
El Gobierno de Jalisco informó que el Mundial de Futbol 2026 ha generado una derrama turística directa de 11,500 millones de pesos en el estado. El balance fue presentado por Mauro Garza Marín, coordinador de Crecimiento y Desarrollo Económico, y Michelle Fridman Hirsch, secretaria estatal de Turismo.
La cifra comprende el gasto directo atribuido a los visitantes en hospedaje, alimentos, transporte, compras y actividades turísticas. No representa utilidades empresariales ni el impacto económico total, pues el gobierno señaló que todavía faltarían por calcular efectos indirectos e inducidos.
La autoridad no difundió un desglose por actividad, municipio o tipo de visitante, ni la metodología utilizada para separar el gasto mundialista del turismo habitual.
Durante esta revisión tampoco fue posible consultar un reporte técnico en el portal de noticias del Gobierno de Jalisco, que aparecía en mantenimiento.
El balance corresponde al periodo mundialista iniciado el 11 de junio. La final está programada para el 19 de julio de 2026. Guadalajara recibió cuatro encuentros, dentro de los 13 partidos celebrados en México.
El gobierno afirma que la actividad se extendió a Puerto Vallarta y a destinos como Chapala, Tapalpa, Lagos de Moreno, Mazamitla y Tequila mediante festivales y transmisiones públicas.
La ocupación hotelera de Guadalajara llegó a 62%, aproximadamente 10 puntos por encima de un mes habitual, según el reporte estatal. La tarifa promedio habría subido de 1,800 a 4,800 pesos por noche. Al comparar ambos montos, el incremento es de 166.7%, no de 180% como señala el comunicado.
El Aeropuerto Internacional de Guadalajara habría registrado 88,800 pasajeros adicionales en junio, 6% más que en el mismo mes de 2025. La cifra no pudo contrastarse con un reporte mensual accesible de GAP. El operador aeroportuario mantiene un plan de inversión de 52,000 millones de pesos hasta 2029, que incluye una nueva terminal en Guadalajara.
El gasto beneficia especialmente a hoteles, restaurantes, comercios, transportistas y operadores turísticos.
El reto será convertir la exposición temporal en nuevas rutas, eventos, convenciones y visitantes recurrentes.


