menú, simplicidad y modelo de negocio rentable (sin regalías, te quedas al 100% con las ganancias).
Pues las ganancias (casi el 98%) para Zhang Hongchao y su hermano menor Hongfu es por la venta de máquinas para hacer helados y por la comercialización de los ingredientes alimentarios.
Hoy, los hermanos Hongchao siguen adelante con su expansión en el extranjero. De hecho, Mixue ya llegó a Latinoamérica. Un precio aproximado para abrir una franquicia es 350,000 a 550,000 pesos mexicanos.
En 2025, Mixue debutó en la Bolsa de Hong Kong, recaudando millones de dólares y consolidando su estatus como un imperio mundial de helados y bebidas asequibles. Así, es como los hermanos Hongchao han logrado una fortuna de 11,600 millones de dólares (alrededor de 208,800 millones de pesos).
Una acción de Mixue vale alrededor de 1,000 o 1,100 pesos mexicanos. Porque son 441 en dólares de Hong Kong (HKD).
En su oferta pública inicial (IPO), Mixue recaudó aproximadamente 3,450 millones de dólares de Hong Kong mediante la venta de acciones en la Bolsa de China. Lo que equivale a 444 millones de dólares.
La valoración total de la empresa después de su salida a Bolsa alcanzó aproximadamente los 10,000 millones de dólares, lo que equivale a alrededor de 180,000 millones de pesos mexicanos.
Estos sucesos, atrajeron inversores chinos clave como Hongshan y Boyu Capital, así como los patrocinadores Hillhouse y el fondo Long-Z. Todo ese dinero, dijeron los dueños de Mixue, será para expandir su cadena de suministro (el proceso para transformar materias primas en productos terminados y entrega al consumidor final); así como aumentar la capacidad de producción.
Cada uno de los hermanos Hongchao posee una participación cerca al 41% de Mixue.
Los multimillonarios chinos están enfocados en el mercado estudiantil y precios bajos. Esto ha sido clave para su diferenciación. Aquí, en Emprendedor.com, exploramos cómo el modelo de franquicia de Mixue le permitió su expansión explosiva y qué lecciones deja a emprendedores y franquiciatarios globales.
La mejora de la eficiencia de la cadena de suministro ha sido clave para nuestro éxito. Abarca todo, desde la adquisición y la producción, hasta el control de calidad.
Zhang Hongchao, fundador de Mixue
Aquí, las fortalezas del modelo de franquicia de Mixue:
Es una certificación que brinda confianza a los consumidores musulmanes al garantizar el cumplimiento de estrictos estándares en ingredientes y operaciones.
Esto con el fin de garantizar que sus productos sean de primera calidad. Para ello, han hecho alianza con Daka International Food Co. para crear instalaciones de producción y pruebas de última generación; tecnología alimentaria de vanguardia, y soporte de franquicia de extremo a extremo. De esta manera, aseguran que cada propietario de franquicia puede obtener productos, servicios y herramientas de clase mundial.
Esto con el propósito de garantizar la calidad. Para ello, cuentan con 5 bases de producción masiva donde producen todo, desde azúcar, lácteos y té, hasta café, frutas, granos e ingredientes especiales. Así, la cadena de suministro es totalmente propia con una red de entrega de alta eficiencia que permite brindar soporte a más tiendas.
En Mixue están orientados a las personas, por eso, su servicio es de primera clase. Todo con un propósito claro: “Centrados en el cliente”. Por eso, renuevan constantemente sus productos para asegurarse de que cada cliente se sienta escuchado.
Esto con el fin de impulsar el crecimiento estratégico e inteligente. Para ello, han establecido una completa base de datos de Big Data y fortalecido su infraestructura de TI para brindar a los franquiciados un soporte operativo eficaz y en tiempo real. Al integrar sistemas inteligentes, han eliminado ineficiencias, brindando a las tiendas un acceso más rápido a información crítica y una gestión diaria más fluida.
Mixue no se convirtió en un gigante global vendiendo helados “premium”. Hizo exactamente lo contrario: vendió helados a un yuan.
Mientras muchas marcas persiguen márgenes altos desde el inicio, Mixue apostó por algo más difícil, pero más poderoso: el mercado masivo. Precios bajos, productos simples y una obsesión por la eficiencia operativa.
El resultado hoy es contundente: más de 45,000 franquicias en el mundo, fábricas propias, centros de distribución y una valuación multimillonaria.
¿Qué lecciónes prácticas deja esto para los emprendedores? Veamos:
Bajar precios sin un modelo sólido es suicidio. Bajar precios con control de costos, estandarización y volumenes una ventaja competitiva casi imposible de replicar.
Mixue no solo vende helados:
El helado barato atrae clientes; la cadena de suministro construye el poder.
Mixue priorizó expansión rápida, pero con procesos rígidos y repetibles. No improvisó: creó un sistema que cualquier franquiciado pudiera ejecutar.
Mixue demuestra que el éxito no siempre está en vender caro, sino en vender simple, masivo y repetible. Primero conquistó el volumen; luego construyó la infraestructura. Hoy, el “helado a un yuan” es solo la puerta de entrada a un imperio.
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