
Cuando se habla de inteligencia artificial aplicada a la salud, la conversación suele girar alrededor de hospitales, diagnósticos médicos o descubrimientos farmacéuticos. Sin embargo, una de las áreas donde la IA está encontrando aplicaciones cada vez más prácticas y rentables es la medicina veterinaria. No para reemplazar a los especialistas, sino para resolver uno de los problemas más comunes y menos visibles del sector: la carga administrativa. Esa es precisamente la apuesta de DiagnoVET, una startup fundada por expertos en inteligencia artificial y medicina veterinaria que acaba de recibir una inversión pre-seed de 300 mil dólares por parte de 500 Global.
Su objetivo es automatizar la elaboración de reportes clínicos veterinarios a partir de imágenes médicas, reduciendo tiempos operativos y permitiendo que los especialistas dediquen más tiempo a los pacientes. La operación refleja una tendencia creciente en el ecosistema tecnológico: la IA ya no solo busca resolver problemas espectaculares, sino también eliminar tareas repetitivas que limitan la productividad.
Uno de los grandes retos que enfrentan los profesionales de la salud no siempre está relacionado con los diagnósticos. En muchos casos, el problema se encuentra en la enorme cantidad de documentación que debe generarse después de cada consulta o procedimiento.
En las clínicas veterinarias ocurre algo similar. Según DiagnoVET, una ecografía puede realizarse en aproximadamente 20 minutos, pero la elaboración del reporte clínico puede requerir hasta 45 minutos adicionales. Esa carga administrativa genera presión operativa, reduce la capacidad de atención y aumenta el desgaste de los especialistas.
La startup identificó precisamente ese cuello de botella y decidió utilizar inteligencia artificial para automatizar una parte importante del proceso.
Fundada por Soledad Alborno, ex líder de proyectos de IA en Google DeepMind, junto con Fernanda Barbero y el médico veterinario radiólogo Nicolás Alborno, DiagnoVET desarrolló una plataforma especializada en la generación automatizada de reportes clínicos a partir de imágenes veterinarias.
La herramienta utiliza modelos entrenados con más de 20 mil reportes y 100 mil imágenes médicas veterinarias, incluyendo rayos X, ultrasonidos y ecocardiografías. Gracias a ello, la plataforma es capaz de generar un borrador clínico en aproximadamente 30 segundos y reducir el tiempo total de documentación a cerca de cinco minutos, aunque la revisión y validación final siguen estando en manos del veterinario.
El enfoque es relevante porque responde a una tendencia creciente en inteligencia artificial aplicada a la salud: herramientas diseñadas para asistir a los especialistas, no para sustituirlos.
La propuesta llamó la atención de 500 Global, uno de los fondos de inversión más activos en mercados emergentes.
La firma decidió invertir 300 mil dólares en una ronda pre-seed destinada a fortalecer la validación comercial, acelerar la llegada al mercado y continuar el desarrollo tecnológico de la plataforma.
La startup fue seleccionada entre aproximadamente 1,300 empresas postulantes al programa, donde menos de diez lograron ingresar.
Más allá del capital, los fundadores destacan el acceso a mentoría, conexiones estratégicas y acompañamiento operativo como algunos de los principales beneficios de la alianza. Este tipo de apoyo suele ser especialmente valioso en etapas tempranas de crecimiento.
La apuesta de los inversionistas no ocurre por casualidad.
De acuerdo con datos de la American Pet Products Association (APPA), la industria de mascotas en Estados Unidos alcanzó un valor de 158 mil millones de dólares en 2025, mientras que el segmento específico de atención veterinaria generó alrededor de 41 mil millones de dólares.
El crecimiento sostenido del gasto en salud animal está impulsando una profesionalización acelerada del sector. Clínicas, hospitales veterinarios y centros especializados buscan herramientas que permitan atender más pacientes sin comprometer la calidad de los servicios.
En ese contexto, la automatización de tareas administrativas aparece como una de las oportunidades más atractivas para las empresas tecnológicas.
Aunque DiagnoVET tiene base en Silicon Valley, su operación mantiene un fuerte vínculo con América Latina.
Actualmente trabaja con clientes en México, Argentina, Chile y Paraguay, mercados donde la adopción tecnológica dentro del sector veterinario continúa acelerándose. Además, la startup forma parte del programa Plug and Play Animal Health Cohort 10, una aceleradora enfocada en innovación para la industria de salud animal.
Su presencia en múltiples mercados le permite recopilar experiencia clínica diversa y adaptar sus soluciones a distintas realidades operativas.
