
Hamburguesas Memorables (hoy HM) nació en 1994 como un pequeño puesto ambulante en la zona de Aragón, en los límites entre la CDMX y el Estado de México. Tras no encontrar oportunidades laborales, Guillermo Ramírez decidió emprender con un diseño de carrito innovador y una receta inspirada en Europa.
Con visión emprendedora, Guillermo se puso a vender en el barrio donde ha vivido la mayor parte de su vida. Hoy, con más de dos décadas conquistando paladares, la cadena se consolida como un referente de calidad, frescura y porciones generosas.
En 2015 la evolución del negocio llevó a Guillermo a recortar el nombre de la empresa, a remodelar las sucursales y a cambiar la imagen, pero siendo prácticamente el mismo equipo.
La idea de emprender Hamburguesas Memorables surgió de un viaje que Guillermo hizo a Europa para visitar a un amigo. “En Alemania comí la mejor hamburguesa de mi vida. Eso me hizo tomar la decisión de empezar a incursionar en la comida rápida, en el giro de hamburguesas”, expresa el fundador de HM.
Sin embargo, cuando Guillermo llegó a México, buscó empleo, pero nadie le dio la oportunidad. Él tenía 19 años cuando se fue a Estados Unidos, y regresó cuando tenía 29 años. “Yo ahora les digo a mis empleados (más de 100). Ustedes, están empezando a trabajar en una empresa consolidada. Yo nunca pude conseguir un trabajo en México. Empecé más abajo. Tuve que ponerme a soldar un puesto para vender hamburguesas”.
No encontraba empleo y decidí hacer un carrito para vender hamburguesas con un amigo que es herrero, pero con un diseño diferente a lo que normalmente vemos en la calle. Tardé como tres meses en construirlo porque no tenía dinero, y pedí prestado a los pocos amigos y familia.
Guillermo Ramírez vivió cinco años en Nueva York como ilegal, trabajando en la construcción y restaurantes. Entonces, cuando él empezó en México a vender hamburguesas, MacDonald’s no tenía mucho tiempo de entrar al país; y contaba con muy pocas unidades. Burger King también empezaba a operar en México.
“Yo cambié lo que es el concepto de hamburguesa en México (aunque suene muy trillado). Empecé a hacer hamburguesas con unas porciones enormes y con una carne de mucho mejor calidad. Porque la carne que se utiliza para este producto tiene mucho misterio porque a veces no sabemos de dónde viene. Pero, yo me esmero por la calidad”, asegura.
Este emprendedor creó un concepto pensando en el mexicano que le gusta comer cantidades bastas (aunque no nos las acabemos). Así, Guillermo Ramírez empezó a vender hamburguesas tradicionales con pura carne y queso.
“Tardé como nueve meses en que me empezaran a medio aceptar. Pero después, comenzó a llegar gente. Mi negocio empezó a crecer después de dos años de haber iniciado en Aragón en la calle, 100% comercio informal”.
Guillermo Ramírez fue mejorando lo que es su concepto de hamburguesas, agregando algunos ingredientes como tocino, por petición del cliente, quien iba marcando la pauta de su desarrollo.
“A mí me gusta manejar todo en fresco; todo mi procedimiento es hacerlo al día. Yo no podía tener 50 rebanadas de piña o dos kilos de tocino, si no iba a salir. Entonces, el cliente fue marcando la pauta para que yo le fuera dando pues más variedad al menú. Y empezó a irme demasiado bien, exageradamente bien”, comparte el entrevistado.
Este emprendedor recuerda cuando tenía que decirle a la gente: “Se acabó”. Cerraba a las 10 de la noche y ya no despachaba ninguna hamburguesa. Porque empezaba a las 5 de la tarde y se formaban 500 personas. “Se paraba circuito interior. Era un fenómeno”.
“Hoy por hoy vivo como un sueño. Yo batallé mucho para conseguir trabajo en México. Viví en Estados Unidos y en Europa, pero siempre trabajé en cuestiones, más que nada, de forma informal”.
Así, Guillermo Ramírez, fundador de Hamburguesas Memorables (hoy HM), quería crecer su negocio, por el impacto y el producto, que él sabía que era muy bueno y muy bien aceptado. Porque, incluso, ya iban algunos artistas a comer al carrito de las hamburguesas en Aragón.
“Se empieza a correr la voz, porque yo nunca hice algún anuncio que dijera hamburguesas. Yo tenía un carrito con luces, que parecía medio discoteca. Y la gente como iba sobre circuito interior, a lo mejor no se paraba en la primera ocasión, pero después, la curiosidad de ver tanta gente y un carrito raro, pues les llamaba la atención y se paraban a la segunda o tercera vez que pasaban por ahí”.
A partir de aquí, a este emprendedor le pareció interesante buscar otra área de desarrollo como Polanco; y batalló mucho para conseguir un local. Pues esos establecimientos se los rentan a empresas consolidadas.
“Hice una buena química con el administrador y me dio la oportunidad. Y desde que llegué a Polanco en el año 2000, llené. Se desocupó el local de a lado y lo tomé. Luego, otro y también lo agarré. Quedó libre un departamento de arriba y lo tomé. Entonces, en Polanco empecé con seis mesas, y pronto ya teníamos casi 70”.
A partir de aquí, Guillermo Ramírez empezó a hacer un plan de crecimiento y expansión. Así, abrió Insurgentes, Condesa (dos unidades), Plaza Inn, Homero, Río Lerma (dos unidades), Narvarte y Roma. En total: nueve sucursales.
Yo nunca me fijo en la apariencia de la gente, sino en sus ganas de trabajar.
Guillermo Ramírez
Para Guillermo Ramírez, la clave su éxito es la constancia, la calidad y el servicio. “Creo que la mayoría de la gente lo sabemos, pero pocos lo aplicamos”, asegura.
El empresario recuerda que fue muy difícil para él, porque no terminó la preparatoria, y tuvo que empezar a capacitarse para poder administrar su negocio. “Yo la parte que mejor desarrollo es la operación; y aunque no concluí mis estudios, me comprometí con mi empresa”.
Luego, abrió un almacén donde centraliza todo, y distribuye a todas las sucursales. De esta manera, hay un mayor control. También invirtió en un equipo de cómputo más sofisticado para monitorear todo.
Hoy por hoy, Hamburguesas Memorables o HM, es una empresa mexicana que sigue consolidándose contra viento y marea. Le gustaría operar en Estados Unidos. Afortunadamente, tiene el registro de la marca en aquel país. “Es un reto interesante que vayamos a vender hamburguesas a EE.UU.”.
Finalmente, exhorta: “No se desesperen. No se den por vencidos. Aquí lo más importante es la constancia. Soy una persona que no tiene una carrera, pero soy constante en mi trabajo. Hoy por hoy le agradezco a Dios y a todo la gente que trabaja conmigo”, concluye.
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