
¡Y pensar que en el primer Super Bowl los boletos costaron solo $12 dólares! El Super Bowl LX se ha convertido en uno de los eventos deportivos más caros de la historia. A pocos días del encuentro entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, los precios de boletos en plataformas como Ticketmaster y StubHub alcanzan cifras que rozan el millón de pesos mexicanos.
El encuentro se disputará el domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, inmueble con capacidad para 68,500 espectadores y casa de los San Francisco 49ers desde 2014.
El Super Bowl LX, al igual que los antecesores, se consolida como uno de los eventos más caros para los aficionados, confirmando que ver en vivo la final de la NFL es un lujo reservado para pocos.
Las entradas para este evento de alcance mundial se venden actualmente en un rango que va de $5,500 a $52,650 dólares, lo que equivale aproximadamente a $94,700 y $907,000 pesos mexicanos, respectivamente, al tipo de cambio actual.
Los precios, como siempre, varían dependiendo de la plataforma, la ubicación del asiento y si se trata de zonas VIP.
En Ticketmaster, el boleto más económico ronda los $45,904 dólares, es decir, cerca de $101,700 pesos, para un asiento en una esquina del estadio en el cuarto nivel. En contraste, el asiento más caro en esta plataforma ubicado en un exclusivo sector VIP y a pocos metros de la banda de los Patriots, alcanza los $52,650 dólares, poco más de $907 mil pesos.
Por su parte, StubHub, especializada en reventa, ofrece entradas desde $6,120 dólares (alrededor de $105,400 pesos) y precios máximos de $36,431 dólares, equivalentes a $627,700 pesos, en zonas VIP del lado de los Seahawks.
En TickPick, los boletos parten de $5,649 dólares (unos 97,300 pesos) y llegan hasta los $32,815 dólares, aproximadamente $565,600 pesos.
Según esta última plataforma, el precio promedio de una entrada del Super Bowl LX es de $8,200 dólares, es decir, $141,300 pesos mexicanos.
El precio promedio actual solo es superado por el Super Bowl LVIII de 2024 en Las Vegas, donde los boletos promediaban poco más de $9,000 dólares (alrededor de $155,000 pesos).
En comparación, el Super Bowl LIX, disputado en Nueva Orleans, registraba un promedio de $8,076 dólares diez días antes del partido.
En el primer Super Bowl de 1967, el precio promedio fue de apenas $12 dólares, poco más de $200 pesos actuales ajustados por inflación. No fue sino hasta el Super Bowl XLIII en 2009 cuando el promedio superó por primera vez los $1,000 dólares.
En la última década y media, la curva de precios se disparó, alcanzando en años recientes cifras cercanas a los $10,000 dólares por boleto, consolidando al Super Bowl como el evento deportivo más visto y más caro de Estados Unidos.
El Super Bowl LX es el reencuentro de la final del Super Bowl XLIX de 2015, cuando los Patriots vencieron 28-24 a los Seahawks en un desenlace histórico. Aquella final quedó marcada por la intercepción de Malcolm Butler a Russell Wilson en la última jugada, a una yarda de la zona de anotación.
