
Costco ha dado un paso poco común en su historia: demandó al gobierno de Donald J. Trump con la intención de obtener un reembolso por los aranceles que, según acusa, encarecieron de manera injusta una parte significativa de su mercancía importada. La demanda marca un giro audaz: una cadena minorista gigante no solo cuestiona políticas arancelarias, sino que busca reparar en tribunales lo que considera un daño económico directo.
Según un reporte difundido en diciembre de 2025 por Business Insider, Costco interpuso una demanda federal con el fin de recuperar los pagos realizados por aranceles impuestos a ciertos productos importados bajo las políticas comerciales de Donald Trump.
La demanda alega que esos tariffs —parte de medidas proteccionistas implementadas en 2025 — representaron un costo extra sustancial para la empresa, afectando sus márgenes de ganancia y, potencialmente, elevando los precios para consumidores. Específicamente,
Costco sostiene que esos gravámenes no deberían aplicarse o que al menos deben reembolsarse.
Este litigio no es una queja aislada: busca no solo la recuperación monetaria, sino cuestionar la legalidad o la manera de aplicación de esos aranceles, especialmente en productos de consumo masivo importados por grandes minoristas.
Durante la administración de Trump, se implementaron una serie de tarifas aduanales a importaciones, principalmente de China, pero también de otros países. El objetivo declarado era proteger industrias nacionales, pero para los importadores representó un aumento directo en costos.
Cadenas como Costco, que dependen en gran medida de mercancía importada para surtir sus almacenes, se vieron obligadas a absorber esos costos o trasladarlos al consumidor. En ese contexto, la demanda representa la reacción de un gigante minorista ante lo que considera una carga excesiva e injusta.
El caso cobra relevancia en un momento en que el comercio global y las políticas proteccionistas están bajo escrutinio, especialmente tras los efectos inflacionarios y las alteraciones en las cadenas de suministro tras la pandemia.
Si la demanda prospera, Costco podría recuperar cifras importantes —lo que podría permitir mantener precios competitivos o devolver parte del lucro perdido. Pero además, la acción judicial podría sentar un precedente para otras empresas que se sienten afectadas por aranceles similares.
Para los consumidores, el juicio podría traducirse en precios más estables en productos importados, y una presión creciente para que las políticas comerciales no recaigan finalmente en los bolsillos de la sociedad.
En el plano internacional, este caso evidencia la tensión entre políticas proteccionistas y libre comercio, especialmente cuando grandes minoristas —y no solo fabricantes o industrias— cuestionan públicamente las medidas.
No obstante, el camino judicial podría ser largo y complejo. El gobierno podría alegar que los aranceles cumplen fines de política industrial, soberanía económica o protección de empleo, lo que complicaría las pretensiones de reembolso. También está la posibilidad de que tribunales declinen la demanda si consideran que los aranceles estaban debidamente establecidos.
Expertos en comercio advierten que, de prosperar la demanda, se abriría una cascada de litigios similares, lo que generaría inestabilidad regulatoria en el comercio internacional. Para el gobierno, un fallo en contra podría debilitar su capacidad para usar aranceles como herramienta económica.
