
El Metro de la CDMX hizo historia al obtener su primer Récord Guiness, y no fue ni por sus trenes ni por la cantidad de pasajeros que mueve a diario. Esta vez, el protagonista es Apoteosis, un mural holográfico del artista mexicano Federico Kampf instalado en la estación Auditorio de la Línea 7.
Guinness World Records confirmó que la obra es el mural holográfico más grande del mundo y le otorgó el récord el pasado el 24 de octubre.
Después de una rigurosa revisión de evidencias, mediciones y protocolos, es un honor confirmar que Federico Kampf y el Sistema de Transporte Colectivo han alcanzado oficialmente un nuevo título mundial récord Guinness por el mural holográfico”, anunció Susana Heidi Reyes Espino, adjudicadora de Guinness World Records.
Y agregó que “este impresionante proyecto no solo sobresale por su escala monumental”, ya que tiene una superficie de 750 metros cuadrados “intervenidos con una técnica holográfica especial, que permite a los espectadores visualizar distintas imágenes según el ángulo desde el que se mire”.
La distinción llega a 57 años del inicio de operaciones del Sistema de Transporte Colectivo, que abrió sus puertas en septiembre de 1969. La estación estrenó la obra en agosto, como parte de su modernización, con referencias mitológicas de México y Occidente que transforman el trayecto cotidiano.
Apoteosis no muestra una sola imagen fija: sus escenas cambian conforme las personas caminan frente a la superficie y modifican su perspectiva. Esta técnica permite descubrir diferentes imágenes desde distintos puntos de la estación Auditorio.
El director general del Metro, @AdrianRubalcava, encabezó la ceremonia en la que Guinness World Records entregó oficialmente el reconocimiento a la obra tridimensional “Apoteosis”, como el mural holográfico más grande del mundo. https://t.co/5os6lfBfYD
— MetroCDMX (@MetroCDMX) October 24, 2026
La pieza reúne seis murales ensamblados que forman tres narrativas visuales. Para construirla, el equipo utilizó 200 cuadros y 12,000 tiras pulidas y pintadas por ambos lados. El trabajo tomó 34 días, con un avance aproximado de 22 metros cuadrados diarios.
El artista Federico Kampf donó la obra al Metro para que pasajeros y visitantes pudieran descubrirla durante sus trayectos, sin tener que acudir a un museo o una galería.
El título Apoteosis alude a la transformación del ser humano en lo divino y sirve como punto de partida para las historias que reúne la obra, instalada como parte de la remodelación de la estación para enriquecer el acervo artístico del Metro de la CDMX.
“Es una obra de arte que enaltece a la Ciudad de México y al arte mexicano”, afirmó Adrián Rubalcava Suárez, director general del Sistema de Transporte Colectivo, quien encabezó la ceremonia de entrega del reconocimiento.
El mural enlaza las tradiciones mexicana y occidental mediante figuras como Quetzalcóatl y Xochipilli, junto con Apolo y Dionisio. La combinación plantea un encuentro entre referencias culturales distintas dentro de un espacio de tránsito cotidiano.
La técnica holográfica también forma parte del relato: cada cambio de posición permite observar otra composición y convierte el movimiento del público en parte de la experiencia. Así, Kampf integra mitología, perspectiva y escala monumental en una sola pieza.
“La jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha dicho en reiteradas ocasiones que el Metro es el corazón de la movilidad. Si bien es cierto, nosotros visualizamos que también es el corazón de la cultura, y esta obra se suma a un importante número de murales”, añadió el titular del STC.
El reconocimiento marca un hito para el organismo, que comenzó a operar en septiembre de 1969 y nunca había obtenido un título de Guinness World Records. La distinción pone en el mapa internacional una obra de arte público ubicada dentro de una estación de transporte. El STC también señaló que Apoteosis forma parte de la modernización de Auditorio y enriquece su patrimonio cultural.
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