
Ver salir el sol entre chinampas cubiertas de cempasúchil o recorrer los canales mientras cae la tarde serán dos de las formas de vivir el Día de Muertos este año en Xochimilco.
La Ruta del Cempasúchil 2026 comenzó actividades en octubre con recorridos diarios que mezclan turismo, gastronomía, producción agrícola y elementos de la tradición mexicana.
La experiencia es organizada por Explora Xochimilco y tiene una duración aproximada de tres a cuatro horas. El precio anunciado es de 1,199 pesos por persona. Los menores de cero a cuatro años no pagan y a partir de los cinco años se cubre la tarifa completa.
Diversos medios reportan recorridos del 2 de octubre al 8 de noviembre, prácticamente durante toda la temporada de Día de Muertos.
Hay dos horarios:
4:30 horas, para realizar el trayecto durante la madrugada y llegar a los campos al amanecer.
16:00 horas, para navegar durante la tarde y contemplar el atardecer entre las flores.
El cupo es limitado y la reservación previa es obligatoria.
Existe una pequeña discrepancia entre publicaciones: algunas fichas vinculadas a la venta de boletos muestran disponibilidad del 3 de octubre al 9 de noviembre. Por ello, antes de pagar conviene confirmar la fecha concreta disponible en la plataforma de reservaciones o directamente con Explora Xochimilco.
El punto de reunión se encuentra en el Salón Michmani, sobre la Pista Olímpica Virgilio Uribe, junto al embarcadero de Cuemanco.
Desde ahí comienza el paseo en una trajinera decorada y acompañada por un catrín, catrina o personaje asociado con las tradiciones mexicanas.
Entre los puntos centrales del itinerario aparecen la Chinampa del Cempasúchil, donde los visitantes pueden caminar entre campos de flores, y Axolotl Calli, donde se integran actividades relacionadas con ofrendas y tradiciones locales.
La experiencia no consiste únicamente en navegar y tomar fotografías.
El paquete anunciado incluye una mesa de ofrenda tradicional y una degustación con café de olla, pan de muerto, tamales de quelite y un postre tradicional.
Durante el trayecto también se narran historias y leyendas de Xochimilco y sus chinampas, hay música prehispánica en vivo, actividades relacionadas con la flor de cempasúchil y una dinámica para preparar una bebida ancestral.
La propuesta incluye además una representación vinculada con el juego de pelota prehispánico, un panteón tradicional y un espectáculo en una estructura con forma de pirámide.
Quienes quieran participar de manera más personal pueden llevar la fotografía de un familiar o incluso de una mascota fallecida para colocarla en el altar dispuesto durante el recorrido.
El boleto cuesta 1,199 pesos por persona, pero existen gastos adicionales que conviene considerar.
El estacionamiento privado junto al punto de reunión cuesta 100 pesos por automóvil. También existe estacionamiento público sin costo en el embarcadero de Cuemanco, aunque el vehículo queda sin el mismo resguardo.
Los organizadores también ofrecen opciones de transporte con costo adicional.
Otro detalle importante está en las políticas de reservación: no hay reembolso por cancelación o inasistencia, y si falta alguno de los integrantes incluidos en una reserva se cobra de todas formas el monto contratado.
La ruta ocurre en uno de los territorios agrícolas más importantes de la capital.
La producción de cempasúchil se concentra en zonas como Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta. Solo durante 2025, los productores del suelo de conservación de CDMX cultivaron alrededor de 6.3 millones de plantas y comercializaron aproximadamente 5.96 millones, con una derrama estimada entonces en 101.7 millones de pesos para 460 familias rurales.
En 2026, el Gobierno capitalino organizará además el Festival Flores de Cempasúchil sobre Paseo de la Reforma, con 140 floricultores y productores agroecológicos de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta.
La Ruta del Cempasúchil añade otra capa a esa economía: no vende únicamente la flor, sino la experiencia de conocer dónde se produce, recorrer el paisaje chinampero y consumir gastronomía y cultura alrededor de ella.

