
Una mujer británica cometió lo que muchos consideran “el peor error de su vida”: tiró accidentalmente a la basura un USB viejo que contenía una fortuna en Bitcoins, valorada en más de 3 millones de libras esterlinas (unos 79 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio actual).
La historia se suma a la creciente lista de tragedias modernas vinculadas al manejo descuidado de las criptomonedas y sirve como advertencia para quienes almacenan su riqueza digital sin medidas de respaldo.
De acuerdo a un reporte del diario británico Daily Star, una mujer británica ha acaparado titulares internacionales luego de que se conociera que arrojó a la basura sin querer el dispositivo pertenecía a su entonces pareja (ahora ex), quien había minado criptomonedas en los primeros días del auge de esta tecnología digital. El error, que ella describe como “un accidente inocente”, se ha convertido en un ejemplo extremo del riesgo de no tener copias de seguridad para activos digitales.
Según el rotativo, la mujer estaba haciendo limpieza en casa cuando arrojó varias bolsas al contenedor sin revisar su contenido. Más tarde se enteró de que en una de esas bolsas estaba el viejo USB de su ex pareja, que contenía claves privadas de una billetera con bitcoins acumulados desde 2011. Al buscarlo, ya era demasiado tarde: el disco había sido llevado a un vertedero.
La mujer relató sentirse devastada al saber el valor de lo que había tirado. Aunque su pareja mostró comprensión al principio, la situación afectó gravemente la relación. En entrevistas, la mujer ha expresado que no ha podido dejar de pensar en el error: “Es como si hubiera arrojado una casa a la basura”. La historia también ha generado opiniones divididas en redes sociales, entre quienes la culpan y quienes creen que fue una responsabilidad compartida.
Este incidente recuerda al famoso caso de James Howells, un informático de Gales que en 2013 tiró a la basura un disco duro con 8,000 bitcoins, valorado actualmente en más de 700 millones de euros (unos 15.4 millones de pesos) . En ambos casos, el error ha sido calificado como una de las “pérdidas de datos más costosas” en la historia de las criptomonedas, y ha impulsado conversaciones sobre la importancia del almacenamiento seguro.
Aunque el caso puede parecer anecdótico, pone sobre la mesa un tema más profundo: el componente emocional del dinero virtual. A diferencia del dinero físico, el Bitcoin no se puede recuperar si se pierde el acceso a la clave privada. Esto convierte un accidente doméstico en una tragedia económica sin precedentes legales ni tecnológicos que permitan revertirlo.
Según la firma Chainalysis, se estima que el 20% del suministro total de Bitcoin se ha perdido para siempre por incidentes como este.
Discos duros dañados, claves olvidadas y errores humanos representan miles de millones de dólares inaccesibles.
Esta historia, aunque extrema, se suma a una tendencia preocupante en el mundo cripto.
En este caso particular, la posibilidad de recuperación es prácticamente nula. Aunque se ha intentado localizar el disco en el vertedero, las probabilidades de encontrarlo en buen estado son escasas. El daño físico, la degradación del dispositivo y la falta de ubicación exacta hacen que la operación sea prácticamente inviable.
