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¡España es campeona del mundo! La Roja derrotó a Argentina por 1-0 este domingo 19 de julio en el New York New Jersey Stadium y conquistó por segunda vez la Copa Mundial de la FIFA.
El gol que decidió el campeonato llegó en el segundo tiempo extra. Ferran Torres encontró finalmente el espacio que España había buscado durante toda la final y superó a Emiliano Martínez para colocar el 1-0 ante una Argentina que jugaba con 10 futbolistas.
Argentina afrontó el cierre del partido con 10 jugadores, luego de que Enzo Fernández recibiera una segunda tarjeta amarilla en los minutos finales del tiempo reglamentario.
Con este resultado, España agregó una segunda estrella a su escudo, 16 años después de conquistar su primer Mundial en Sudáfrica 2010. La Roja había llegado a la final luego de vencer 2-0 a Francia en semifinales, con goles de Pedro Porro y Mikel Oyarzabal.
El campeonato también confirma el gran momento del futbol español, que ahora posee simultáneamente los títulos mundiales masculino y femenino.
Argentina, vigente campeona desde Qatar 2022, buscaba convertirse en la primera selección desde Brasil en 1962 que lograba ganar dos Mundiales consecutivos.
España cerró así un torneo en el que destacó por su control del balón, la profundidad de su plantilla y la aparición de una nueva generación que devolvió a La Roja a la cima del futbol internacional.
La Roja acumuló los primeros 20 remates del encuentro antes de que Argentina consiguiera siquiera su primer intento, ya durante la segunda parte de la prórroga. Emiliano “Dibu” Martínez sostuvo a la Albiceleste con 12 atajadas, cifra récord en una final mundialista, mientras el equipo de Lionel Scaloni permanecía replegado y prácticamente renunciaba al ataque.
Argentina apenas reaccionó cuando el partido se acercaba a su desenlace. Su primer remate llegó alrededor del minuto 115, mientras que Messi tuvo su primer intento hasta cerca del 117.
Poco después, un tiro de esquina ejecutado por el capitán argentino terminó con un disparo de Giuliano Simeone por encima de la portería, una de las escasas oportunidades de una selección que necesitaba empatar, pero que pasó casi toda la final sin inquietar seriamente a Unai Simón.
Leandro Paredes protagonizó un altercado con los españoles Eric García y Gavi y recibió una tarjeta roja una vez terminado el encuentro, en medio de empujones y enfrentamientos entre integrantes de ambos equipos. El episodio contrastó con el gesto posterior de España, cuyos jugadores formaron un pasillo para reconocer a los argentinos cuando pasaron a recibir las medallas de subcampeones.
La Albiceleste, sin embargo, no correspondió al reconocimiento. Sus futbolistas se dirigieron hacia un extremo del campo y dieron la espalda mientras España recibía los trofeos y se preparaba para levantar la Copa del Mundo, una imagen que provocó críticas por su falta de deportividad. Messi, por su parte, no pudo contener las lágrimas al abandonar el terreno de juego después de la derrota, en lo que pudo haber sido su último partido en un Mundial.




