
Elon Musk buscó de manera secreta a Mark Zuckerberg para que se sumara —como inversionista o financiador— a un intento de xAI por comprar OpenAI por 97,400 millones de dólares. Esto según nuevos documentos presentados ante la corte en Estados Unidos. La oferta, realizada en febrero, fue rechazada.
La revelación surge de un expediente judicial donde OpenAI señala que Musk habló con el CEO de Meta sobre un posible esquema de inversión para la adquisición. Ni Zuckerberg ni Meta firmaron carta alguna, y OpenAI reiteró que “no está en venta”.
De acuerdo con un escrito presentado por OpenAI, Musk contactó a Zuckerberg para discutir “posibles arreglos de financiamiento o inversión” vinculados a la oferta de compra. El expediente también precisa que ni Meta ni Zuckerberg suscribieron la carta de intención. La propuesta de Musk y un grupo de inversionistas —por 97,400 mdd— data de febrero de 2025.
Ante el intento de compra, Sam Altman respondió que OpenAI “no está en venta” y que la misión de la organización no se transa. La negativa se produjo en el marco de una escalada de tensiones entre el fabricante de ChatGPT y el cofundador de xAI.
Medios como Bloomberg (vía Yahoo Finance) y The Wall Street Journal reportaron que la mención a Zuckerberg aparece en un filing reciente del caso, que detalla el intento “no solicitado” por casi 100 mil millones de dólares y las comunicaciones exploratorias de Musk con potenciales aliados.
En paralelo, OpenAI solicitó documentos a Meta sobre eventuales comunicaciones con Musk relacionadas con el intento de compra. Esa línea de indagación forma parte de una disputa legal más amplia que enfrenta a OpenAI y Musk desde 2024.
De haberse materializado, la maniobra habría reconfigurado el mapa de la IA generativa, al mezclar capital y ambiciones de xAI con el activo más visible del sector. Cualquier operación de ese tamaño enfrentaría un escrutinio antimonopolio severo en EE.UU. y la UE, dadas las cuotas de mercado, el acceso a modelos fundacionales y la integración con grandes plataformas sociales y de cómputo. (Análisis propio a partir de los hechos publicados).
El acercamiento de febrero ocurre tras un año de golpes legales y mediáticos entre Musk y OpenAI. En 2024, el empresario demandó a la organización alegando que traicionó su misión original al transformarse en una estructura con tope de lucro; en 2025, OpenAI ha presionado para obtener más información sobre la supuesta campaña de hostigamiento y el fallido intento de adquisición.
Hasta ahora, no hay constancia de que Zuckerberg haya aceptado participar; el expediente indica que no firmó la carta de intención. Mientras tanto, xAI acelera su propio desarrollo de modelos y productos, y OpenAI mantiene su estrategia independiente tras rechazar la oferta. El desenlace judicial podría arrojar más pruebas sobre conversaciones y motivaciones de ambas partes.
