
Gobiernos europeos y de Japón están reforzando sus recomendaciones para que los ciudadanos almacenen agua potable, alimentos no perecederos y artículos esenciales en sus hogares, con el objetivo de mantenerse durante varios días sin depender de servicios básicos o suministros externos.
El caso más reciente es Reino Unido, cuyo gobierno presentó el 22 de octubre de 2026 la campaña Be Ready (Prepárate), dirigida a que las familias puedan afrontar hasta tres días de interrupciones en servicios como electricidad, agua, telefonía e internet.
La iniciativa forma parte de un programa de tres años para fortalecer la preparación de los hogares ante situaciones de emergencia, particularmente tormentas, inundaciones y otros fenómenos que puedan afectar el funcionamiento cotidiano.
El gobierno británico aclaró que muchas de sus recomendaciones ya existían desde 2024 y que la nueva campaña busca ampliar su difusión.
El mensaje coincide con otras políticas internacionales. La Unión Europea promueve la autosuficiencia doméstica durante un mínimo de 72 horas; Alemania recomienda aspirar a diez días de reservas, y Japón aconseja tener alimentos suficientes para al menos tres días, preferentemente una semana.
La explicación principal es la necesidad de reducir la vulnerabilidad de las familias cuando dejan de funcionar los servicios esenciales.
La Comisión Europea presentó en marzo de 2025 su Estrategia de Preparación de la Unión, un plan que considera riesgos de distinta naturaleza: conflictos geopolíticos, ciberataques, emergencias sanitarias, fenómenos climáticos extremos y desastres naturales.
Entre sus medidas se encuentra la elaboración de directrices para que la población pueda satisfacer sus necesidades básicas durante al menos 72 horas sin depender de asistencia inmediata.
El objetivo es que los ciudadanos dispongan de un margen de autonomía mientras las autoridades restablecen servicios, organizan la respuesta o atienden a quienes necesitan ayuda prioritaria.
Esto no significa que los gobiernos hayan anunciado una guerra o un desastre próximo.
Las recomendaciones son medidas preventivas aplicables a diferentes escenarios, no una predicción de que alguno ocurrirá.
Las recomendaciones varían según el país, sus riesgos y las características de sus sistemas de protección civil.
Por ejemplo, Países Bajos recomienda mantener alrededor de tres litros de agua por persona al día, además de conservas, frutos secos y alimentos que no necesiten refrigeración.
En Alemania, la Oficina Federal de Protección Civil y Asistencia en Catástrofes recomienda contar, de ser posible, con alimentos y bebidas para diez días. También aclara que disponer de reservas para tres días ya representa un avance y que pueden aumentarse gradualmente.
En ese país se sugiere calcular al menos 1.5 litros diarios de líquidos por adulto, más medio litro adicional si se necesita agua para cocinar.
En Japón, la preparación doméstica responde principalmente a la exposición del país a terremotos, tsunamis, tifones y otras catástrofes naturales.
El 13 de febrero de 2026, el gobierno japonés publicó recomendaciones para mantener tres litros de agua por persona al día y alimentos suficientes para un mínimo de tres días, aunque lo deseable es disponer de reservas para una semana.
Las autoridades promueven un sistema llamado rolling stock, que consiste en comprar un poco más de los alimentos consumidos habitualmente, utilizar primero los productos próximos a vencer y reponerlos después.
Las recomendaciones oficiales de Reino Unido y Países Bajos coinciden en varios productos esenciales.
Las autoridades británicas recomiendan revisar primero qué productos existen en casa y completar las reservas gradualmente durante las compras habituales.
También aconsejan comprobar cada seis meses las fechas de caducidad y las necesidades particulares de cada familia.
México enfrenta riesgos distintos, pero comparte la necesidad de prepararse para interrupciones de servicios por sismos, huracanes, inundaciones y apagones.
El ejemplo europeo y japonés puede aplicarse mediante una reserva doméstica de agua y alimentos, un plan de comunicación familiar y suministros adaptados a las necesidades de cada hogar.
También ofrece una lección para pequeñas empresas: contar con reservas básicas y procedimientos de emergencia puede ayudar a proteger al personal y mantener ciertas actividades cuando fallan los servicios.
Las campañas internacionales no implican que exista una alerta extraordinaria para México. Su mensaje principal es que la preparación anticipada puede reducir las dificultades durante las primeras horas de una crisis.

