
El Gobierno de México anunció el paro a la importación temporal de zapatos chinos y demás calzado extranjero terminado bajo el programa IMMEX, una jugada clave para proteger la industria nacional y frenar la entrada de productos que ingresaban sin pagar impuestos.
Con esta medida, se busca poner un alto a importaciones masivas desde plataformas como Shein o AliExpress, restaurar la competitividad del calzado mexicano y reactivar la manufactura local.
El 28 de agosto de 2025, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la suspensión definitiva de importaciones temporales de calzado terminado vía IMMEX. Antes, ese régimen permitía la entrada de producto sin pago de IVA cuando se esperaba exportarlo; en muchos casos, el calzado permanecía en el país y llegaba al mercado interno sin costo adicional.
Las cámaras del calzado—CANAICAL y CICEG—alertaban que el calzado proveniente de China y Vietnam representó 40 millones de pares ingresados así entre 2022 y 2024, comparado con apenas 3 millones en 2022. La entrada masiva de calzado deslealmente importado quebrantaba la industria formal mexicana.
Ahora, las importaciones de calzado terminado bajo IMMEX están prohibidas y deberán ingresar mediante importación definitiva, con al menos 25% de arancel para países sin tratado comercial.
La medida pretende nivelar la competencia y garantizar el pago de impuestos correspondientes.
Empresas como Panam y Flexi, emblemáticas en el calzado local, ven esta decisión como una oportunidad para recuperar terreno tras años de caída en ventas frente a importaciones baratas. Las cámaras celebran la medida como un mecanismo real para salvar empleos y producción.
En el corto plazo, se anticipa que el impacto en los precios será limitado, ya que las ofertas baratas solían beneficiar solamente a distribuidores. No obstante, analistas advierten que la tendencia persistente de escasez e inflación podría verse reflejada con el tiempo en un encarecimiento gradual al consumidor final.
La industria del calzado en México ha visto caer su PIB en 12.8% y perder cerca de 11,000 empleos formales desde 2019. Hoy, con el 70 % de la producción concentrada en Guanajuato, la medida representa una defensa frente a prácticas desleales que amenazaban su viabilidad.
Aunque la medida es bienvenida, expertos en comercio internacional advierten sobre posibles represalias comerciales y aranceles similares por parte de los países afectados. Además, resaltan que la recuperación dependerá de la capacidad del sector para profesionalizarse, alcanzar calidad y aprovechar el mercado interno y de exportación con valor agregado.
Esta decisión representa un cambio decisivo en la política comercial de México: restaurar una industria estratégicamente importante, proteger el empleo local y fomentar una competencia en condiciones justas. En un entorno global de precios volátiles y competencia desmedida, fortalecer lo hecho en México es una necesidad urgente.
