
El príncipe Harry y Meghan Markle regresarán a Reino Unido a finales de agosto con sus hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet. La mudanza ocurre seis años después de abandonar sus funciones como miembros activos de la familia real para establecerse en California, donde emprendieron una larga lista de proyectos, unos más exitosos que otros.
Ahora, la pareja planea vivir durante un periodo extendido en una residencia privada a las afueras de Londres, mientras que los niños comenzarán el ciclo escolar británico en septiembre. La ubicación de la casa y la escuela permanece en estricta reserva por motivos de seguridad.
El rey Carlos III fue informado del regreso el domingo, pocos días antes de que la noticia se hiciera pública, y por ahora no existen planes para que los Sussex recuperen funciones oficiales, según informes de The Guardian.
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Esta mudanza no significa abandonar Estados Unidos de manera definitiva. Reportes señalan que Harry y Meghan conservarán su mansión de Montecito, California, y su propiedad en Portugal. Además, mantendrán vigentes varios de sus proyectos comerciales, fundaciones y alianzas empresariales a nivel internacional.
Después de dejar la realeza, los Sussex intentaron convertir su fama en una cartera empresarial que combinara televisión, podcasts, marcas de consumo, inversiones y filantropía. El proyecto más ambicioso fue Archewell Productions, su productora con Netflix, pero también probaron suerte con Spotify, animación, una marca de estilo de vida y otros negocios.
Algunos terminaron antes de tiempo o nunca llegaron al público, otros han prosperado. La diferencia importa: no todos los proyectos cancelados fueron pérdidas empresariales y tampoco todos los que continúan pueden considerarse grandes éxitos. Aun así, la trayectoria deja claro que el modelo original de Harry y Meghan en Hollywood tuvo que cambiar.
La etapa estadounidense dejó una amplia cartera de proyectos que terminaron antes de lo previsto o nunca pasaron de la etapa de desarrollo inicial.
En 2020, Harry y Meghan anunciaron una alianza de varios años con Spotify para crear podcasts mediante Archewell Audio por unos 20 millones de dólares. Sin embargo, la pareja produjo menos contenido del previsto y la alianza terminó de manera conjunta en junio de 2023, dejando como único proyecto consolidado el podcast Archetypes.
En el ámbito audiovisual, en mayo de 2022 la plataforma Netflix canceló Pearl, una serie animada creada por Meghan e inspirada por diversas mujeres históricas. Sin embargo, quedó archivado definitivamente como parte de un drástico recorte corporativo que afectó al área de animación infantil.
Otros proyectos tuvieron varios tropiezos y cambios antes de llegar al mercado, como es el caso de American Riviera Orchard, una marca de estilo de vida. Esta propuesta generó enormes expectativas tras su lanzamiento en Instagram en marzo de 2024, pero no logró despegar.
El concepto original desapareció rápidamente por limitaciones con el registro del nombre, así que la duquesa de Sussex rebautizó la marca de registro y la relanzó un año después como As Ever. Bajo esta nueva identidad, Meghan se enfocó en vender mermeladas, velas aromáticas y exclusivos artículos para el hogar.
Finalmente, varias de sus iniciativas de impacto social enfrentaron severas dificultades para mantener su relevancia, destacando la campaña conocida como ’40×40′. Lanzada en agosto de 2021 por el cumpleaños 40 de Markle, la iniciativa buscaba que figuras públicas donaran cuarenta minutos de mentoría profesional.
El objetivo era impulsar el regreso laboral de mujeres afectadas por la crisis sanitaria mediante el apoyo de celebridades como la cantante Adele. A pesar de lograr una fuerte exposición mediática, la propuesta nunca se consolidó como un programa independiente con una estructura operativa sólida a largo plazo.
La pareja llega a Reino Unido con diversas operaciones todavía activas dentro del mundo del entretenimiento, la filantropía y el sector corporativo. La relación comercial con Netflix cambió en 2025 hacia un acuerdo de primera opción para nuevos proyectos, dejando atrás la alianza original de 5 años valorada en $100 millones de dólares.
Archewell Productions, productora responsable de documentales como Harry & Meghan, sigue desarrollando contenidos y mantiene la prioridad de presentación ante la plataforma de streaming.
Por su parte, Meghan transformó su fallida marca inicial en As Ever, un negocio de alimentos y estilo de vida que comenzó a operar independientemente en marzo de 2026. Este proyecto incluso lanzó una exitosa colaboración de ventas con Clevr Blends, una empresa de bebidas instantáneas donde Meghan mantiene una inversión desde 2020.
En el sector del audio, la duquesa firmó con Lemonada Media para lanzar el podcast Confessions of a Female Founder en 2025. Mientras tanto, el príncipe Harry conserva su puesto directivo como Chief Impact Officer en BetterUp, enfocado en salud mental corporativa, y lidera activamente Travalyst, una iniciativa global de turismo sostenible.
El regreso a Reino Unido ocurre en un momento incómodo para Harry, debido a sus costosas disputas legales con medios de comunicación. En julio, el príncipe perdió una demanda contra Associated Newspapers, compañía editora del Daily Mail, por supuestas acusaciones de recopilación ilegal de información.
El tribunal rechazó las reclamaciones y el viernes 21 de agosto ordenó un pago provisional de £9.54 millones de libras (unos $13 millones de dólares) para cubrir los gastos legales del editor. Agencias como Reuters reportaron que la compañía calcula sus costos totales en £34.5 millones de libras. Mientras tanto, la póliza de seguro de los demandantes solo cubre cerca de £16 millones de libras.
El panorama familiar tampoco ofrece un escenario completamente resuelto ante la inminente mudanza. El rey Carlos III recibió en privado a Harry, Meghan y sus hijos durante el mes de julio en Highgrove, marcando el primer encuentro presencial del monarca con sus nietos en cuatro años.
Sin embargo, la distancia personal con el príncipe William y su cuñada, Kate Middleton, continúa vigente. Por ello, diversos medios británicos descartan un pronto regreso a los antiguos roles oficiales de la pareja dentro de la monarquía.
