
Recientemente se dio a conocer que Amazon terminará con el home office y los colaboradores deberán a reportarse en sus espacios de trabajo cinco días a la semana. Al igual que el gigante tecnológico, son cada vez más las compañías que implementan el regreso presencial a la oficina, decisión que está afectado a algunos grupos de trabajadores.
Y es que el trabajo remoto significó que se derribaran barreras que impedían a ciertas personas encontrar, mantener o crecer en sus empleos. Algunos de ellos, grupos además vulnerables, se vieron beneficiados por este esquema que creció en adopción durante la pandemia, pero que ahora muestra señales de rechazo y de un retorno a la normalidad como lo conocíamos antes del 2020.
Aunque ya existía y en ciertos lugares se implementaba con anterioridad, el home office “obligado” llegó a revolucionar los entornos de trabajo. Los colaboradores de las empresas descubrieron una alternativa que les permitía tener un mejor balance entre la vida personal y lo laboral.
El ahorrar tiempo y dinero en traslados fue una de las cosas que más se agradecieron de esta modalidad. Al igual que sucedió con el poder pasar más tiempo en casa con seres queridos o destinar más horas a sus pasatiempos.
Hay para quienes el teletrabajo les permitió ser más productivos pues al estar en casa las distracciones se reducían considerablemente.
El regreso presencial a la oficina, esperado por algunos, y temido por otros, parece estar más cerca. Son muchas las empresas que han anunciado el retorno obligado a los espacios de trabajo, entre ellos se encuentran Amazon, Lyft, Meta, Tesla, Alphabet e incluso Zoom, uno de los más grandes beneficiados del home office.
Pese a que durante los años de encierro obligado las empresas recurrieron a discursos en donde señalaban que el teletrabajo no iba a modificar las operaciones, ahora todo parece estar cambiando. Atrás quedaron esos mensajes que aseguraban que el bienestar de los colaboradores era la prioridad y por eso adoptaban este esquema de trabajo.
Pero ¿qué fue lo que los hizo cambiar de parecer? Son diversas las razones que las compañías tienen para solicitar el regreso a la presencialidad, entre ellas se encuentran:
Y aunque esta decisión de negocio se dice beneficiará a las empresas, hay muchos grupos de trabajadores que se verán realmente afectados. Y no solo nos referimos a los que aman esta modalidad sino para quienes este esquema significó la oportunidad de emplearse, retener un trabajo o incluso poder crecer en él.
Quienes más pierden con el regreso presencial a las oficinas, son:
Para las empresas el regreso presencial a las oficinas es importante, necesario y obligatorio, para algunos trabajadores es preocupante. Con el fin del home office, hay quienes ven oportunidades derrumbarse y perciben esta medida como un retroceso en su vida profesional.
