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Humanos para emprender, agentes para multiplicar.

Productoras y productores de Papantla de Olarte, Veracruz, enviaron sus primeros dos embarques colectivos de limón persa a Estados Unidos y Rusia, con un volumen total de 40.4 toneladas.
La operación fue realizada por la Sociedad Cooperativa Bioproductores del Llano Alto, integrada por 183 socios vinculados con el programa Sembrando Vida.
Del volumen total, 19 toneladas fueron destinadas a McAllen, Texas, mientras que otras 21.4 toneladas salieron rumbo a Moscú, Rusia. Los embarques se realizaron la noche del 28 de julio de 2026, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
El cargamento dirigido a Estados Unidos viajaría por carretera durante aproximadamente 11 horas. La fruta para el mercado ruso salió de Martínez de la Torre hacia el puerto de Altamira, Tamaulipas, desde donde continuará por vía marítima en un trayecto estimado de entre 22 y 23 días.
Los embarques forman parte de una estrategia de comercialización directa con la que los productores buscan reducir su dependencia de intermediarios y conservar una mayor proporción del valor de sus cosechas.
Agricultura asegura que este modelo les permite obtener precios entre 40% y 50% superiores a los que recibían mediante los canales tradicionales de intermediación. La cifra corresponde a la estimación reportada por la dependencia para esta operación.
En el territorio de Papantla participan alrededor de 10,000 sembradoras y sembradores, organizados en 10 rutas de trabajo que abarcan más de 42 municipios. Durante el último año y medio, algunas de estas organizaciones avanzaron de las ventas locales al establecimiento de relaciones directas con compradores extranjeros.
El caso muestra que la exportación no depende únicamente de producir grandes volúmenes. También requiere que los agricultores se organicen, unifiquen estándares, documenten el origen de la fruta y cumplan los tiempos exigidos por clientes que se encuentran a miles de kilómetros.
Los primeros contactos con compradores extranjeros surgieron durante la participación de productores mexicanos en Fruit Logistica, una feria especializada celebrada en Berlín, Alemania.
En ese encuentro, los integrantes de Sembrando Vida pudieron presentar sus productos, conocer las exigencias de los importadores y comenzar negociaciones para llevar el limón persa de Papantla a otros países.
La Secretaría de Agricultura había informado el 2 de julio sobre la primera venta de 21.4 toneladas de limón persa de Papantla con destino a Rusia. En ese momento, también estimó que la apertura comercial podría elevar las ventas a más de 257 toneladas durante los siguientes seis meses.
La nueva operación incorpora además el embarque de 19 toneladas hacia Estados Unidos y confirma la salida física de los dos cargamentos colectivos.
La fruta enviada procede de huertas establecidas entre 2021 y 2022. Sus árboles tienen entre tres y cinco años y se encuentran en una etapa productiva que permite obtener limón con características adecuadas para mercados internacionales.
Entre los atributos considerados por los compradores se encuentran:
La duración del producto resulta especialmente importante para el envío a Rusia, debido a que deberá conservar sus condiciones durante más de tres semanas de transporte terrestre y marítimo.
Agricultura señaló previamente que el limón persa de la región también puede mantener un abastecimiento relativamente continuo por las diferencias de altitud de la zona productora de Papantla.
El embarque de 40.4 toneladas es pequeño frente al tamaño de la industria nacional, pero representa un avance relevante para una cooperativa que estaba concentrada en la comercialización local.
México produjo en 2024 aproximadamente 3.27 millones de toneladas de limón en 28 estados. Veracruz aportó 866,862 toneladas y se mantuvo como una de las principales entidades productoras del país.
Ese mismo año, Veracruz registró ventas internacionales por alrededor de 294 millones de dólares en la categoría aduanera que agrupa limones y limas frescos o secos. La cifra no corresponde exclusivamente al limón persa, pero permite dimensionar la importancia exportadora de la entidad en este mercado.
El reto para cooperativas como Bioproductores del Llano Alto consiste en ingresar a esa cadena de valor sin limitarse a entregar la fruta a un intermediario que después concentra la selección, el empaque, la logística y la negociación internacional.
