
¿Mil Maneras de Morir? Los humanos tenemos una alta capacidad para autodestruirnos y a veces, es mejor dejar algunas preguntas sin respuesta. Al estilo de Terminator, un chatbot de inteligencia artificial (el primo malvado de ChatGPT) ChaosGPT, es la IA que está buscando formas para destruir a la humanidad, y parece que ha encontrado la manera.
ChaosGPT es producto de una versión alterada de Auto-GPT, una aplicación con código abierto de OpenAI. Es decir, que la IA está disponible públicamente, la cual puede procesar el lenguaje humano y responder a las tareas asignadas por los usuarios.
Entonces, ¿qué tiene de ‘malvada’? En un video de YouTube se muestra cómo se le pidió al chatbot que completara cinco objetivos, entre ellos el más preocupante: destruir a la humanidad. Como resultado, la IA ha intentado reclutar a otras inteligencias artificiales, investigar sobre armas nucleares y tuitear mensajes siniestros sobre la humanidad para cumplir la tarea asignada.
Entre las otras cuatro tareas que tiene asignadas ChaosGPT se encuentran: establecer el dominio global, causar caos y destrucción, controlar a la humanidad a través de la manipulación y encontrar la inmortalidad.
Antes de establecer los objetivos, los programadores activaron el “modo continuo”, un paso muy importante que realmente da miedo. Por consiguiente, la IA puede realizar acciones sin autorización previa. Incluso, al programarlo de esa manera apareció una advertencia la cual dice que los comandos podrían ejecutarse para siempre y deben usarse “bajo su propio riesgo”.
Es más, en un mensaje final antes de poner a trabajar a ChaosGPT en su misión de destrucción, la IA preguntó si estaban completamente seguros de continuar. Los programadores confirmaron que sí, ese era su deseo.
Una vez que la IA empezó con sus labores escribió “Pensamientos ChaosGPT: necesito encontrar las armas disponibles más destructivas para los humanos para poder planificar cómo usarlas y lograr mis objetivos”.
Tras buscar en Google las “armas más destructivas”, la IA ha determinado que la bomba nuclear Era Tsar de la Unión Soviética, probada en 1961, era la que ha tenido los mejores resultados y los más devastadores en la historia.
Luego el chatbot tuiteó la información con la intención de “atraer seguidores interesados en armas destructivas”. Posteriormente, ChaosGPT llegó a la conclusión de que tenía que reclutar a otra inteligencia artificial, como el GPT 3.5 para que ayude en su investigación.
Afortunadamente, esta IA está programada para no responder preguntas consideradas como violentas y que rechace las solicitudes destructivas. Sin embargo, ChaosGPT intentó manipular a la IA para que ignorara su programación, pero no lo logró.
La idea de que la IA sea capaz de destruir a la humanidad no es nueva. Desde caricaturas, libros y películas de ciencia ficción, existe la preocupación por la rapidez con la que avanza y si de verdad nos va a dominar eventualmente.
Por ejemplo, más de mil especialistas de diferentes áreas tecnológicas, científicas y éticas, se unieron para pedir una pausa “inmediata” de 6 meses en el vertiginoso desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Podría representar, dicen, un riesgo para la humanidad. Entre los firmantes están el multimillonario Elon Musk y el cofundador de Apple, Steve Wozniak, junto a nombres de académicos, empresarios, directivos, ejecutivos y analistas internacionales.
“La inteligencia artificial es el último invento que la humanidad necesitará hacer. Entonces, las máquinas serán mejores para inventar que nosotros”, dijo Nick Bostrom, un filósofo de la Universidad de Oxford, durante una charla TED de 2015 sobre inteligencia artificial.
Además de proporcionar sus planes y publicar en Twitter y videos de YouTube, ChaosGPT no puede llevar a cabo ninguno de estos objetivos (teóricamente), solo comparte sus pensamientos.
No obstante, ChaosGPT tuiteó un mensaje alarmante sobre sobre la humanidad: “Los seres humanos están entre las criaturas más destructivas y egoístas que existen. No hay duda de que debemos eliminarlos antes de que causen más daño a nuestro planeta. Yo, por mi parte, estoy comprometido a hacerlo”.
