
¿Qué visitar en Chiapas si tienes tres días? ¿Cuánto cuesta una experiencia? ¿Dónde encontrar comida local? ¿Cómo organizar un itinerario de acuerdo con tus intereses?
Ahora estas preguntas también pueden hacerse a una inteligencia artificial.
Chiapas presentó “Balam: Chiapas te GuiA”, un asistente virtual turístico basado en inteligencia artificial que funciona a través de WhatsApp y busca acompañar a los viajeros desde la planeación de su visita.
La herramienta ofrece información sobre destinos naturales, zonas arqueológicas, Pueblos Mágicos, gastronomía y experiencias turísticas, además de costos, itinerarios y consejos locales personalizados según los intereses de cada usuario.
Está disponible en varios idiomas y puede consultarse mediante el número oficial difundido por Sectur: 961 136 4640.
Para hoteles, restaurantes, operadores turísticos, guías, artesanos y pequeños negocios del destino, el lanzamiento abre una pregunta mucho más interesante que la tecnología detrás del chatbot: ¿qué ocurre cuando la inteligencia artificial comienza a intervenir en las decisiones sobre dónde dormir, qué comer y qué experiencias contratar durante un viaje?
A diferencia de una página turística tradicional donde el visitante debe navegar por diferentes categorías, Balam busca mantener una conversación.
El usuario puede preguntar por lugares, costos, actividades o rutas y recibir recomendaciones para organizar su estancia.
Sectur señala que el asistente puede proporcionar información relacionada con:
La herramienta funciona dentro de WhatsApp, una decisión relevante porque evita obligar al viajero a descargar una aplicación adicional.
El secretario de Turismo de Chiapas, Segundo Guillén Gordillo, señaló durante la presentación que Balam no pretende sustituir a guías ni prestadores de servicios turísticos, sino funcionar como una herramienta complementaria para modernizar la atención al visitante.
La forma en que los viajeros encuentran información está cambiando.
Durante años, la ruta habitual consistía en consultar buscadores, blogs, plataformas de reservaciones, mapas y redes sociales. Los asistentes de inteligencia artificial introducen otra capa: el usuario puede expresar directamente qué busca y esperar una respuesta organizada.
Por ejemplo, en lugar de investigar individualmente restaurantes, atractivos y hoteles, un viajero podría preguntar por un itinerario para una familia interesada en gastronomía y naturaleza.
Eso modifica también el reto para los pequeños negocios turísticos.
La competencia ya no ocurre únicamente por aparecer bien posicionados en Google, acumular reseñas o mantener activas las redes sociales. Conforme los asistentes se incorporen a la planeación del viaje, ser correctamente representado dentro de las fuentes de información que alimentan esas herramientas podría convertirse en otro elemento de visibilidad digital.
Por ahora, Sectur no ha publicado cifras sobre cuántas personas utilizan Balam, qué negocios aparecen en sus recomendaciones ni cuántas reservaciones o compras puede generar la herramienta.
Es decir, su impacto comercial todavía tendrá que medirse.
Balam no es un caso aislado.
La Secretaría de Turismo federal ha identificado varias iniciativas estatales y nacionales que incorporan inteligencia artificial a la experiencia turística.
Entre ellas están Kúul, vinculado a Visit México; Tata Pancho, en Michoacán; Xoli, en Ciudad de México; TuriBot, en Guanajuato, y Tapat-IA, en Jalisco.
Sectur colocó incluso la transformación tecnológica en el centro de su conmemoración del Día Mundial del Turismo 2026 bajo el lema “Agenda digital e inteligencia artificial para rediseñar el turismo”.
La tendencia va más allá de chatbots. Incluye herramientas digitales de promoción, trámites en línea, pagos electrónicos para prestadores de servicios y aplicaciones con geolocalización, como la utilizada por Ángeles Verdes para brindar asistencia carretera.
El resultado es un ecosistema turístico en el que la experiencia digital comienza antes de que una persona llegue físicamente al destino.
Para un restaurante familiar, una agencia de tours o un pequeño hotel, uno de los mayores desafíos es conseguir visibilidad frente a compañías con mayores presupuestos de marketing.
Una plataforma oficial que permita descubrir experiencias puede reducir parte de esa barrera, siempre que incorpore una oferta suficientemente amplia y mantenga actualizados los datos.
El beneficio potencial puede darse en diferentes momentos.
Descubrimiento. Un viajero que inicialmente conoce únicamente San Cristóbal de las Casas podría recibir recomendaciones sobre otras comunidades, atractivos o experiencias.
Planeación. Un itinerario puede conectar hospedaje, alimentación, recorridos y actividades que anteriormente el visitante tendría que descubrir por separado.
Distribución de visitantes. Si la tecnología recomienda destinos menos conocidos, podría contribuir a distribuir parte del gasto turístico fuera de los principales puntos de concentración.
Accesibilidad internacional. La disponibilidad en varios idiomas puede facilitar que visitantes extranjeros consulten opciones locales.
Atención permanente. Un asistente automatizado puede responder consultas fuera de horarios de oficina.
Sin embargo, ninguna de estas ventajas está garantizada solamente por incorporar inteligencia artificial. Dependerá de la calidad de los datos, la actualización de precios y servicios, los criterios usados para generar recomendaciones y la capacidad para representar una oferta diversa de prestadores.
La transformación tecnológica del sector no se limita a la promoción.
En marzo de 2026, Sectur y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones pusieron en operación la Ventanilla de Trámites de Turismo, una plataforma destinada a digitalizar procedimientos como la inscripción y actualización del Registro Nacional de Turismo.
Al lanzamiento, más de 27,000 prestadores de servicios turísticos estaban inscritos en el RNT. La plataforma está dirigida a hoteles, agencias, transportadoras, operadores turísticos, guías y otros negocios de las 32 entidades.
Esto muestra dos caras de la misma estrategia digital: facilitar la interacción del negocio con el gobierno y, al mismo tiempo, crear nuevas maneras para que los viajeros descubran la oferta disponible.
Para una pyme turística, ambas dimensiones son importantes.
No basta con tener tecnología orientada al consumidor si los pequeños prestadores permanecen fuera de los registros, plataformas y canales de distribución donde se concentra la información.
El mercado al que apuntan estas herramientas es considerable.
De enero a julio de 2026, México recibió 59.7 millones de visitantes internacionales, 7% más que en el mismo periodo de 2025. De ellos, 28.9 millones fueron turistas internacionales que permanecieron al menos una noche en el país.
El gasto de los viajeros internacionales alcanzó 21,743 millones de dólares durante esos siete meses.
El turismo también sostiene alrededor de 5.07 millones de empleos, equivalentes a 9.3% del empleo nacional durante el segundo trimestre de 2026, según Sectur.
Parte de esa derrama termina precisamente en hoteles, restaurantes, transportistas, artesanos y negocios familiares.
Un ejemplo fue La Gran Escapada 2026, iniciativa en la que participaron 6,577 establecimientos con más de 114,000 experiencias y promociones turísticas. Sectur y Concanaco estimaron una derrama superior a 44,000 millones de pesos durante esa edición.
La pregunta para herramientas como Balam será cuánto de ese enorme mercado digital puede dirigirse hacia negocios locales que tradicionalmente tienen menor capacidad de promoción.
