
La conversación con Natalia Scalia comienza con una idea que parece simple, pero que resume uno de los mayores problemas del mundo corporativo: muchas empresas saben qué deberían hacer, pero no logran hacerlo. Durante más de dos décadas en el mundo corporativo —incluyendo su etapa como general manager de Disney+ para América Latina— Scalia observó una constante: las estrategias brillantes terminaban atrapadas en presentaciones y documentos, mientras la ejecución quedaba desconectada de los objetivos reales del negocio. Esa frustración fue el germen de Acenza, una consultora boutique que busca conectar dos mundos que históricamente han operado separados: la estrategia y la ejecución.
Para Natalia Scalia, el problema que busca resolver Acenza es tan común como silencioso.
“Vimos muchas consultoras con modelos teóricos muy sólidos, pero difíciles de llevar a la práctica, y agencias con gran capacidad operativa pero desconectadas del negocio”, explica en entrevista para Emprendedor.com.
La propuesta de la empresa es justamente conectar esos dos universos.
Antes de fundar Acenza, Scalia desarrolló gran parte de su carrera en el mundo corporativo. Su último cargo fue general manager de Disney+ para América Latina, donde participó en la expansión del streaming en la región.
Ese recorrido le permitió comprender cómo operan las grandes corporaciones y cuáles son sus principales desafíos.
Acenza no es un proyecto individual, sino el resultado de la convergencia de talento con trayectoria global. La firma fue fundada por Natalia Scalia, ex SVP y General Manager de Disney+ Latinoamérica, junto con Marcelo Scalia, ex partner de Deloitte y hoy cofundador y advisor, quienes decidieron emprender tras identificar un problema recurrente en las empresas: la desconexión entre estrategia y ejecución. A ellos se suman perfiles clave como Hernán Ordoñez, ex VP Creative Marketing en Disney, y Lucas Barros, ex Creative & Digital Director, conformando un equipo que combina visión estratégica, creatividad y ejecución operativa.
La empresa nace precisamente de esa experiencia acumulada en grandes corporaciones, pero con la intención de operar con la agilidad de una startup. Como ha explicado la propia Scalia, Acenza surge de una convicción clara: los negocios crecen mejor cuando estrategia, marca y ejecución están alineadas desde el inicio y se implementan con velocidad y foco.
Acenza se define como una consultora de negocio con capacidades de agencia. Esto significa que no se limita a diseñar estrategias, sino que acompaña a las empresas en su implementación.
“Nosotros no llegamos a ningún tipo de ejecución que no tenga una métrica de negocio clara como disparador”, explica Scalia
A diferencia de las grandes consultoras, Acenza apuesta por un modelo boutique.
Esto implica trabajar con un número reducido de clientes y con la participación directa de los socios en cada proyecto.
La lógica es simple: priorizar profundidad sobre volumen.
El equipo fundador de Acenza también incluye a ejecutivos con experiencia en marketing digital y operaciones.
La complementariedad de perfiles fue clave para construir el modelo de negocio.
“Nos complementamos mucho. Natalia está enfocada en negocio, otros socios en marketing y operación digital, y eso permite que la estrategia realmente llegue a la ejecución”, explican desde la empresa.
La consultoría de negocios atraviesa un momento de reinvención.
De acuerdo con la firma Statista, el mercado global de consultoría empresarial supera los 800 mil millones de dólares, impulsado por transformación digital y nuevas tecnologías.
Sin embargo, cada vez más empresas buscan modelos más ágiles y personalizados.
La región latinoamericana tiene particularidades que influyen en el desarrollo empresarial.
“En América Latina estamos acostumbrados a ser resilientes y adaptarnos a contextos volátiles”, señala Scalia.
Inflación, cambios regulatorios y ciclos económicos obligan a las empresas a reaccionar con rapidez.
Por otro lado, una de las tendencias que más impactará el mundo empresarial es la inteligencia artificial. Según McKinsey & Company, la IA generativa podría añadir hasta 4.4 billones de dólares anuales a la economía global.
Pero Scalia advierte que el reto no es tecnológico, sino organizacional.
“Al principio parecía una transformación tecnológica, pero ahora vemos que impacta la cultura organizacional, los procesos y las estructuras de las empresas”, explica.
Esto implica redefinir habilidades, roles y formas de trabajo dentro de las organizaciones.
El marketing digital también atraviesa un cambio estructural.
Con la irrupción de la inteligencia artificial generativa, prácticas tradicionales como el Search Engine Optimization (SEO) están evolucionando hacia nuevos modelos de posicionamiento basados en algoritmos conversacionales.
Este cambio redefine la relación entre marcas y audiencias.
Otro aprendizaje que Scalia trae de su paso por Disney es el poder del storytelling. “Hoy muchas marcas quieren vender experiencias, no sólo productos”, explica el equipo.
Ese enfoque se ha vuelto cada vez más relevante en sectores como banca, retail o tecnología.
Uno de los principios del modelo de Acenza es abandonar la lógica tradicional de facturación por horas. “Antes lo que llevaba una hora ahora la inteligencia artificial lo hace en minutos”, explica. Por eso, la consultora trabaja bajo esquemas de objetivos y resultados.
Para mantener su estructura ligera, Acenza trabaja con una red de especialistas senior en distintas áreas. Esto permite escalar proyectos sin perder el enfoque boutique.
La lógica es construir equipos a medida según las necesidades de cada cliente.
El nacimiento de Acenza refleja una tendencia más amplia en el mundo empresarial: la necesidad de modelos más ágiles que conecten visión estratégica con resultados tangibles.
Con la experiencia acumulada en grandes corporaciones y una mirada enfocada en la evolución tecnológica y organizacional, Natalia Scalia busca posicionar a Acenza como un socio estratégico para empresas latinoamericanas que necesitan adaptarse a un mercado cada vez más dinámico. En una época donde las ideas abundan pero la ejecución marca la diferencia, su propuesta apunta a cerrar una de las brechas más persistentes del mundo de los negocios.
