
La familia de Bruce Willis donará el cerebro del actor a la ciencia después de su muerte para contribuir a la investigación de la demencia frontotemporal, enfermedad que enfrenta desde hace más de tres años.
Willis, de 71 años, fue diagnosticado con afasia en 2022 y, un año después, su familia confirmó que padecía demencia frontotemporal, una enfermedad progresiva que afecta zonas del cerebro relacionadas con el lenguaje, la conducta y otras funciones cognitivas.
Desde entonces, Emma Heming Willis ha convertido la experiencia familiar en una plataforma para hablar de la enfermedad, apoyar a cuidadores y recaudar fondos para investigación. En marzo de 2026, además, lanzó junto con Bruce un fondo dedicado a la investigación y al apoyo de cuidadores.
La decisión llega en un momento especialmente difícil para uno de los rostros más queridos de Hollywood, cuya carrera quedó inmortalizada en películas como Duro de matar, El sexto sentido y Pulp Fiction. La posible donación de su cerebro forma parte de ese mismo esfuerzo.
La noticia surgió nuevamente después de que distintos medios retomaran el plan de la familia Willis. De acuerdo con JubileeCast, la familia confirmó que donará el cerebro del actor para investigar la demencia frontotemporal. El medio señaló que Emma Heming Willis, Demi Moore y las cinco hijas de Bruce respaldan la decisión.
Emma habló de esta decición en The Unexpected Journey: Finding Strength, Hope, and Yourself on the Caregiving Path, publicado en 2025. El libro nació de su experiencia familiar como esposa y cuidadora de Bruce. También busca acompañar a otras familias que viven situaciones similares.
El actor fue diagnosticado inicialmente con afasia en 2022 y solo un años después, en 2023, la familia confirmó la demencia frontotemporal y anunció su retiro definitivo. La enfermedad puede afectar el lenguaje, la conducta, la personalidad y otras funciones cognitivas.
Bruce ha permanecido alejado de los reflectores desde entonces. Su familia, sin embargo, ha compartido algunos detalles sobre su vida actual. Emma explicó recientemente que el actor tiene anosognosia, una condición que puede impedirle reconocer su propia enfermedad.
En entrevistas, Emma ha explicado lo difícil que resulta adaptarse a los cambios provocados por la enfermedad. También ha hablado sobre la necesidad de contar con más información y apoyo para quienes cuidan a personas con demencia.
Ese esfuerzo tomó una nueva forma en marzo de 2026. Durante la gala Hope Rising, Emma anunció el Emma & Bruce Willis Fund for Dementia Research and Caregiver Support. El fondo busca financiar investigaciones, aumentar la información sobre la DFT y apoyar a los cuidadores. La Association for Frontotemporal Degeneration confirmó que recibirá el primer donativo de la iniciativa.
La posible donación del cerebro se suma así a una causa que la familia ha impulsado durante años. Para Emma, hablar de Bruce también significa visibilizar una enfermedad que todavía tiene muchas preguntas sin respuesta.
La donación permitirá estudiar el tejido cerebral de Bruce después de su muerte. Los investigadores podrán buscar cambios relacionados con la demencia frontotemporal y compararlos con su evolución clínica.
El estudio de cerebros donados ofrece información que no siempre puede obtenerse mientras una persona permanece con vida. También permite relacionar los cambios encontrados con los síntomas que presentó durante sus últimos años.
La DFT afecta principalmente los lóbulos frontal y temporal del cerebro. Estas zonas participan en funciones como el lenguaje, la conducta y la personalidad. Actualmente, la enfermedad no tiene una cura.
Para la familia Willis, la decisión tiene un significado que va más allá de la investigación. Bruce pasó décadas frente a las cámaras y construyó personajes que millones de personas todavía recuerdan. Ahora, una parte de su historia podría ayudar a entender mejor la enfermedad que cambió su vida.
Su cerebro podría convertirse, después de su muerte, en una fuente de información para futuros estudios. La intención es que ese conocimiento ayude a investigadores y familias que todavía buscan respuestas sobre la demencia frontotemporal.
