
México quiere que las empresas del país vendan y compren más dentro de América Latina.
Como presidente Pro Témpore de la Alianza del Pacífico, el Gobierno mexicano propuso una hoja de ruta para incrementar al menos 5% anual el comercio entre México, Chile, Colombia y Perú, mediante una mayor integración productiva y desarrollo de cadenas regionales de valor.
La propuesta fue presentada durante las reuniones de Coordinadores Nacionales, Grupo de Alto Nivel y viceministros de Comercio celebradas el 15 y 16 de octubre en Ciudad de México.
Para una pyme mexicana, el planteamiento abre una conversación especialmente relevante: diversificar clientes fuera de Estados Unidos sin abandonar las ventajas de operar dentro de acuerdos comerciales preferenciales.
La hoja de ruta planteada por México tendría una duración inicial de tres años y se concentra en tres frentes:
El objetivo es que las empresas de los cuatro mercados puedan integrarse con mayor facilidad a cadenas regionales y posteriormente competir juntas en otros mercados internacionales.
En 2025, el comercio total de México con los países de la Alianza del Pacífico alcanzó 11,261 millones de dólares, lo que colocó al bloque entre sus 15 principales socios comerciales.
Además, entre 2015 y el primer trimestre de 2026, México recibió 2,435 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa procedente de los otros integrantes del mecanismo.
La Alianza del Pacífico no parte de cero.
Su Protocolo Adicional está vigente desde 2016 y eliminó inicialmente los aranceles para 92% de los productos comercializados entre los cuatro países, con una desgravación gradual para el resto.
El acuerdo incorpora además herramientas como reglas de origen, certificados electrónicos, facilitación aduanera y acumulación de origen.
Esta última puede ser especialmente relevante para pequeños proveedores.
Permite, bajo las reglas correspondientes, que insumos originarios de alguno de los países de la Alianza sean considerados dentro del producto final elaborado en otro miembro. Eso facilita construir cadenas regionales en las que una empresa mexicana puede aportar componentes o servicios sin tener que fabricar por sí sola el producto completo.
México mantiene una red comercial amplia, pero buena parte de sus exportaciones continúa altamente concentrada en Norteamérica.
Para las pymes, mercados latinoamericanos pueden ofrecer oportunidades en sectores como:
La estrategia de la Alianza también contempla fortalecer la participación de pequeñas y medianas empresas en las cadenas regionales de valor. En junio, los cuatro países reiteraron específicamente la necesidad de crear mejores condiciones para que las pymes se integren al comercio y la inversión regional.
La estrategia mexicana no se limita al comercio entre los cuatro miembros.
Durante las reuniones de octubre también se revisó la relación con socios estratégicos, Estados observadores y asociados, además de la agenda conjunta con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANSEA).
Desde su creación, uno de los objetivos de la Alianza ha sido utilizar la integración entre Chile, Colombia, México y Perú como plataforma para conectarse con Asia-Pacífico.
Para una pyme, eso implica una oportunidad más amplia: una cadena regional puede convertirse en la primera etapa para llegar posteriormente a mercados más grandes.
La meta mexicana de aumentar 5% anual el comercio todavía deberá convertirse en acuerdos, programas y mecanismos empresariales concretos.
El indicador relevante será cuántas pymes consiguen pasar de esa integración diplomática a algo mucho más tangible: un nuevo cliente, proveedor, distribuidor o contrato fuera de México.
