
Con el inicio del ciclo escolar 2026-2027, el Gobierno de México puso en marcha el ABC de las Emociones, una estrategia que abrirá una hora semanal para hablar de bienestar emocional con estudiantes de tercero de secundaria y bachillerato. Incluye 16 millones de guías, actividades en clase, capacitación docente y mecanismos para canalizar casos que requieren atención profesional.
Hablar de ansiedad, tristeza, conflictos familiares o del impacto que pueden tener las redes sociales dejará de ser un tema ajeno al salón de clases para millones de adolescentes mexicanos.
La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el 31 de agosto, en la Escuela Secundaria Técnica No. 10 de Ciudad de México, el arranque para el ciclo 2026-2027 de la Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para las y los Jóvenes, denominada El ABC de las Emociones. La iniciativa está enfocada principalmente en jóvenes de entre 14 y 18 años, particularmente estudiantes de tercer año de secundaria y educación media superior.
La propuesta no consiste en incorporar una nueva asignatura clínica ni convertir a los docentes en psicólogos. Los materiales oficiales señalan expresamente que las actividades no sustituyen la atención profesional en salud mental: buscan reconocer señales de alerta, prevenir, orientar y enseñar cuándo es necesario solicitar ayuda especializada.
El plan contempla dedicar una hora semanal a actividades de formación socioemocional. Los materiales desarrollados por la SEP incluyen ejercicios de reconocimiento y regulación de emociones, escucha activa, empatía, convivencia, cuidado colectivo, estereotipos, relación con el cuerpo y bienestar frente al uso de tecnologías y redes sociales.
No serán únicamente charlas. Entre las herramientas propuestas aparecen juegos de roles, diálogo, expresión creativa, movimiento, mapas de emociones y ejercicios sobre convivencia digital.
Además, se distribuirán 16 millones de guías: 7.5 millones para estudiantes, 7.5 millones para madres, padres y personas cuidadoras y un millón para docentes. La SEP informó también que entregará 250,000 carteles sobre cuidado de la salud mental y que los recursos estarán disponibles en formato digital.
Aquí hay una actualización importante: cuando la estrategia fue presentada en abril, Presidencia y SEP anunciaron 18 millones de guías. En la información oficial más reciente, previa al arranque escolar, la cifra bajó a 16 millones. Las fuentes revisadas no explican el ajuste.
Los datos ayudan a entender la urgencia.
La ENCODAT 2025 encontró que el 10% de los adolescentes mexicanos de 12 a 17 años presentó malestar psicológico durante los 12 meses previos. La proporción fue casi dos veces mayor entre mujeres adolescentes: 13.2%, frente a 6.9% entre hombres. Además, 3.3% reportó ideación suicida durante el último año.
UNICEF calcula que ese 10% equivale aproximadamente a 1.3 millones de adolescentes y considera la salud mental juvenil un reto urgente en México.
La organización también documentó brechas dentro de los propios planteles: en una consulta realizada a estudiantes, solo 8% señaló que existía permanentemente apoyo para alumnos con problemas psicológicos, mientras 31% dijo que no recibió apoyo psicológico o socioemocional en secundaria aunque le hubiera gustado recibirlo.
Uno de los componentes particulares del ABC de las Emociones es el bienestar digital. Los materiales incluyen orientación sobre uso responsable de redes sociales y tecnologías, violencia digital y cómo identificar cuándo estas experiencias afectan emocionalmente a un estudiante.
La estrategia también contempla formación para docentes y brigadistas con el fin de reconocer señales que ameriten atención especializada y canalizar a los jóvenes a servicios de salud mental. La Línea de la Vida, 800 911 2000, continuará disponible las 24 horas del día, todos los días del año.
En julio, CONASAMA informó que una primera etapa permanente se concentraría en 70 municipios prioritarios, 4,800 escuelas y alrededor de 1.6 millones de adolescentes. Con el arranque nacional del ciclo escolar se anunció una distribución mucho mayor de materiales, aunque las fuentes oficiales revisadas todavía no ofrecen una nueva cifra consolidada de planteles que recibirán todos los componentes presenciales del programa.
